Imagen del concierto celebrado este viernes en el Roig Arena

Imagen del concierto celebrado este viernes en el Roig ArenaEl Debate

André Rieu convierte el Roig Arena en un salón de gala vienés

El director, acompañado de la Orquesta Johann Strauss, ha ofrecido un recital que ha combinado valses, bandas sonoras y piezas operísticas

El Roig Arena ha vivido una auténtica fiesta de la música clásica de la mano de André Rieu y la Orquesta Johann Strauss. Más de 11.000 espectadores han llenado el recinto valenciano y se han encontrado con un escenario que evocaba el esplendor de un salón de gala vienés.

Poco después de las ocho, los primeros compases de «Entrance of the Gladiator» abrían la velada mientras Rieu atravesaba la platea acompañado por toda su orquesta: ellas luciendo vestidos coloridos y de cuento; ellos, trajes impecables que completaban una estampa de película.

Sobre el escenario, cerca de 60 artistas —entre músicos, solistas y coro— han ofrecido un programa lleno de matices, combinando valses clásicos, versiones de grandes himnos, bandas sonoras y piezas operísticas. Entre los valses más celebrados han brillado el emotivo «Schneewalzer» -también conocido como «Vals de la Nieve»- o el solemne «Danubio Azul», una pieza icónica que ensalza la belleza del famoso río europeo. También ha habido espacio para la ópera italiana, con la festiva «Libiamo» de «La Traviata».

Rieu ha vuelto a demostrar su debilidad por grandes las bandas sonoras, con interpretaciones de «My fair lady» u «On My Own» («Los Miserables»). La sorpresa de la noche ha llegado cuando se ha comenzado a interpretar «La Macarena»: el dúo Los del Río ha aparecido en el escenario para cantar la famosísima canción junto a la orquesta. Además, Rieu ha querido hacer otro guiño a España con «La Bamba». Tampoco han faltado sus versiones de «Delilah» de Tom Jones y de «Sweet Caroline» de Neil Diamond, que han desatado el entusiasmo del público.

Pero si ha habido una interpretación aclamada, esa ha sido la imprescindible «Marcha Radetzky», la composición orquestal de Johann Strauss padre durante la cual el público ha acompañado al maestro con palmas siguiendo sus indicaciones. Para el cierre, Rieu se ha reservado «Adieu mein kleiner Gardeoffizier» y «Marina», dos piezas vibrantes y muy alegres que han puesto en pie a todo el recinto.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas