Imagen de archivo de Banyeres de Mariola, el municipio más alto de Alicante
El pueblo más alto de Alicante: situado en medio de un parque natural y a 816 metros sobre el nivel del mar
Su castillo medieval y sus rutas de senderismo lo convierten en una de las joyas del interior de la provincia
Con la llegada del verano, miles de personas ponen rumbo a las playas y calas de la costa de Alicante en busca de sol y mar. Sin embargo, más allá del litoral existe un interior repleto de rincones con encanto, naturaleza y patrimonio que permiten disfrutar de unas vacaciones diferentes y, en muchos casos, alejadas de las aglomeraciones.
Uno de estos destinos se encuentra a más de 800 metros sobre el nivel del mar y está considerado el municipio más alto de la provincia. Este pueblo del interior alicantino que combina historia medieval, paisajes de montaña y una amplia oferta de senderismo es Banyeres de Mariola.
Ubicado en la comarca de l'Alcoià, a unos 816 metros sobre el nivel del mar, Banyeres de Mariola cuenta con una población cercana a los 7.000 habitantes y se asienta en la ladera de la sierra que le da nombre. Sus calles estrechas y empinadas, las fachadas de piedra y el imponente castillo que domina el casco urbano conservan el carácter de un pueblo con profundas raíces históricas, donde todavía es posible pasear con la sensación de viajar varios siglos atrás.
El origen de Banyeres de Mariola se remonta a época andalusí y su evolución ha estado marcada por su posición estratégica entre los antiguos reinos medievales. Tras la conquista cristiana, la fortaleza se convirtió en uno de los principales elementos defensivos de la zona y hoy sigue siendo el gran símbolo de la localidad.
El castillo, situado sobre un cerro rocoso que domina todo el núcleo urbano, es el gran emblema del municipio. De origen islámico y posteriormente reformado tras la conquista cristiana, esta fortaleza medieval desempeñó un papel fundamental en la vigilancia y defensa de la frontera interior del antiguo Reino de Valencia.
Imagen del castillo medieval de Banyeres de Mariola, el municipio más alto de Alicante
Su posición estratégica permitía controlar los pasos naturales entre la costa y el interior montañoso, convirtiéndolo en un punto clave en la red defensiva de la época. En la actualidad, sus murallas y restos conservados ofrecen una de las mejores panorámicas de la Sierra de Mariola y del valle, y se han convertido en uno de los lugares más visitados del municipio, tanto por su valor histórico como por su espectacular ubicación.
El patrimonio del municipio va mucho más allá de su fortaleza. El casco antiguo invita a perderse entre plazas y callejuelas donde aparecen iglesias, antiguas casas señoriales y rincones que reflejan la evolución de la población a lo largo de los siglos. También destaca el Museo Valenciano del Papel, un espacio que recuerda la estrecha relación de Banyeres con la industria papelera, una actividad que marcó buena parte de su desarrollo económico y social.
Sus joyas naturales
Pero si hay algo que convierte a Banyeres de Mariola en un destino singular es el extraordinario entorno natural que lo rodea. El municipio es una de las principales puertas de entrada al Parque Natural de la Sierra de Mariola, un espacio protegido famoso por su riqueza botánica, sus bosques mediterráneos y la abundancia de plantas aromáticas y medicinales que desde hace siglos forman parte de la cultura popular de la zona.
Senderistas y amantes de la naturaleza encuentran aquí una extensa red de caminos que recorren montañas, fuentes y antiguos neveros utilizados para almacenar nieve antes de la llegada de la refrigeración moderna.
Imagen de las fuentes naturales de la Sierra de Mariola
Entre los lugares más visitados destaca el nacimiento del río Vinalopó, considerado el punto donde brota el principal cauce fluvial del sur de la provincia. Rodeado de vegetación y acondicionado para el paseo, este enclave ofrece un ambiente tranquilo y resulta ideal para disfrutar de una excursión en familia o escapar del calor estival bajo la sombra de los árboles.
Otro de los recorridos imprescindibles es la conocida Ruta dels Molins o ruta de los molinos, un itinerario que sigue el curso del agua y permite descubrir antiguos molinos harineros e hidráulicos que aprovecharon durante siglos la fuerza del río para impulsar la economía local. El camino combina patrimonio industrial y naturaleza en un paisaje donde abundan las acequias, pequeñas cascadas y zonas de gran valor ecológico.
Gracias a esa mezcla de historia, arquitectura, tradición y espacios naturales, Banyeres de Mariola se ha consolidado como uno de los grandes secretos del interior alicantino. Un destino perfecto para quienes buscan desconectar del bullicio de la costa y descubrir que, a pocos kilómetros de las playas más conocidas, la provincia guarda pueblos llenos de autenticidad y rodeados de algunos de los paisajes más sorprendentes de la Comunidad Valenciana.