Familias durante el montaje de la «playa» de El Toro, en el interior de Castellón
El pueblo de Castellón situado a 90 kilómetros del mar que disfruta de una playa propia
El Toro, una localidad de apenas 250 habitantes, celebra la tradición de la Noche de San Juan en pleno interior de la provincia
Cada 23 de junio, miles de personas se acercan a la costa para celebrar la noche de San Juan entre hogueras, baños simbólicos y reuniones al aire libre. Sin embargo, en el interior de la provincia de Castellón hay un municipio que ha decidido no renunciar al ambiente playero pese a encontrarse a unos 90 kilómetros del Mediterráneo.
La solución ha sido tan sencilla como original: crear su propia playa en plena plaza del pueblo.
La Villa de El Toro ha impulsado una iniciativa con la que vecinos y Ayuntamiento recrean un auténtico rincón costero para celebrar una de las noches más especiales del calendario.
Sombrillas, tumbonas, arena, leña para las hogueras e incluso un decorado que simula el paisaje marítimo convierten el espacio en una playa improvisada donde compartir la fiesta sin salir del municipio.
El alcalde, José Arenes, explica que esta propuesta surge gracias a la implicación de las familias que se han instalado recientemente en la localidad y de los más pequeños, que han participado activamente en la organización. «En nuestra Villa de El Toro no tenemos mar, pero nos sobra creatividad», señala el primer edil, convencido de que la iniciativa demuestra la capacidad del pueblo para reinventar las tradiciones.
«Si no podemos bajar a la playa, la playa viene al pueblo»
Hasta ahora, la costumbre de San Juan en El Toro consistía en acudir a medianoche a la fuente de la ermita de Santo Domingo para lavarse la cara, un gesto simbólico que compartían los vecinos, mientras que los agricultores repetían el ritual al amanecer antes de comenzar su jornada en el campo.
Este año, sin embargo, el municipio ha querido dar un paso más y trasladar el espíritu de la costa hasta sus calles. «Si no podemos bajar a la playa, la playa viene al pueblo», resume Arenes sobre una celebración que mantiene elementos tradicionales como el agua procedente de la fuente y las hogueras propias de la noche de San Juan.
El objetivo, asegura el alcalde, va más allá de la recreación del entorno marítimo. La iniciativa busca convertirse en un punto de encuentro para vecinos y visitantes, fomentando la convivencia y el sentimiento de comunidad en una velada abierta a todos. «La excusa es celebrar y hacerlo en hermandad. Disfrutar de la fiesta en familia, hacer pueblo y compartir una noche especial», concluye.