Imagen de un patrulla de la Policía Nacional en Valencia
Desarticulada en Valencia una red de 42 personas que estafó más de 220.000 euros con el método del «hijo en apuros»
La Policía Nacional esclarece 46 denuncias en todo el país; ocho arrestados actuaban como captadores de «mulas» bancarias
La Policía Nacional ha detenido en Valencia a 42 personas -34 hombres y ocho mujeres- por su presunta implicación en una trama de estafas conocida como el método del «hijo en apuros», con la que habrían logrado defraudar un total de 221.477 euros. La investigación ha permitido esclarecer hasta 46 denuncias interpuestas en distintos puntos de España.
Las pesquisas, desarrolladas por el grupo de Ciberdelincuencia de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Valencia, se iniciaron en junio de 2025 tras detectarse varios casos con un patrón común. Las víctimas denunciaban haber recibido mensajes en los que supuestos familiares solicitaban dinero urgente.
A lo largo de la investigación, los agentes lograron identificar y localizar a los 42 presuntos responsables, todos ellos residentes en Valencia y su provincia. La rápida actuación policial permitió además bloquear varias transferencias fraudulentas por valor de 18.924 euros, cantidad que ha sido devuelta a las víctimas.
Así funciona la estafa
El conocido como fraude del «hijo en apuros» consiste en que los estafadores contactan con sus víctimas a través de aplicaciones de mensajería instantánea, haciéndose pasar por sus hijos. Alegan haber perdido el teléfono o estar utilizando el de un tercero y solicitan con urgencia una transferencia económica para adquirir un nuevo dispositivo y poder seguir comunicados.
Una vez que la víctima realiza el primer ingreso, los delincuentes continúan el engaño con nuevas excusas para obtener más dinero en sucesivos pagos urgentes.
El dinero estafado se canaliza a través de cuentas bancarias a nombre de terceros, conocidos como «mulas», que actúan como intermediarios. Estas personas se encargan de recibir los fondos y retirarlos o transferirlos según las indicaciones de la organización, dificultando así el rastreo por parte de los investigadores.
Captación de colaboradores
Durante la operación, los agentes identificaron y detuvieron a ocho personas que desempeñaban labores de captación de estas «mulas». Según la investigación, los reclutadores utilizaban distintos métodos: desde ofrecer pequeñas cantidades de dinero por colaboración hasta prometer un porcentaje de los fondos obtenidos o incluso falsas ofertas de empleo.
La Policía Nacional advierte de que quienes sean contactados para este tipo de actividades deben comunicarlo de inmediato, ya que una actuación temprana puede permitir bloquear las cuentas implicadas y recuperar el dinero. Asimismo, recuerdan que, aunque informar a tiempo exime de responsabilidad penal si no se ha participado en el delito, realizar transferencias siguiendo instrucciones de la organización implica colaborar con la estafa y puede conllevar consecuencias legales.