Imagen de Carlos Mazón en las Cortes Valencianas.
Mazón acusa a la jueza de la dana de provocarle una «indefensión efectiva»
Carlos Mazón ha decidido ir al choque contra la magistrada Nuria Ruiz Tobarra, la jueza que instruye la causa de la dana y que no ha dejado pasar ni un auto para insistir en la responsabilidad de la Generalitat Valenciana en la tragedia del 29 de octubre de 2024. El expresidente ha recurrido la negativa del Juzgado de Catarroja a designar particulares --señalar qué documentos, actas o piezas específicas de un expediente original deben copiarse-- para sustentar el recurso ante la Audiencia provincial en el que rechazó su personación en la causa. El exjefe del Consell entiende que esta decisión es contraria a derecho y la provoca «indefensión».
La jueza de Catarroja rechazó recientemente que Mazón pueda personarse en la causa, una decisión que el diputado 'popular' recurrió ante la Audiencia. Posteriormente, el juzgado, en una diligencia de ordenación del pasado 15 de abril, dio cinco días a las partes para alegar a ese recurso y acordó que no había lugar a la designación de particulares dado que no tiene acceso a las actuaciones.
Ahora, la defensa de Mazón ha presentado un recurso de reposición contra esta última decisión al entender que es contraria a derecho y provoca una «efectiva indefensión». A su juicio, esa diligencia de ordenación incurre en una «contradicción interna manifiesta» porque «si la propia resolución reconoce a esta representación legitimación procesal bastante para interponer recurso de apelación y le da el curso legal correspondiente, no puede, al mismo tiempo, privarle de uno de los presupuestos legales» para tramitar adecuadamente ese recurso, como es la designación de los particulares para sustanciar ese escrito y que la Audiencia resuelva.
«A fin de que el recurso de apelación no resulte ilusorio, debía permitirse la designación de particulares conocidos y suficientemente identificados, aunque esta parte no disponga todavía de un acceso pleno al procedimiento», sostiene la defensa de Mazón, que alega que esa designación «no dependía de un examen íntegro de las actuaciones» sino que identificó «las resoluciones y actuaciones que se pretendía testimoniar, su contenido y su funcionalidad para la resolución del recurso».
«Irrazonable y desproporcionado»
En esta línea, insiste en que la ley configura la designación de particulares «no como una facultad meramente ornamental o prescindible, sino como un elemento estructural de la tramitación de la apelación en diligencias previas». «Admitir la apelación y negar, a la vez, la incorporación al testimonio de los particulares designados por el recurrente supone apartarse del diseño legal del recurso y frustrar su finalidad revisora», cuestiona la defensa.
En este sentido, argumenta que si tiene legitimación suficiente para impugnar el auto que denegó la personación de Mazón, «también debe ser reconocida, al menos en el ámbito de ese incidente impugnatorio, la plenitud de las facultades necesarias para que el recurso pueda ser real y eficaz, entre ellas la designación de particulares a testimoniar».
«Negar esa posibilidad no constituye una mera irregularidad inocua. Supone impedir que el Tribunal de apelación pueda contrastar directamente la exactitud de las alegaciones vertidas en el recurso, reduciendo artificialmente el material procesal sobre el que ha de pronunciarse», expone y recalca que esto le genera «una indefensión efectiva, porque cercena el derecho de esta parte a obtener una revisión plena y útil de la resolución recurrida».
Además, mantiene que incurre en un formalismo «irrazonable y desproporcionado» que lleva a un resultado «procesalmente inaceptable: la resolución admite formalmente el recurso, pero le priva de la base documental mínima para que pueda prosperar o siquiera ser examinado en toda su extensión por el Tribunal superior».