Imagen del bajo en el que tuvo lugar el asesinato del joven logopeda en Valencia.

Imagen del bajo en el que tuvo lugar el asesinato del joven logopeda en Valencia.Jaume Lita

Un nuevo negocio en el escenario del crimen del logopeda de Valencia

El bajo comercial ya luce el anuncio de la llegada de otra empresa en septiembre

Era el 15 de junio cuando David acabó con la vida de Vicent. El padre alegó en su defensa que presenció una escena que se ajusta con un caso de abuso sexual; el logopeda lo negó reiteradamente antes de ser degollado. Un mes después del trágico crimen, la rutina de la ciudad va por otro camino diferente al duelo y ya se anuncia la apertura de un nuevo negocio en el mismo bajo.

El bajo permaneció varias semanas tras el asesinato con la cinta policial en la puerta. Todo completamente cerrado. Los vecinos pasaban andando y aún echaban alguna mirada indiscreta, como si el pudor por un crimen extremo implicara vergüenza social o un estigma para el barrio.

Pero los días pasaron y la cinta policial desapareció, la persiana aparecía abierta en algún momento que otro y hasta unos trabajadores externos llegaron al bajo comercial. Obviamente la clínica de Vicent no reabría.

Un mes después del acuchillamiento, ya no queda ni rastro de la clínica de Vicent. El cartel ha sido retirado y la fachada repintada con otro color. Desde hace unos días hay un nuevo cartel. Otra clínica de logopedia toma el relevo de Vicent. La vida sigue, tanto en el barrio como en la investigación judicial.

Juzgado por un jurado popular

Su asesino confeso está en prisión provisional, comunicada y sin fianza, mientras que las diligencias iniciales del Juzgado descartaron cualquier indicio sobre una presunta agresión sexual por parte del logopeda al bebé. Ni rastro de semen ni ninguna prueba que, al menos, asentara la justificación defensiva del acusado.

David acabó con la vida de Vicent, avisó a otro menor de que el logopeda no podría atenderle y se volvió a casa. Después él se presentó en la comisaría para confesar el crimen.

Inicialmente justificó que al entrar en la consulta había encontrado a su bebé sin pañal y al joven logopeda, de 32 años, en una situación que se ajustaba con un posible caso de abuso sexual.

Según su primera versión, le recriminó la escena y le pidió las cámaras de seguridad para comprobar qué había ocurrido en su ausencia. Al no disponer de las imágenes en ese mismo instante, el logopeda no pudo cumplir una orden que en sí era ya una sentencia.

Según la autopsia, Vicent falleció por el corte en el cuello tras varios golpes. Así se acabó la vida para un joven que no tenía ninguna mancha en su historial y sobre el que todo eran buenas palabras y reconocimiento profesional, como suele ocurrir en estos casos.

El caso va encaminado hacia un tribunal del jurado. Serán personas anónimas las que determinen la culpabilidad y la naturaleza de un crimen que conmocionó la sociedad valenciana, tanto por su dureza como por la justificación inicial. Un nuevo equipo profesional aplicará la logopedia en la misma consulta que Vicent lo practicó durante años, hasta que la muerte tocó al timbre y le pidió lo imposible para seguir con vida.

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