Imagen de archivo de un vehículo de À Punt cubriendo la dana
La exjefa de Meteorología de À Punt dice que cinco días antes de la dana «ya se vio» lo que iba a ocurrir
Declara ante la jueza que las previsiones ya alertaban de lluvias extremas entre el Túria y el Júcar
La exjefa de Meteorología de À Punt ha asegurado ante la jueza que investiga la gestión de la devastadora dana del 29 de octubre de 2024 —que dejó 230 víctimas mortales en la provincia de Valencia— que el episodio meteorológico era previsible con varios días de margen. En concreto, ha señalado que «al menos cinco días antes» ya se intuía la magnitud del temporal.
La declaración se ha producido en el juzgado de Catarroja, que instruye la causa sobre la gestión de la riada y en la que figuran como investigados la exconsellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, y quien fuera su número dos, Emilio Argüeso. La meteoróloga ha comparecido en calidad de perito.
Durante su intervención, ha explicado que los modelos meteorológicos ya apuntaban con antelación a un episodio de lluvias intensas concentrado en una zona muy concreta. Según ha indicado, se sabía que las precipitaciones afectarían a las cuencas fluviales y que ese volumen de agua acabaría desembocando en el mar. «Podíamos acotar el área geográfica con varios días de margen», ha afirmado.
En este sentido, ha detallado que el fenómeno se situaría entre los ríos Túria y Júcar, lo que permitió a la cadena autonómica anticiparse. De hecho, ha relatado que el viernes previo al temporal ya se trasladó esta previsión a la dirección de À Punt con el objetivo de preparar la cobertura informativa. «La predicción era muy concreta y se fue cumpliendo durante todo el fin de semana», ha señalado.
Asimismo, ha subrayado la intensidad extraordinaria de las lluvias previstas, hasta el punto de que en algunas zonas podía caer en una hora el equivalente a todo un año. También ha destacado la precisión de los datos disponibles en tiempo real gracias a herramientas de seguimiento y a la información aportada por redes meteorológicas.
Sobre la evolución del episodio, ha explicado que las precipitaciones comenzaron a primera hora del día con carácter torrencial. A las seis de la mañana ya llovía con fuerza y una hora después una redactora informaba desde l’Alcúdia de la intensidad del temporal.
La meteoróloga ha destacado especialmente la situación en la Ribera Alta y su posterior desplazamiento hacia la zona de Utiel-Requena, donde se registraron lluvias sin precedentes. «Es algo inaudito, supera incluso lo ocurrido en Tous», ha indicado, al tiempo que ha advertido de que en ese momento ya era evidente que se trataba de una inundación histórica.
También ha recordado que a las 7.36 horas la Agencia Estatal de Meteorología activó la alerta roja, lo que implica un riesgo extremo para la población. «Es un aviso claro de no salir de casa», ha remarcado.
A lo largo de la mañana, À Punt fue informando del riesgo creciente. A las 11.52 horas se alertó de posibles riadas en zonas costeras donde todavía no llovía, y poco después, a las 12.20 horas, se insistió en el peligro derivado de las precipitaciones en el interior. Según ha explicado, el desbordamiento de barrancos y ríos de corto recorrido era previsible y obligaba a extremar las precauciones.