Un convoy del tranvía de Valencia, durante su recorrido

Un convoy del tranvía de Valencia, durante su recorridoGVA

Así queda el precio del transporte público en Valencia: bonos, descuentos y gratuidad para 2026

La Generalitat prorroga las bonificaciones vigentes al menos hasta el 30 de junio del próximo año

El transporte público en la Comunidad Valenciana arrancará 2026 sin cambios en los precios actuales tras la decisión adoptada por el pleno del Consell de prorrogar las bonificaciones vigentes al menos hasta el 30 de junio del próximo año. La Generalitat Valenciana mantendrá así su política de contención tarifaria iniciada tras la pandemia y reforzada posteriormente por la crisis inflacionaria y por los efectos de la dana de octubre de 2024.

El acuerdo supone que el Ejecutivo autonómico seguirá asumiendo una parte relevante del coste de los billetes para que los usuarios no vean incrementado el precio del transporte público dependiente de la administración autonómica. Las medidas aprobadas consolidan la gratuidad del transporte para la población infantil hasta los 14 años inclusive, mantienen descuentos del 50 % en los títulos destinados a jóvenes y garantizan una rebaja mínima del 40 % en los abonos y títulos multiviaje para el conjunto de los usuarios.

Además, se prolonga la gratuidad para las personas empadronadas en municipios afectados por la dana, cuyos títulos especiales podrán utilizarse hasta el 31 de diciembre de 2026. La Generalitat seguirá financiando íntegramente estas tarjetas, que durante el último año han registrado un uso intensivo como apoyo a la recuperación de las zonas damnificadas.

En la ciudad de Valencia, estas decisiones se traducen en que el transporte público autonómico continuará costando aproximadamente la mitad de su precio ordinario durante buena parte de 2026. Los jóvenes podrán seguir utilizando una tarifa plana mensual para viajar de manera ilimitada por 14,90 euros, mientras que para el resto de la población el bono de diez viajes se mantendrá en 5,40 euros. Estas tarifas se aplican tomando como referencia los precios vigentes a 31 de diciembre de 2025 y afectan a los títulos multiviaje gestionados por la Autoritat de Transport Metropolità de València, con algunas exclusiones técnicas en determinados servicios.

Zona de Bajas Emisiones

Sin embargo, el panorama es distinto en lo que respecta al transporte urbano gestionado por el Ayuntamiento de Valencia. La continuidad de los descuentos en la EMT depende de las ayudas estatales vinculadas a la implantación de la Zona de Bajas Emisiones. Si el Ministerio mantiene el requisito de tener plenamente activa la ZBE para acceder a esas subvenciones y el Consistorio no cumple las condiciones, los abonos municipales podrían perder la rebaja actual. En ese escenario, el bonobús de la EMT, que ahora cuenta con un descuento del 40 % financiado a partes iguales por el Estado y las administraciones locales, podría encarecerse notablemente a partir del 1 de enero y situarse en torno a los 8,5 euros.

La política de movilidad en Valencia se completa con otros servicios que también miran a 2026 con incertidumbre. El taxi, por ejemplo, ha experimentado en los últimos años ajustes tarifarios ligados al aumento de los costes energéticos y laborales, y no se descartan nuevas actualizaciones si la inflación persiste. A ello se suma el impacto indirecto de la ZBE, que condiciona tanto la circulación de vehículos privados como el equilibrio entre los distintos modos de transporte en la ciudad.

Alicante y Castellón

Fuera de la ciudad de Valencia, la prórroga aprobada por la Generalitat Valenciana dibuja un escenario más estable y homogéneo en cuanto a precios del transporte público en Alicante y Castellón, donde las tarifas autonómicas continuarán aplicándose sin la incertidumbre añadida que rodea al transporte urbano de la capital. En ambos casos, los sistemas metropolitanos dependen directamente de la administración autonómica, lo que permite mantener las bonificaciones sin que entren en juego factores municipales como la implantación de la Zona de Bajas Emisiones.

En el área metropolitana de Alicante, el transporte público seguirá ofreciendo precios reducidos tanto para jóvenes como para el conjunto de usuarios. El abono joven de 30 viajes mensuales conservará su coste de 10,60 euros, una tarifa pensada especialmente para estudiantes y trabajadores jóvenes que utilizan de forma habitual el TRAM y los autobuses interurbanos. Para el resto de la población, la tarjeta Mobilis multiviaje continuará costando 5,25 euros por diez desplazamientos, consolidando un precio sensiblemente inferior al que se aplicaba antes de las bonificaciones.

En Castellón, el escenario es similar. El sistema de transporte metropolitano de la capital de la Plana mantendrá en 2026 el abono temporal 30 Joven IVAJ por 12,75 euros al mes, mientras que el bono de diez viajes seguirá teniendo un precio de 5 euros. Estas tarifas permiten contener el gasto en movilidad en una provincia con una red más reducida que la de Valencia o Alicante, pero igualmente dependiente del transporte público para conectar la capital con los municipios del entorno.

La principal diferencia entre Valencia y las otras capitales de provincia radica, por tanto, en el peso que tiene el transporte urbano municipal. Mientras que en Alicante y Castellón el grueso de los desplazamientos se realiza a través de redes autonómicas con precios asegurados por la prórroga aprobada en la capital del Turia el futuro de las tarifas de la EMT queda condicionado a decisiones ajenas a la Generalitat, como las ayudas estatales vinculadas a la ZBE. Así, aunque el transporte público dependiente del Consell seguirá siendo más barato en toda la Comunidad Valenciana durante 2026, la experiencia del usuario será distinta según la ciudad, con una Valencia donde el coste final del transporte urbano podría aumentar.

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