Imagen de las vistas de Villahermosa del Río, municipio de Castellón

Imagen de las vistas de Villahermosa del Río, municipio de CastellónTurismo Comunidad Valencia

De cajeros públicos a alquiler de casas bonificado: la lucha de los pueblos para evitar la despoblación

La pérdida de población en los municipios del interior de la Comunidad Valenciana es un fenómeno que se acelera año tras año y que compromete la supervivencia de muchos pueblos, especialmente en la provincia de Castellón. En estas comarcas, donde la pirámide demográfica se estrecha y los servicios se reducen, los ayuntamientos afrontan un doble desafío: atraer a nuevas familias y evitar que quienes aún residen en ellos decidan marcharse. Ante este panorama, los consistorios han empezado a desplegar estrategias imaginativas que van desde ayudas económicas directas hasta proyectos de vivienda asequible.

En este contexto destacan las iniciativas de Montanejos y Villahermosa del Río, dos localidades del Alto Mijares que están dando pasos decididos para frenar el vaciamiento demográfico. En el primero de ellos, uno de los municipios más dinámicos de la comarca, el turismo ha revitalizado la economía local, pero también ha tensionado el mercado de la vivienda. La escasez de oferta y el incremento del coste del alquiler dificultan que los jóvenes del municipio puedan emanciparse o mantenerse en él.

Fuente de los Baños de Montanejos, Castellón

Imagen de l Fuente de los Baños, uno de los puntos más turísticos de Montanejos, CastellónTurismo Comunidad Valenciana

Consciente de esta situación, el Ayuntamiento ha decidido incluir en el presupuesto de 2026 una ayuda mensual de 50 euros destinada a sufragar parte del alquiler a los jóvenes empadronados que vivan y trabajen en la localidad. El alcalde, Miguel Sandalinas, explica que el objetivo es «poner soluciones reales sobre la mesa para un problema que no afecta solo a las grandes ciudades». Añade que, para un municipio de alrededor de 600 habitantes y recursos limitados, supone «un esfuerzo importante, pero necesario para que los jóvenes sigan apostando por Montanejos como lugar donde desarrollar su vida».

El consistorio reconoce que la presión turística ha incrementado la demanda de vivienda y que, aunque se trabaja para ampliar la oferta, esta ayuda puede servir como apoyo inmediato. Sandalinas insiste en que el dinamismo del pueblo ha favorecido que muchos jóvenes quieran quedarse, pero que sin medidas concretas «corremos el riesgo de perder a quienes necesitamos para mantener vivo el municipio».

Exclusión financiera en el ámbito rural

En Villahermosa del Río, la lucha contra la despoblación se ha manifestado en un frente muy distinto, aunque igualmente decisivo, con la recuperación de un cajero automático permanente. Cuando hace ocho meses cerró la oficina de Cajamar, la única entidad presente en el municipio, la población quedó sin acceso diario a servicios bancarios básicos. Desde entonces, solo cuentan con un cajero itinerante que llega los lunes por la mañana, una solución que se queda corta para una localidad dispersa, envejecida y con 490 habitantes.

El alcalde, Luis Rubio, describe la situación como «un claro ejemplo de cómo se genera exclusión financiera en el ámbito rural» y critica que «no es lógico que un pueblo pequeño tenga que pagar por un servicio que debería estar garantizado por las entidades bancarias». Rubio sostiene que el Estado debería intervenir para obligar a mantener servicios mínimos en zonas rurales, aunque no resulten rentables para los bancos. Para revertir esta carencia, el Ayuntamiento ha licitado la instalación y mantenimiento de un cajero durante cuatro años por 88.000 euros, una cantidad elevada para un municipio de estas dimensiones, pero considerada esencial.

El nuevo terminal se colocará en el antiguo local de Cajamar, un espacio municipal situado en la plaza de abajo, y permitirá pagar recibos, sacar efectivo y realizar trámites básicos cualquier día de la semana. Como recogen los pliegos, el consistorio considera que el acceso a servicios bancarios es «una condición necesaria para participar en la vida económica y social». Además, la Generalitat Valenciana ofrece ayudas directas para instalar cajeros en pueblos en riesgo de despoblación, lo que facilitará financiar la actuación. Rubio espera que el nuevo servicio esté operativo pronto, especialmente de cara a los fines de semana y a las temporadas de vacaciones, cuando Villahermosa triplica su población.

En paralelo a estas actuaciones, como contó recientemente El Debate, la localidad de Fanzara, también en la provincia de Castellón, ha decidido apostar por la vivienda como herramienta para atraer nuevas familias y renovar la vida comunitaria. Este municipio de unos 300 habitantes ha puesto a disposición tres viviendas de alquiler social orientadas a familias con hijos, un perfil que el Ayuntamiento considera clave para garantizar la continuidad del colegio y la vitalidad del pueblo. Los interesados pueden presentar solicitudes hasta el 19 de noviembre a través de la sede electrónica, y el Consistorio se ha comprometido a acompañar todo el proceso, desde la información inicial hasta la incorporación al pueblo. El alcalde de la localidad, Marc Diago, recalca que cada nueva familia es una inversión en el futuro del municipio: «Su llegada aporta vida, relevo generacional y oportunidades para que el pueblo crezca».

Aunque cada localidad presenta retos distintos, todas comparten el impulso de tomar medidas que marquen una diferencia tangible. Desde bonificaciones al alquiler hasta servicios bancarios garantizados o vivienda social adaptada a nuevas familias, los pueblos del interior castellonense se están reinventando para combatir la despoblación.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas