Diseño con imágenes de Diana Morant, Arcadi España, Pilar Bernabé y Rebeca Torró
Los socialistas valencianos se erigen como la última resistencia del sanchismo
El PSPV llega al Comité Federal del PSOE como la federación más acérrima al presidente del Gobierno en su momento más crítico marcado por la supuesta corrupción en el partido, la familia y el Ejecutivo
Nessun dorma. El final de la ópera Turandot de Puccini es uno de los más célebres. Que nadie duerma. Esa frase es perfectamente extrapolable al PSOE valenciano en relación a Pedro Sánchez. En todos los sentidos. El PSPV-PSOE se ha querido mostrar como el más sanchista del lugar. Pero tiene un gran problema. En la magnífica obra, la princesa Turandot plantea a sus tres pretendientes tres acertijos. Pero, eso sí, el que no acertara todos ellos sería decapitado.
Sin sangre de por medio, esa trama (no va con segundas) bien podría extrapolarse al ecosistema socialista, ya que suena moderado aquello de Alfonso Guerra de que «quien se mueva no sale en la foto». El Comité Federal de este sábado se prevé tenso, más que de costumbre. Pero ahí estará el PSPV-PSOE para sacar la cara por su jefe de filas. Que no falte de nada. Y no lo hace con los reservas, sino con los titulares. Serán la orquesta del Titanic. El proyecto cesarista de Sánchez se hunde a marchas forzadas, pero ahí estarán ellos no vaya a ser que el secretario general, a quien algunos llaman «el uno», comience a decapitar como Turandot.
Los últimos del Titanic. Mujeres, niños y hasta hombres. Ya muchos parecen o quieren parecer fuera del sanchismo y han pedido botes salvavidas. Salvo los valencianos. Como si de un cuarteto de cuerda a la deriva se tratase, Diana Morant, Arcadi España, Rebeca Torró y Pilar Bernabé tratan desde hace meses y escenificarán este sábado una de las, a tenor de los sondeos, últimas partituras de Sánchez.
Morant y las malas encuestas
El nexo entre todos ellos no deja de ser el argumentario socialista. Da igual que se pronuncien en actos públicos del Gobierno, de partido o, incluso, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros en el propio Palacio de La Moncloa. Cierre de filas. Defensa férrea y sin fisuras. Mero sanchismo.
Por partes. Diana Morant. Directora de una orquesta que, como la del transatlántico, se viene hundiendo. El capitán de aquella embarcación no vio el iceberg que terminó por hundirla. No es el caso de la orgullosa ministra a tiempo parcial. Se lo vienen advirtiendo infinidad de encuestas: no tiene opciones de llegar a ser presidenta de la Generalitat Valenciana. Se aferra a Sánchez como lo hace al único estudio que le da posibilidades de derribar a Juanfran Pérez Llorca, es decir, la que su propio partido ha pagado.
Imagen de archivo de Diana Morant y José Luis Ábalos
Quizás consciente de todo lo anterior es por lo que lleve prácticamente un trienio utilizando el altavoz del Palacio de La Moncloa para intentar ser conocida mayoritariamente en la región que aspira a gobernar.
Pero, aunque no lleva la voz cantante, ha desafinado. No le sirven ni los conciertos que convenientemente se suele programar fin de semana sí y fin de semana también en Castellón, Valencia o Alicante. Y es que hasta el CIS de José Félix Tezanos le otorga un raquítico porcentaje de popularidad. Aun con todo hay quienes cuestionan su obcecada obsesión en ligar su pasado, presente y futuro a Sánchez y a José Luis Rodríguez Zapatero. sea como fuere, Morant es directora, pero en ningún caso solista. Hay más en esta orquesta a la deriva.
Arcadi España es ministro de Hacienda. Con un perfil mucho más bajo que su antecesora María Jesús Montero, algunos aventuran, y más a corto que a medio plazo, que será el relevo de Morant en el PSPV. Pero eso no le quita el barniz sanchista. Y no desde su nombramiento en marzo como responsable del fisco, sino desde antes, ya que era el número dos de Ángel Víctor Torres como secretario de Estado de Política Territorial.
Se le atribuye en su corto periodo de tiempo en el Ministerio aquello de «ni una mala palabra ni una buena acción». El previsible gatillazo en la financiación autonómica y otro en la eventual presentación de unos Presupuestos Generales del Estado le abocan a ser una simple pieza más en el Gobierno, si bien en Moncloa prima no ser decapitado. Se está esforzando en acertar las adivinanzas y el Comité Federal será una prueba más de ello.
La música sigue en el Titanic y es ahí donde la actual delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, tiene especial papel. Los socialistas le entregan y le seguirán entregando ramos de flores a Sánchez entre pieza y pieza. Muchos de ellos irán para ella. Es la número cuatro del partido gracias, con perdón, a la dana de Valencia del 29 de octubre de 2024. En consecuencia, le debe fidelidad absoluta al jefe del Ejecutivo.
Si Morant y España son sanchismo, Bernabé lo explota. Secretaria de Igualdad del PSOE. Nada más y nada menos. Pero la obediencia vertical ha derivado en dejar en aguas de borrajas, cuando no frenar a tenor de la oposición, las denuncias por acoso laboral y sexual en el seno del partido. En su campaña, no para de nombrar a María José Catalá y suele recurrir al comodín de Carlos Mazón. Pero de Paco Salazar no es muy proclive a hablar. Es por ello que tampoco se espera que haga ni la menor autocrítica en el Comité. Aplausos y más aplausos
Volviendo a Turandot, llega el momento del área, es decir, cuando la orquesta queda en un segundo plano y el cantante acapara la atención del público con su voz. Además, ha de poner en valor su valor vocal, en la política se llama retórica. Rebeca Torró bien sabe de ello. Llegó a la Secretaría de Organización del PSOE tras Santos Cerdán y, previamente, José Luis Ábalos.
PP y Vox, mayoría absoluta
Tras una estrambótica rueda de prensa, basta con leerla: «La documentación conocida hoy es una suma de comportamientos individuales de farsantes, oportunistas y resentidos que han usado el nombre del PSOE en vano y en falso, muy a pesar del PSOE. Que nadie tenga ninguna duda de la honorabilidad y transparencia de este partido y de los valores que representan estas siglas. Ahora y siempre la ciudadanía tiene que saber que quien utilice el nombre del PSOE en vano, en falso, en beneficio propio o para defender oscuros intereses, nos tendrá siempre enfrente».
La número tres del PSOE es peso más que pesado en el PSPV. No solo fue consellera con Ximo Puig, sino la argamasa de su Gobierno, aspecto que le valió, al igual que a Arcadi España, para ser secretaria de Estado. Zapatero, inocente. Ábalos, sí pero no. Cerdán, 'ese señor del que usted me habla'. Ese el argumentario que pasa y recitan Morant, Arcadi y Bernabé.
Las encuestas son las que son en la Comunidad Valenciana: el PP y Vox mantendrían o ampliarían la mayoría absoluta. El socialismo en la región está en su particular realidad, esa que solo Morant y los suyos conocen y no alcanzar a que la gente conozca o ésta no quiere conocer. Mientras tanto, la orquesta sigue y el barco se hunde. Que nadie duerma.