Imagen tomada este domingo en Elche del ultra del Barcelona detenido por la Policía
El independentismo carga contra Marlaska por la retirada de esteladas a aficionados del Barcelona en Elche
La comparecencia que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tendrá este jueves en el Congreso de los Diputados a cuenta de la invasión de 80.000 inmigrantes en Ceuta el pasado 31 de julio, puede que no vaya a ser la única en la que vaya a ser el protagonista en la Cámara Baja, ya que Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ha registrado este lunes una solicitud para que el dirigente de «explicaciones» sobre los hechos ocurridos este domingo en los exteriores del estadio Martínez Valero de Elche antes del encuentro de La Liga entre los ilicitanos y el Fútbol Club Barcelona.
La polémica en cuestión viene por la actuación de agentes de Policía Nacional con un grupo de aficionados azulgranas a los que les retiraron banderas esteladas y porque algunos recibieron golpes. Hubo un detenido, un barcelonista que, según el subdelegado del Gobierno en Alicante, Manuel Pineda, golpeó previamente a los efectivos, con lo que considera que la acción de respuesta estuvo justificada.
Estos argumentos no han satisfecho en absoluto a los partidos independentistas, ya que no solo ERC, sino también Junts per Catalunya y la CUP han denunciado lo sucedido. Los de Oriol Junqueras, además, hablan en su escrito presentado en San Jerónimo de «injustificable violencia policial excedida contra aficionados del FC Barcelona en Elche».
Pero Esquerra no se ha quedado ahí y reclama una «investigación inmediata» sobre los hechos, señalando que las imágenes difundidas son «motivo de preocupación y requieren una explicación clara por parte de las autoridades competentes» y busca saber «si la actuación policial se ajustó a los principios de proporcionalidad y respeto a los derechos fundamentales».
Para Puigdemont, una «enfermedad»
Por su parte, Junts también señala a Marlaska por lo que considera «abusos» de la Policía Nacional y ya ha adelantado que presentará una batería de preguntas parlamentarias en el Congreso para saber con qué base legal se les quitó las esteladas y si el ministro cree que se trata de una «conducta prohibida o sancionable».
Al respecto, el líder de la formación, el prófugo Carles Puigdemont, ha escrito en su perfil oficial en X: «En una sociedad sana, esto sería intolerable. En España es un mérito», añadiendo que «supuran odio a la catalanidad, de forma estructural» y que esta «enfermedad participan desde gente de las más altas esferas hasta jugadores de fútbol, pasando por jueces y periodistas».
La máxima representante del fugado en Madrid, Miriam Nogueras, ha hecho un llamamiento para que todo aquel que tenga información de los hechos se la haga llegar. No solo eso, sino que la portavoz de los secesionistas en la Cámara Baja ha ofrecido también asesoramiento jurídico y ha animado a denunciar porque «estos animales tienen que pagar por este abuso y maltrato».
Finalmente, la CUP ha definido la polémica como «desproporcionalidad», a la vez que ha lamentado que el «Gobierno más progresista de la historia» enviara a la Policía a «dar una paliza a un joven» por llevar una estelada.