Nicolás Maduro Guerra, conocido como Nicolasito
La respuesta de Nicolasito, el único hijo de Maduro, a su detención
Nacido en Caracas hace 35 años es fruto del matrimonio del narcodictador con su primera mujer, Adriana Guerra
Tan solo unas horas después de la detención de Nicolás Maduro, su único hijo Nicolasito, de 35 años, reaparecía en Instagram con un comunicado. «Venezuela repudia y denuncia la gravísima agresión militar por parte del gobierno de los Estados Unidos de América, lo que constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas en sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza», podía leerse.
Nacido en Caracas el 21 de junio del 1990, Nicolás Maduro Guerra es fruto del matrimonio del narcodictador con su primera mujer, Adriana Guerra Angulo —con quien se unió en 1988 en un matrimonio que duró hasta 1994, cuando tomaron caminos separados—.
Criado en un entorno privilegiado dentro del régimen, a una edad muy temprana se comenzó a interesar por las artes. Un talento que desarrolló a lo largo de su adolescencia y que le llevó a destacar como flautista en el Sistema de Orquestas de Venezuela. Su pasión era desbordante, tanto que incluso se llegó a plantear cursar la carrera de Música, pero sus deseos se truncaron cuando le rechazaron. Por ese motivo, su vida formativa se fue por otros derroteros y, finalmente, terminó estudiando Economía en la Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada Bolivariana, donde ingresó después de finalizar la etapa en el Liceo Urbajena Achelpohl.
Tras finalizar su formación, pasó por diferentes cargos públicos, entre los que se encuentran: Jefe del Cuerpo de Inspectores Especiales de la Presidencia, diversos puestos de poder dentro del Partido Socialista Unido de Venezuela, como vicepresidente de la Formación de Juventud o de Asuntos Religiosos, diputado por La Guaira en la Asamblea Nacional o coordinador de la Escuela Nacional de Cine. Esta última designación desató bromas e indignación a partes iguales, puesto que Nicolás Maduro Guerra no tenía ningún tipo de formación en el séptimo arte ni sabía nada de cine.
Además de sus padres, el protagonista de estas líneas se ha preocupado por formar su propia familia, que completa su núcleo duro. Se casó con Grysell Torres y junto a ella tiene dos hijas que nacieron en 2007 y 2012.
A pesar de que durante toda su vida ha guardado un perfil bajo, que contrasta enormemente con el de su padre, Nicolasito ha protagonizado algunas polémicas, entre las que se destaca un baile bajo una lluvia de dólares. Una situación ocurrida en el marco de la lujosa boda del testaferro sirio José Zalt, celebrada en el hotel Gran Meliá de Caracas, y que fue muy criticada, puesto que el pueblo venezolano se encontraba en desabastecimiento y Venezuela era un país en el que reinaba la pobreza y en el que pocos contaban con los bienes mínimos necesarios para sobrevivir ahogados por la dictadura de Maduro.