Camión de los bomberos forestales de la Generalitat Valenciana frente a las llamas
El incendio forestal de La Vall d'Uixó sigue descontrolado tras quemar 4.300 hectáreas en un perímetro de 40 kilómetros
El incendio forestal declarado durante la mañana del sábado en La Vall d'Uixó (Castellón) continúa fuera de control y de la capacidad de extinción de los servicios de emergencia. Tras duplicar su perímetro durante la noche, las llamas han arrasado ya más de 4.300 hectáreas, dibujando un contorno que alcanza los 40 kilómetros.
La situación sobre el terreno es calificada de «sumamente complicada» debido a las adversas condiciones meteorológicas y a la difícil orografía del terreno, que impide el acceso de las brigadas terrestres al frente izquierdo del fuego.
Las dimensiones de esta emergencia, catalogada de nivel 2, han obligado a evacuar hasta el momento a cerca de 16.000 personas. La lista de municipios y áreas desalojadas asciende a 18, incluyendo Aín, Alcúdia de Veo, Artesa, Alfondeguilla, Tales, Eslida, Vilavella, Artana, Sueras, Villamalur, Torralba, Ayódar, Fuentes de Ayódar, Chóvar y urbanizaciones de Betxí, y algunas zonas de la Vall d'Uixó, a los que se han sumado esta misma tarde Almedíjar y Azuébar. Además, Betxí, Vall d'Uixó y ahora Onda están confinados.
Tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI) en el Puesto de Mando Avanzado (PMA), las autoridades han sido tajantes: ninguno de los evacuados podrá regresar a sus domicilios a lo largo de la jornada de hoy. En estos momentos, más de 560 personas permanecen alojadas y son atendidas por Cruz Roja en los espacios de evacuación habilitados en Onda, Segorbe, Nules y Moncofa.
Despliegue sanitario y realojo de personas vulnerables
La magnitud del suceso y la densidad del humo han requerido un amplio dispositivo de respuesta sanitaria coordinado por la Conselleria de Sanidad.
Hasta el momento, 19 personas han tenido que ser atendidas por inhalación de humo en el Hospital de La Plana de Vila-real. De los afectados, siete permanecen en observación, dos han requerido ingreso hospitalario y uno ha sido atendido en el área de urgencias. Para hacer frente a la situación, se ha reforzado el centro del CICU en Castellón y los Puntos de Atención Continuada (PAC) de La Vall d’Uixó, Onda y Betxí.
La emergencia ha sido especialmente delicada en el ámbito de la tercera edad y la dependencia. Durante la noche del sábado, los servicios de emergencia tuvieron que desalojar la residencia de mayores Novaedat de La Vall d’Uixó, trasladando a sus 115 usuarios a centros de Castellón, Burriana, Cullera, Carlet y Estivella.
De igual manera, se procedió al traslado a Burriana de las personas dependientes que se encontraban en sus domicilios en las localidades de Artana y la Vilavella. Además, se ha activado un protocolo farmacéutico de emergencia que permite a los desalojados retirar su medicación en las farmacias de guardia aportando exclusivamente su DNI.
Coordinación institucional e investigación
Sobre el terreno, el operativo de extinción cuenta con unos 450 efectivos. Este contingente aglutina a Bomberos Forestales de la Generalitat, del Consorcio Provincial de Castellón y Ayuntamiento, así como fuerzas estatales y autonómicas.
A este dispositivo terrestre se sumarán a lo largo del día hasta 20 medios aéreos, cuya labor será «determinante» debido a la inaccesibilidad del terreno. Dos dotaciones de Aragón y Baleares también prestan apoyo en la zona.
Reunión del Cecopi, este domingo, en Castellón
La colaboración entre administraciones ha centrado los mensajes de los dirigentes políticos desplazados al PMA. El presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, ha agradecido el trabajo de coordinación y la labor de los alcaldes en el traslado masivo de vecinos.
Junto a él, han supervisado la emergencia el conseller de Interior, Juan Carlos Valderrama; la presidenta de la Diputación de Castellón, Marta Barrachina; y la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé.
Ha sido Bernabé quien ha adelantado que la investigación del Seprona sobre el origen del fuego sigue su curso, aunque los primeros indicios apuntan a la acción humana: «No parece que el incendio se haya producido por medios naturales», ha precisado.
Mientras distintos consellers del Gobierno autonómico se han repartido por los albergues para supervisar la atención psicológica y social a los vecinos, ya se han puesto en marcha las primeras medidas para paliar los daños colaterales.
Se han habilitado recintos en Onda, Burriana, Les Alqueries, Xilxes y Moncofa para albergar animales domésticos, y la Conselleria de Agricultura trabaja en el suministro de agua y alimento a las ganaderías afectadas.
Las instituciones ruegan encarecidamente a la ciudadanía que no intente acceder al área del incendio y que se informe exclusivamente a través de los canales oficiales.