Preguntas en fríoJosé Luis Torró

El 8M, la jueza de la dana y su marido

La noticia –ya sustanciada como querella presentada al Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana– daba cuenta de que en la instrucción del caso de la dana, que tiene a su cargo la jueza del número 3 de Catarroja, Nuria Ruiz Torroba, habría intervenido en varias ocasiones su marido, el también juez Jorge Martínez Ribera, en la actualidad al frente del Juzgado de Instrucción 4 de Valencia. Si sorprendente y presuntamente delictivo resultaba que se inmiscuya un extraño en la instrucción de una jueza, más lo fue saber que el supuesto intruso era su marido y que, para mayor colmo, el marido es juez y como tal debía saber la estricta prohibición de participar en la instrucción.

Y que no se inmiscuyó en una ocasión supuestamente sino en varias. El TSJ dirá lo que tenga que decir, pero el presunto papel de la jueza al consentirlo no la deja en buen lugar. La celebración, hoy domingo, del Día Internacional de la Mujer no se merecía un prolegómeno tan chusco para la causa feminista como el denunciado por el abogado de ocho familiares de víctimas de la dana, Rubén Gisbert.

¿Está en peligro la instrucción de la dana?

Podría darse el caso que se considerase viciada la instrucción desarrollada por doña Nuria, por la presunta intromisión marital y quedase invalidada total o parcialmente. O que la invalidación sólo afectase a las declaraciones en las que supuestamente intervino el marido-juez. No sería esa la única posibilidad de que toda la instrucción se fuese por el sumidero legislativo.

O que el TSJCV considerase que no hay razón para imputar a Mazón, como ha solicitado «la jutgessa del poble», empecinada en atribuirle al expresidente toda la responsabilidad de las muertes por el retraso en el envío del Es-Alert, renunciando a saber qué hubiese ocurrido de haberse hecho todas las obras y construcciones –incluidas también aquellas que contemplaba el Plan Hidrológico Nacional, caprichosamente dinamitado—que se diseñaron e incluso se presupuestaron como diques anti riadas. Tiene cajones el asunto porque en cajones siguen estando esos proyectos.

Dos testimonios a tener en cuenta

En los últimos días, entre otras declaraciones recabadas por la jueza de la dana, figuran las del responsable del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia, Avelino Mascarell, que ha manifestado que en el Cecopi no estuvieron pendientes de quien no tenía por qué estar allí -Carlos Mazón- puesto que estaba la consellera, que si formaba parte del Centro de Coordinación.

Manuel Párraga, uno de los comandantes de la Unidad Militar de Emergencias, declaró que si hubo debate sobre si el Es-alert suponía confinar o no a la población, se debió mantener fuera del local en donde estaba reunida el Cecopi porque los allí reunidos tenían claro que la que allí mandaba era la consellera, Salomé Pradas.

Y si averiguar de verdad -de verdad de la buena- por qué hubo tantos muertos en la dana del 29-O, la instructora ya debía haber tomado declaración a cuantos pueden dar diferenciar alertas meteorológica de hidrológicas. La una da aviso de la cantidad de lluvia y dónde puede caer; la otra del incremento real de los caudales en cauces y barrancos. En los pueblos más afectados de la huerta no llovía cuando en Utiel ya se habían producido desbordamientos y muertos. Sobre nada de eso se ha preguntado.

Por lo que parece, conocer las dimensiones de la sala del restaurante en el que estuvo Carlos Mazón aquella malhadada tarde, resulta más importa que todo lo demás.

En Ontinyent, cuatro juzgados, cuatro juezas

Si conviene destacar en este 8M la coincidencia que se acaba de dar en la ciudad de Ontinyent, en la que sus cuatro juzgados están en manos de cuatro mujeres. Del total de jueces que actualmente hay en España, algo menos de seis mil según datos del Consejo General del Poder Judicial, algo más del 57% son juezas.

En Ontinyent -que sigue reclamando un quinto juzgado y disponer de fiscalía permanente- el porcentaje de mujeres se eleva al ciento por ciento, lo que constituye razón añadida, a la propia celebración del Día Internacional de las Mujeres, para felicitarlas por su empeño en conseguir objetivos muy a compartir entre todos, para que se haga realidad imperecedera el lema de la OMS en celebración del día de hoy: «Derechos. Justicia. Acción. Por y para todas las mujeres y niñas»

Alpuente, la Muixeranga y Els castellers

Una cita de pasada sobre Algemesí y la Muixeranga en este mismo espacio, motiva que una lectora amiga, Amparo Rodríguez, alcaldesa que fue de Alpuente, me haga llegar un apunte, del que me hago eco por lo que tiene de curioso y por cuanto puede servir para entender el origen de costumbres y tradiciones que se pregonan como auténticas y de lo más autóctonas y puede que lo sean por el forro. En eso, la capacidad expropiadora de los catalanes es inconmensurable y les cuesta reconocer que lo suyo de los Castellers de Valls, por referirnos a este muy concreto caso, tiene su origen en la Muixeranga, conocida como ball dels valencians, y que fueron los labradores de Algemesí los que allí la llevaron a finales del siglo XVIII cuando acudían a la siega del arroz.

Antes de eso fueron labradores de Alpuente los que se desplazaron a Algemesí, también para la siega del arroz, acompañados de un baile, La Mojiganga, propia de esta población tan cargada de costumbres e historia como que según épocas fue taifa, emirato o reino.

Ione Belarra y Michael de Montaigne

Un paisano ontinyentí me informa de la investigación que está efectuando por su cuenta, sin otra pretensión que conocer la edad real de la diputada podemita Ione Belarra Urteaga. Tiene muy serias y fundadas dudas de que naciese en 1987 en Pamplona, tal como se dice en su biografía en Wikipedia y en la ficha personal que aparece en la web del Congreso de los Diputados.

Sostiene mi informante-investigador que existe una posibilidad muy elevada de que la fecha real del nacimiento de la tal Belarra se sitúe en los años finales del siglo XVI, cuando llamase la atención de sus coetáneos por la segregación ponzoñosa de su lengua viperina, que no desmerece en toxicidad de su deletérea halitosis, lo que pudo inspirar al pensador Michael de Montaigne a escribir, pensando en ella, esta frase: «Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas