La mascletà de Óscar Puente
Este histriónico ministro ha demostrado una vez más que lo suyo es la bronca y el desprecio a Valencia
Este sábado 14 de marzo comienzan las Fallas con la «plantá» de las fallas infantiles y mañana día 15 se plantarán oficialmente los 800 monumentos falleros por todas las calles y plazas de la ciudad de Valencia, y en 80 municipios más de las tres provincias de la Comunidad Valenciana, desde Benidorm y Denia, pasando por Alzira y Torrent o Burriana, entre otros municipios.
En este ambiente festivo que ya se huele y se siente en nuestras calles, ha surgido una polémica sorprendente, una vez más protagonizada por el «odiador» oficial del Gobierno de España que es el ministro Óscar Puente. Este histriónico ministro ha demostrado una vez más que lo suyo es la bronca y el desprecio a Valencia, ya que ha ordenado que los trenes de cercanías procedentes de Xátiva y Gandía, y que tienen como destino la estación del Norte de Valencia, dejen a los viajeros en la estación de Albal a 15 kilómetros de la ciudad de Valencia, durante las 12 a las 14 horas y así evitar que los usuarios puedan acceder a la capital durante el disparo de la mascletá en la plaza del Ayuntamiento.
Este ministro ha originado un problema enorme a miles de usuarios que, por diversos motivos tanto laborales o festivos, tienen que utilizar el servicio de trenes para desplazarse a Valencia. Es cierto que el Ayuntamiento de Valencia solicitó que se adoptaran medidas para evitar aglomeraciones en el entorno de la estación distante escasos doscientos metros de la zona donde se dispara la mascletá, pero al ministro solo se le ha ocurrido que la solución era dejar a los usuarios a 15 kilómetros, sin prever una solución complementaria a esa medida como pudiera ser poner en funcionamiento un transporte complementario que les llevara a otra zona de la ciudad de Valencia y evitar la aglomeración de la plaza del Ayuntamiento y calles próximas.
Independientemente del problema provocado por el propio ministro en colaboración de la que pretende ser candidata al Ayuntamiento de Valencia, la delegada del gobierno Pilar Bernabé, lo verdaderamente lamentable ha sido la conducta del «odiador» oficial en que se ha convertido Óscar Puente, que se ha empleado a fondo a insultar a todo el mundo, empezando por la alcaldesa y continuando por la prensa local, a la alcaldesa le ha llamado «cínica», «machista», «facha», incompetente” y «timadora», todo ello en su cuenta oficial en redes sociales, todo un ramillete de expresiones de odio. A la prensa local la ha calificado como «prensa servil y lacaya» por informar del problema y exigir al ministro que de soluciones.
Pero lo más llamativo ha sido que Óscar Puente ha insultado también a Compromís, partido socio de Sánchez en el Congreso de los Diputados y miembro de múltiples coaliciones municipales en muchos municipios a lo largo de la Comunidad Valenciana, el deslenguado ministro ha definido a sus socios en la red social X, como la «izquierda desorientada», nada más y nada menos.
Joan Baldoví, líder de esta «izquierda desorientada», le ha contestado en la red social X al ministro «No tienes ni puñetera idea de donde está Albal» y ha añadido «ah, y sin la izquierda desorientada ni tú ni Pedro estaríais en el Gobierno. Controla el dedito y respeta a Compromís». Por una vez estoy de acuerdo con Baldoví, que parece que por un momento ha dejado de ser el más fiel «pagafantas» del sanchismo.
Independientemente del caos que se ha producido, este «rifirrafe» es uno más de un ministro con el «dedito» muy suelto, como le ha señalado Joan Baldoví, y ambos que tienen los «deditos» siempre muy prestos a actuar en las redes sociales, han recibido de su propia medicina. Uno incendiando y el otro intentando sacar rédito del incendio, y como siempre a pagarlo los ciudadanos que lo único que piden es que los servicios públicos ferroviarios cumplan su función con la máxima seguridad, y que puedan llegar a la ciudad de Valencia, unos a trabajar y otros a divertirse, y les da igual lo «sueltos» que estén los «deditos» de Óscar Puente o de Joan Baldoví.
En definitiva, menuda «mascletá» ha organizado el odiador mayor del reino Óscar Puente. Y desde luego menudo ridículo está haciendo Compromís que ha puesto de manifiesto que su vasallaje al sanchismo hace que cualquier socialista pueda pegarse el gustazo de insultarles sin que haya ninguna consecuencia, porque allí siempre estará alguien de Compromís dispuesto a pagarle «la Fanta» a Pedro Sánchez , esta actitud sumisa es lo que verdaderamente les ha convertido en «la izquierda desorientada».