Imagen de trabajos en la presa de Buseo tras la dana

Imagen de trabajos en la presa de Buseo tras la danaGVA

El Gobierno mantiene sin Plan de Emergencias sus 18 presas en la Comunidad Valenciana año y medio después de la dana

Miguel Barrachina urge al Ejecutivo de Pedro Sánchez a «priorizar» las obras hidráulicas en la región porque «la seguridad de los vecinos no puede esperar»

La dana que arrasó el 29 de octubre de 2024 decenas de municipios de la provincia de Valencia dejó a su feroz paso 230 víctimas mortales y una cantidad de daños materiales que hasta la fecha eran inimaginables. No obstante, el desastre ser todavía mayor de no haber sido porque las presas que hay en el trayecto que hizo el agua aquel día no colapsaron.

A l largo y ancho de toda la Comunidad Valenciana hay 19 de estas infraestructuras. De ellas, únicamente una es de titularidad de la Generalitat, la de Buseo. La competencia del resto recae sobre el Ministerio para la Transición Ecológica, entonces dirigido por Teresa Ribera y posteriormente heredado por su actual titular, Sara Aagesen.

Lo llamativo es que, más de un año y medio después de la tragedia, solo la de Buseo cuenta con un Plan de Emergencias implementado. Dicho de otra manera, el Gobierno de Pedro Sánchez mantiene después de todo ese tiempo transcurrido y de sacar pecho por su gestión en las obras hidráulicas en Valencia a todas las presas de su responsabilidad sin hacer efectivo ningún programa de este tipo.

«El Plan es una tranquilidad»

Al respecto, el conseller valenciano de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha reclamado este miércoles al Ejecutivo que «priorice» estas actuaciones en la región en general y en la provincia en particular y sostiene su postura en dos motivos que define como «históricos».

Uno de ellos es «nuestra climatología». «Por ser territorio mediterráneo padecemos danas, gotas frías y riadas. Más que lo que sufren en la costa atlánticas o en territorios más montañosos como Asturias», explica. La segunda razón es la orografía: «No solo tenemos sol y playa. También zonas muy montañosas con situaciones que propician las riadas. La Comunidad Valenciana debe ser objetivo prioritario de las inversiones prioritarias del Estado». «El Plan es una tranquilidad para los municipios ribereños», ha insistido el dirigente.

Reconstrucción de cómo será el anillo adosado que tendrá la presa de Buseo

Reconstrucción de cómo será el anillo adosado que tendrá la presa de BuseoGVA

A su vez, Barrachina ha destacado no solo que la de Buseo no es la única presa con Plan de Emergencias, sino que, además, éste se ha dado en tiempo y forma, ya que entró en vigor el pasado 4 de mayo y había de plazo hasta el mes de julio de 2027: «Animo a la Administración central para que haga las actuaciones que tiene pendientes en los embalses de la Comunidad Valenciana y que tengan la prioridad que por climatología y la orografía que reclaman», ha hecho hincapié porque «la seguridad de los vecinos no puede esperar». «La nuestra está. Ahora le toca al Estado», ha subrayado.

Por otra parte, el conseller ha apuntado que en «paralelo a la implantación del Plan de Emergencia, la Generalitat está ejecutando inversiones en obras de seguridad estructural sobre la propia infraestructura, articulado en tres fases, de las cuales la primera ya ha culminado y en breve comenzarán las obras de la segunda».

Así, la primera, ya concluida, ha supuesto una inversión de 6,9 millones de euros y ha permitido reparar los daños provocados por la dana sobre la presa, con actuaciones de relleno de la zona erosionada en la margen derecha, cimentación profunda con micropilotes, mejora del drenaje, reposición de los elementos de seguridad de la coronación y mejora de los caminos de acceso por ambos márgenes.

Solución para garantizar la seguridad

La segunda fase, dotada con 9,5 millones de euros, va a ser contratada de forma inmediata a través de un contrato de emergencias. Incluye la actuación estructural más relevante del conjunto: la ejecución de un anillo de refuerzo en el pie de presa, integrado en una losa de cimentación de hormigón que reforzará de forma significativa la estabilidad global de la estructura ante los esfuerzos hidráulicos y geotécnicos previsibles en escenarios hidrológicos extremos. Este proceso incluye, además, la consolidación del macizo mediante inyecciones para mejorar su cohesión interna y los trabajos de impermeabilización de la margen derecha para el control de las filtraciones detectadas.

La tercera etapa abordará la solución definitiva sobre la presa de Buseo. El conseller ha avanzado que, antes de definir esa actuación final, la Generalitat escuchará al Estado y a los ayuntamientos de los municipios situados aguas abajo, con el objetivo de alcanzar una solución que garantice la seguridad a largo plazo y que sea, al mismo tiempo, respetuosa con el entorno natural del embalse y de las poblaciones de su área de influencia.

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