Imagen de archivo de una granja de gallinas

Imagen de archivo de una granja de gallinasWiktor Rzezuchowski | iStock

La Generalitat Valenciana blinda granjas y palomares ante la amenaza de la enfermedad de Newcastle

Agricultura refuerza la vigilancia, ordena controles PCR en palomas y somete a especial seguimiento las zonas con mayor concentración de aves

La Generalitat Valenciana ha aprobado nuevas medidas para contener la enfermedad de Newcastle y proteger al sector avícola. La actuación incluye muestreos en explotaciones, análisis en palomares, revisión de la vacunación y controles específicos en las zonas con mayor concentración de aves, además de formación para ganaderos y operarios.

La decisión de la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca aparece recogida en una resolución publicada en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana. Su objetivo es detectar cuanto antes posibles animales infectados, mejorar la bioseguridad de las instalaciones y reducir el riesgo de que la enfermedad llegue a otras explotaciones.

Pruebas en explotaciones y palomares

En las zonas restringidas por la aparición de focos se tomarán muestras traqueales y cloacales a aves con síntomas compatibles o fallecidas recientemente. Los análisis afectarán a granjas comerciales, explotaciones de autoconsumo, pequeños corrales, núcleos zoológicos y palomares.

Agricultura también realizará pruebas PCR en los palomares de la Comunidad Valenciana. El control llegará a las competiciones provinciales y nacionales, donde se tomarán muestras cloacales a todos los palomos participantes para comprobar si existe presencia del virus.

El departamento autonómico vigilará igualmente las aves silvestres y las rutas de recogida de cadáveres. Además, revisará las condiciones en las que se transportan y tratan los estiércoles y purines, una actividad que deberá ser realizada por empresas registradas y mediante vehículos limpios y desinfectados.

Refuerzo de la vacunación

La Generalitat recomienda a los productores aplicar programas de vacunación más intensos y comprobará la respuesta inmunitaria de las aves en explotaciones de pollos de engorde y pavos. Los veterinarios deberán visitar cuanto antes todas las granjas avícolas valencianas para evaluar su situación sanitaria.

La enfermedad de Newcastle es una infección vírica muy contagiosa que afecta principalmente a las aves. Puede causar problemas respiratorios, alteraciones nerviosas, diarrea y una caída de la puesta, además de una elevada mortalidad en los casos más graves. Su propagación puede producirse por contacto directo o a través de excrementos, agua, alimentos, materiales y vehículos contaminados.

Quince municipios con especial seguimiento

El Servicio de Producción y Sanidad Animal realizará encuestas de bioseguridad en las explotaciones comerciales situadas en quince municipios de alta densidad avícola. En Castellón se incluyen Albocácer, Canet lo Roig, Catí, Cuevas de Vinromá, Chert, La Jana, Rosell, Traiguera y Vinaroz.

En la provincia de Valencia se someterá a especial seguimiento a las granjas de Alpuente, Bárig, Camporrobles, Fuenterrobles y Sinarcas., mientras que en Alicante figura Gorga. Los titulares y trabajadores de estas explotaciones también recibirán formación específica en bioseguridad.

Barrachina reclama financiación al Gobierno

La aprobación de estas medidas coincide con la petición del conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, para que el Ministerio incorpore la enfermedad de Newcastle al Programa Estatal de Erradicación de Enfermedades Animales. Esta inclusión permitiría a las comunidades autónomas recibir fondos para sufragar las actuaciones de prevención, control y eliminación de los focos.

El Consell prevé destinar más de un millón de euros a combatir la enfermedad y compensar a los afectados. Barrachina ha criticado que la Comunidad Valenciana haya recibido únicamente 23.544,30 euros del programa estatal de sanidad animal, dotado con 8,5 millones.

El conseller sostiene que los criterios de reparto deben tener en cuenta los gastos que asumen las autonomías cuando se ordenan sacrificios obligatorios de aves o se adoptan medidas para impedir la propagación de una enfermedad. «Si las comunidades autónomas tienen que asumir medidas de prevención, control y sacrificio obligatorio, el Estado debe reconocer ese esfuerzo y dotarlo de financiación suficiente», ha defendido.

Barrachina también ha recordado que las ayudas autonómicas destinadas a las explotaciones ganaderas han aumentado hasta los nueve millones de euros y que la Generalitat mantiene actuaciones frente a otras amenazas, como la peste porcina africana, la dermatosis nodular contagiosa y la gripe aviar de alta patogenicidad.

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