Imagen tomada este jueves de Pablo Bustinduy y Mónica Oltra en Valencia
Los ministros de Pedro Sánchez se suman a la campaña de Mónica Oltra para ser alcaldesa de Valencia
El uso de la agenda oficial por parte de algunos ministros para hacer coincidir determinados actos en sus respectivas comunidades autónomas en fines de semana es una polémica que se viene arrastrando desde que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, puso en marcha su estrategia de poner a responsables de carteras como candidatos regionales. Esta circunstancia se añade a la de ciertos eventos institucionales que pudieran tener o parecer tener tintes partidistas, todo ello criticado con vehemencia por la oposición.
Muy probablemente, el máximo exponente de ambos aspectos sea la titular de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, que desde que se postula a la presidencia de la Generalitat Valenciana es más que asidua a la región. Sin embargo, le ha salido un competidor. Se trata de su colega de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy.
El dirigente estuvo este jueves en la ciudad de Valencia. Concretamente acudió al barrio de Orriols, uno de los más conflictivos e inseguros de la capital del Turia. La cita, que estaba anunciada en la página web del Palacio de La Moncloa, constaba de una reunión «con representantes de Orriols Convive», una asociación de la zona. Pero hubo una presencia que llamó la atención de manera sobresaliente. Ésta fue la de Mónica Oltra, exvicepresidenta de la Generalitat y candidata a la alcaldía de Valencia por Compromís.
En el banquillo de los acusados
La nacionalista abandonó la política en junio de 2022 tras ser imputada por, supuestamente, tener conocimiento de los abusos sexuales de su exmarido a una niña de 14 años cuya tutela tenía encomendada la Consellería que ella misma dirigía y haberlos encubierto. Desde entonces, ha mantenido un perfil bajo o, incluso, nulo. Hasta el pasado 28 de marzo, cuando anunció su vuelta a la vida pública con vistas a ser la próxima regidora levantina.
Es por eso que el hecho de que Oltra, que se sentará en cuestión de meses en el banquillo de los acusados, haya sido invitada al acto de Bustinduy pese a no tener cargo público alguno ha levantado no pocas ampollas, puesto que se ha considera como un paso más en su precampaña hacia el Ayuntamiento de Valencia, ya que Compromís y Sumar son un mismo todo. Es más, a las veraniegas elecciones generales de 2023 fueron coaligados en la misma lista.
Imagen tomada este jueves de Pablo Bustinduy y Mónica Oltra, junto a Papi Robles y Alberto Ibáñez, en Valencia
El mismo ministro no ha tenido remilgo alguno en exteriorizarlo: «Para mí es un honor poder expresarle hoy en persona parte de esa alegría y el compromiso de muchísima gente de hacer lo que sea necesario para ayudar a que la ciudad de Valencia tenga en Mónica una alcaldesa que vuelva a poner el interés de los vecinos y las vecinas por delante». Y añadió: «No nadie hay mejor que Mónica Oltra para poder hacernos de anfitriona de la tierra que conoce y en la ciudad en la que estoy absolutamente convencido que va a volver a gobernar muy pronto la izquierda liderada por Mónica Oltra». Poco disimulo.
Esta estrategia de ministros con Oltra para relanzar su candidatura no se reduce al responsable de Derechos Sociales. En este sentido, su visita ministerial con Oltra tuvo una avanzadilla la semana anterior con Sira Rego. La responsable de Infancia compartió evento con la exvicepresidenta una suerte de mitin en el que ésta arengó a las masas para ir «a por ellos», en relación al Partido Popular y Vox, al mismo tiempo que habló con términos propios de su argumentario como «lawfare» junto, también, a la eurodiputada y líder de Unidas Podemos, Irene Montero, y la mujer de Lula da Silva, Janja da Silva.
Pedro Sánchez y Pilar Bernabé
Por tanto, son dos los ministros de Sánchez que en cuestión de pocos días han arropado públicamente a Oltra, algo que ahonda en la división del Gobierno, que ya de por sí está lo suficientemente polarizado entre los miembros del PSOE y los de Sumar. Además, todo hace pensar que ese despliegue y ese respaldo, lejos de mantenerse, irá creciendo en cantidad e intensidad ideológica conforme se vaya acercando la cita con las urnas del 23 de mayo de 2027.
Todo lo descrito no debe de estar sentándole nada bien a Sánchez. Dicho de otro modo, y aunque es un Gobierno bicolor, es más que presumible que ver a ministros haciendo ya campaña no le provocará las potentes carcajadas que suele tener en el Congreso de los Diputados y en mítines de partido. No así en el Senado, ya que no es un lugar demasiado frecuentado por el jefe del Ejecutivo.
Y es que la irrupción de Oltra como candidata perjudica seriamente los intereses de la apuesta sanchista al Ayuntamiento de Valencia, Pilar Bernabé, dado que el perfil de la catalanista y su capacidad de movilización son causa de arañarle votos a la socialista, que también es la número cuatro de Ferraz como vicesecretaria de Igualdad.
Hasta la noticia del regreso a la política, la actual delegada del Gobierno en la Comunidad era el referente de la izquierda tras su papel contra Carlos Mazón por la dana y, a la par por el poco 'arrastre' de la que portavoz de Compromís en el Consistorio, Papi Robles. Pero todo ha cambiado desde hace menos de un mes, con encuestas que vuelven a situar a la coalición nacionalista por delante del PSPV-PSOE en intención de voto y número de concejales. Se avecina campaña 'a cara de perro' en la izquierda.