Una lista para perder: el PSOE se presenta a las generales sin liderazgo ni proyecto
Pedro Sánchez ha vuelto a hacer lo que mejor sabe hacer: colocar a los suyos. No a los mejores, sino a los más leales. Y el resultado es una candidatura que en Valencia
El PSOE ha presentado su candidatura para las elecciones generales y la conclusión es demoledora: no es una lista para ganar España, es una lista para intentar no hundirse. Una lista hecha a medida de Ferraz, contra las estructuras provinciales, sin crédito y sin proyecto.
Pedro Sánchez ha vuelto a hacer lo que mejor sabe hacer: colocar a los suyos. No a los mejores, sino a los más leales. Y el resultado es una candidatura que en Valencia resume todos los vicios del sanchismo.
Empezando por Pilar Bernabé. La delegada del Gobierno es el paradigma de la política de propaganda. Su gestión al frente de la Delegación ha sido un desfile continuo de notas de prensa y fotos mientras los problemas reales de los valencianos - seguridad, inmigración descontrolada, cercanías ferroviarias que no funcionan - se agravaban. Bernabé no ha sido delegada del Gobierno en Valencia, ha sido delegada de Sánchez en Valencia. Su único mérito es la obediencia ciega. Representa exactamente lo que los españoles han castigado en las urnas: el sanchismo en estado puro, sin matices, sin autocrítica.
Su presencia como número uno en la candidatura socialista al Congreso pone de manifiesto la poca confianza en su candidatura municipal, ya que supone un reconocimiento de que se le está dando una salida ante el presumible fracaso de su lista al ayuntamiento de Valencia, que según las encuestas que se manejan quedaría en última posición tras el candidato de Vox.
Le sigue el ministro de Hacienda sanchista Arcadi España, ministro que ha sido incapaz de presentar los presupuestos generales del Estado, ofrecer a la Comunitat Valenciana una financiación justa y de ayudar a su municipio de nacimiento, Carcaixent, en las ayudas por la riada de 2024. Pero este fracaso como ministro no puede esconder su fracaso como conseller de obras públicas y movilidad en el gobierno del Botànic, y que dejó a la Comunitat Valenciana a la cola de la inversión ferroviaria.
Arcadi es el símbolo del fracaso del Botànic. Fue el conseller de los anuncios del tren de la costa que nunca llegó, del plan de cercanías que nunca se cumplió y de la movilidad que empeoró. Que el PSOE lo rescate en la lista del Congreso no se entiende ya que formó parte de la candidatura de Ximo Puig que fue derrotada en las elecciones autonómicas de 2023.
Rebeca Torró es otro ejemplo de reciclaje sin balance. Actualmente es secretaria de organización del PSOE sucediendo a Ábalos y a Cerdán, y que tendrá que enfrentarse a la segura imputación del partido socialista por el «caso cloacas» de la socialista Leire Díez. Pero además fue portavoz del Consell de Ximo Puig, que prometió 1.700 viviendas públicas y no licitó ni una. Consellera de un gobierno que subió el módulo de la VPO un 22% e hizo inviable construir vivienda protegida. ¿Con qué autoridad se presenta ahora ante los jóvenes que no pueden emanciparse?. Torró encarna la política de eslóganes que tanto daño hizo a Valencia: mucho feminismo de pancarta, mucha ley de vivienda con nombre bonito y cero casas entregadas.
José Muñoz representa el aparato sanchista, al sanchismo de despacho, el que ha convertido al PSPV en una sucursal de Moncloa sin voz propia. Muñoz no ha levantado la voz ni una sola vez cuando Sánchez ha maltratado a la Comunitat Valenciana en financiación, en agua o en infraestructuras. Ha preferido el silencio cómplice a defender a su tierra. Su candidatura no es un premio a su trabajo por Valencia, es un premio a su silencio por Sánchez.
En conjunto, es una lista que no ilusiona ni a su propio votante. No hay más que observar la airada reacción de los secretarios generales de las tres provincias que están mandando mensajes de nerviosismo que se extienden por toda la organización. En ese sentido debe entenderse el «numerito» montado por el alcalde de Mislata en la Diputación de Valencia, saliéndose del pleno tras perder una votación y mientras hablaba el presidente Vicent Mompó. Sin duda el pasado martes trece no fue un buen día para Bielsa.
Bernabé, Arcadi, Rebeca, Muñoz no son el futuro. Son el pasado que los valencianos ya votaron para dejar atrás. Todos ellos formaban parte de candidaturas municipales y autonómicas que perdieron en las elecciones de 2023. Pero lo que tienen que tener en cuenta los valencianos es que ninguno de ellos puede garantizar que se mantendrán como diputados tras las elecciones del 29 de noviembre, puesto que los tres primeros de la lista, cuando pudieron, se fueron de los escaños de la oposición, Bernabé se fue del ayuntamiento de Valencia, Torró y Arcadi huyeron de las Cortes Valencianas, el único que se ha mantenido es Muñoz pero que podría volver a la política valenciana. Así pues, sorprende que los socialistas confíen en aquellos que ya fracasaron y esperen obtener resultados distintos, o comportamientos diferentes.