Imagen de archivo de la sala de espera del padrón municipal de Castellón
Una `vecina' de un municipio de Castellón pide empadronarse en un grupo de Facebook: «Pago por ello, gracias»
Una publicación realizada en un grupo vecinal de Facebook del municipio castellonense de Burriana ha generado sorpresa y debate entre los usuarios de la red social. En ella, una mujer solicita empadronarse junto a su bebé a cambio de dinero, una práctica prohibida por la normativa municipal y estatal. El mensaje fue publicado hace varias horas en el grupo 'Burriana al día', una comunidad digital en la que miles de vecinos comparten a diario anuncios, avisos y comentarios de todo tipo.
La autora de la publicación, que en Facebook figura con el nombre de 'Antonia 1608', escribió de forma escueta: «Alguna persona que me pueda empadronar a mi bebe y a mi, pago por ello, gracias». El anuncio permaneció visible durante horas y no incluía más detalles sobre la situación personal de la solicitante ni sobre las condiciones del ofrecimiento.
Imagen de la publicación en el grupo de Facebook 'Burriana al día'
Tras difundirse el mensaje, la publicación comenzó a acumular comentarios de otros usuarios del grupo. Algunos advertían de que empadronar a personas que no residen en una vivienda puede constituir una infracción administrativa, mientras que otros mostraban sorpresa por la naturalidad con la que se ofrecía dinero a cambio de un trámite oficial. También hubo quienes apuntaron a la dificultad de acceder a una vivienda o a un contrato de alquiler como posible origen de este tipo de peticiones.
El empadronamiento es un registro administrativo que acredita la residencia habitual de una persona en un municipio y es obligatorio para acceder a numerosos servicios públicos, como la sanidad, la escolarización o determinadas ayudas sociales. La normativa establece que solo pueden empadronarse en una vivienda quienes residen realmente en ella, y prohíbe expresamente hacerlo a cambio de una contraprestación económica.
Las inscripciones irregulares en el padrón pueden acarrear consecuencias tanto para quien solicita el empadronamiento como para quien lo facilita, ya que los ayuntamientos tienen la obligación de comprobar la veracidad de los datos y pueden iniciar expedientes si detectan irregularidades.
Este tipo de publicaciones refleja, además, cómo las redes sociales se han convertido en un canal al que recurren algunas personas para intentar resolver situaciones administrativas complejas, especialmente cuando existen problemas para acreditar un domicilio estable. En los últimos años, distintos municipios han advertido del uso fraudulento del padrón y de la necesidad de extremar los controles.
En el caso de Burriana, el padrón municipal depende del Ayuntamiento, que exige documentación que acredite la residencia efectiva en el domicilio declarado. La publicación, que seguía accesible horas después de ser difundida, ha abierto un debate entre los vecinos sobre los límites legales del empadronamiento y las dificultades a las que se enfrentan algunas familias para regularizar su situación.