Imagen de Joan Baldoví en una manifestación de docentes en Valencia.
Joan Baldoví intenta aprovechar la huelga de los profesores pese a que Compromís negó las exigencias sindicales
La clase política, o al menos una parte de ella, vive en una esfera diferente al resto de personas. Juegan con que la memoria del pueblo es relativamente corta y que no atiende a los muy manidos rencores que se alimentan desde cualquier tribuna parlamentaria. El mejor ejemplo: Joan Baldoví. Este pasado fin de semana intentó darse un baño de masas en la manifestación de los profesores de la escuela pública por la huelga indefinida en la Comunidad Valenciana. Problema: su coalición negó en su momento algunas de las reclamaciones sindicales que dan lugar a la protesta actual.
Lejos de formar parte de la comitiva, Baldoví se quedó esperando el paso de la manifestación en un punto de la calle Colón, con la buena compañía de Àgueda Micó. Con un micrófono colocado en la camiseta y un asesor grabando constantemente, el portavoz parlamentario de Compromís en las Cortes Valencianas buscó el poder de la imagen, aunque la trayectoria política diga todo lo contrario.
«Por mis nietos, por mis hijas y por todos vosotros», dice al principio del vídeo publicado en las redes sociales del exdiputado nacional. Cual culto al líder, el contenido es un sinfín de gente que se detiene ante Baldoví para hablar con él, demostrando que el tacticismo político juega con la fragilidad de la memoria del pueblo.
Compromís gestionó la Conselleria de Educación durante los ocho años del gobierno de Ximo Puig. En ese tiempo la coalición negó hasta en cinco ocasiones el incremento salarial que ahora es, casualmente, uno de los pilares esenciales para la protesta laboral. Es más, los propios sindicatos reconocen ahora que llevan perdiendo «poder adquisitivo desde 2010», es decir, que durante los años de Vicent Marzà de conseller no hubo ninguna mejora salarial que cubriera el incremento del coste de la vida.
En cambio en el vídeo Baldoví dice que «yo vengo como maestro», cuestión que recupera aquella modificación de su currículum pasando de «licenciado» en Magisterio a «diplomado». El portavoz lleva casi 20 años sin ejercer como profesor, pero sí le sirve como motivo para 'maquillar' su presencia a una manifestación a la que únicamente acudió por cuestiones políticas, porque no estuvo en ninguna de las realizadas por los docentes y sindicatos contra la falta de mejoras en los tiempos del gobierno de izquierdas en la Comunidad Valenciana.
«Presidente», le chilla una mujer y él, cauto ante todo y sabedor que ninguna encuesta lo respalda, contesta un «ojalá». En el vídeo hasta hay un momento de moralidad para las generaciones venideras que se pararon a saludarlo. «Yo de joven venía a todas las manifestaciones y para mí es muy bonito ver a gente joven así, progresista. Enhorabuena».
Hay quien hasta le espetó un «menos Ortí (por la consellera de Educación) y más Baldoví».
Pero no todo son flores para Baldoví en este burdo intento de sacar filón político ante, justamente, las reclamaciones desatendidas por su propia coalición. No son pocos los comentarios negativos a este vídeo: «¿Y qué hizo el para que la situación no llegase a dónde ha llegado durante su mandato?», «No hace nada en 8 años y ahora se sube al carro...», «8 años en el poder y no hicieron nada y ahora en primera fila, qué vergüenza» y «oportunista», entre otros.