Culebra bastarda capturada en el interior de un vehículo aparcado en un garaje privado de Valencia.
Una culebra venenosa de 3 metros dentro del coche: el susto de un conductor que llamó a la Policía en Valencia
Agentes y Bomberos tuvieron que desmontar varias partes del motor del vehículo para capturar a la serpiente
Parecía una tarde tranquila del mes de mayo, en el que el sol lucía en todo su esplendor en Valencia y en el que no había habido ningún sobresalto por la mañana. Pero a primera hora de la tarde saltan las alarmas en la Policía Local de Valencia, un conductor llama alertando de que en el interior de su vehículo hay una serpiente. De forma urgente y con celeridad hasta el lugar de los hechos se desplazan dotaciones de los agentes locales, que a su vez reclamaron la presencia de los Bomberos.
Los hechos tuvieron lugar a primera hora de la tarde de este sábado, cuando un vecino solicitó al presencia policial al comprobar que en el interior de su vehículo, estacionado en un garaje, había una serpiente.
Hasta allí llegaron una patrulla de la Unidad Medioambiental, UMA y otra del distrito de Patraix, quienes comprobaron que la culebra estaba situada en el interior del motor, lo que obligó a solicitar la presencia de los Bomberos para poder capturarla.
La maniobra no fue sencilla, y es que según informan desde la Policía Local de Valencia, la serpiente no dejaba de moverse por el interior del motos, teniendo que desmontar diferentes partes del sistema durante cerca de dos horas, hasta alcanzar a la culebra «detrás de la óptica delantera del vehículo».
Culebra venenosa
El animal en cuestión tenía una dimensión de tres metros de largo y se tata de una culebra bastarda o de Montpellier, una especie venenosa que en caso de picadura podría provocar «inflamación y dificultad en la respiración y en la deglución», según indica el Ministerio de Justicia.
Tras capturarla, los agentes se llevaron este extraño animal visto en un garaje privado, al Centro de aves, Avifauna Urbana y Especies Exóticas del Ayuntamiento de Valencia.