Imagen de los carteles de la liberalización del peaje de la AP7 en la circunvalación de Alicante
Nuevo tarifazo del Gobierno: cinco euros de peaje en Alicante por quince kilómetros de recorrido
El arranque de 2026 trae consigo un nuevo motivo de malestar para miles de conductores de la provincia de Alicante. Desde este 1 de enero, circular por la autopista AP-7 en la Vega Baja es más caro tras la actualización de los peajes aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez.
La revisión anual de tarifas, fijada este año en un incremento del 4,68 %, afecta de manera especialmente visible a los trayectos cortos y de uso diario. Lejos de los grandes desplazamientos vacacionales, la subida se deja notar en recorridos internos de la propia provincia, utilizados a diario para trabajar, estudiar o realizar gestiones básicas.
Uno de los ejemplos más ilustrativos se encuentra entre Los Montesinos y La Zenia. Son apenas 15 kilómetros de autopista que muchos conductores utilizan para evitar la saturada N-332. Desde este jueves, recorrer ese tramo en temporada baja cuesta 2,88 euros por trayecto para turismos. Un desplazamiento de unos quince minutos que roza los tres euros cada vez que se atraviesa el peaje.
Un coste mensual que se dispara
La incidencia económica de esta tarifa se multiplica cuando el uso es cotidiano. Para un conductor que recorra ese tramo de lunes a viernes, el gasto mensual puede superar con facilidad los 120 euros solo en peajes. Una cifra significativa para economías familiares que ya soportan el encarecimiento generalizado de los precios y que convierte el desplazamiento diario en un lujo para muchos vecinos de la provincia.
El golpe es todavía mayor durante la temporada alta, que engloba los meses de verano y la Semana Santa. En ese periodo, el precio del mismo trayecto entre Los Montesinos y La Zenia asciende a 5,08 euros por sentido. Más de 300 euros mensuales por un desplazamiento íntegramente dentro de la provincia de Alicante, un coste que muchos usuarios consideran desproporcionado para una distancia tan reducida.
La revisión anual de peajes
El incremento ha sido aprobado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible dentro del mecanismo de revisión anual de los peajes estatales. Desde el Ejecutivo se defiende que la subida se ha moderado gracias a distintas compensaciones públicas, pero la realidad para el conductor es inmediata: quince kilómetros de autopista en la Vega Baja cuestan ahora más que trayectos mucho más largos por autovías gratuitas.
La decisión se enmarca en un contexto recurrente de debate sobre el modelo de financiación de las carreteras en España. Cada cierto tiempo, la política de peajes vuelve a la actualidad, ya sea por la filtración de proyectos para extender el pago al conjunto de la red viaria o por la liberalización de determinados tramos cuya concesión ha expirado.
Un modelo heredado de las concesiones
La mayoría de las autopistas de pago que siguen en funcionamiento responden a concesiones firmadas décadas atrás. Ante la falta de recursos públicos, el Estado optó entonces por acuerdos con empresas privadas que asumían la construcción y explotación de las vías durante periodos de entre 15 y 25 años, a cambio de cobrar a los usuarios.
Imagen de archivo del peaje de la AP-7 Circunvalación de Alicante
Ese modelo tuvo un desarrollo desigual. Las autopistas radiales de Madrid, las conocidas 'R', acabaron siendo inviables económicamente y pasaron a manos públicas tras la quiebra de las concesionarias. Hoy, gran parte de esos peajes están gestionados directamente por el Estado.
Subidas dispares y anuncios selectivos
Mientras las autopistas bajo gestión pública directa -como las R-2, R-3, R-4, R-5, M-12 o las AP-36 y AP-41- registran este año una subida en torno al 2 %, las que permanecen en régimen de explotación privada, entre ellas la AP-7, la AP-6 o la AP-9, aplican incrementos que oscilan entre el 3 % y el 4,6 %.
En contraste, el Gobierno ha hecho un enorme esfuerzo comunicativo con algunas liberalizaciones. Óscar Puente, anunciaba recientemente en la red social X la eliminación del peaje de la circunvalación de Alicante, un tramo de 33 kilómetros de la AP-7 que tenía un coste de entre 1,4 y 1,6 euros. Sin embargo, el aumento generalizado de tarifas ha pasado con mucha más discreción.
Cataluña ha optado por incrementos ligeramente inferiores al 3 % en los peajes que gestiona directamente, mientras que el País Vasco ha anunciado subidas de hasta el 3,5 %. En la Vega Baja, entretanto, los conductores afrontan un inicio de año con números en la mano y el lastre de que recorrer quince kilómetros de autopista se haya convertido en uno de los peajes más caros por kilómetro del país.