El capitán de corbeta Fernando Clavijo Rey-Stolle, comandante del submarino S-81

El capitán de corbeta Fernando Clavijo Rey-Stolle, comandante del submarino S-81Armada Española

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El comandante del submarino S-81: «Las comunicaciones con la familia son siempre vía email y tan solo un mensaje diario»

Desde el pasado 14 de octubre, el submarino español Isaac Peral (S-81) se encuentra desplegado en el Mediterráneo dentro de la operación Sea Guardian, una misión de seguridad marítima de la OTAN en la que España participa desde 2017. Este despliegue marca la primera misión internacional del submarino y supone un hito para la Armada, al ser el primer buque de su clase diseñado y construido íntegramente en España desde 1888.

Al mando del submarino está el capitán de corbeta Fernando Clavijo Rey-Stolle. El Estado Mayor de la Defensa ha difundido unas declaraciones que ponen de relieve la trascendencia de esta participación: «En un mundo interconectado, el trabajo junto a nuestros aliados, con los que compartimos intereses comunes, es una muestra de interoperabilidad para alcanzar el objetivo común de la defensa colectiva». Clavijo, con una larga trayectoria en la Armada y una tradición familiar ligada al Arma Submarina, subraya el orgullo de comandar el Isaac Peral: «Ser comandante de un submarino es una carrera de fondo; me he preparado a conciencia para conseguirlo».

La integración del Isaac Peral en Sea Guardian refuerza el compromiso de España con la Alianza Atlántica. Según explica su comandante, la OTAN busca mantener la presencia de un submarino en la operación los 365 días del año, y la contribución española representa «más del 20% del esfuerzo aliado», con una participación de noventa días anuales.

Capitán de corbeta Fernando Clavijo, Comandante del S-81

Capitán de corbeta Fernando Clavijo, Comandante del S-81Estado Mayor de la Defensa

El Isaac Peral es el primero de los cuatro submarinos de la clase S-80, construidos por Navantia en Cartagena. Su incorporación supone un salto cualitativo en la modernización del Arma Submarina. «Se ha construido con elementos tecnológicos modernos que nos proporcionan más capacidad de procesado y control, más y mejores sensores y armas de nueva generación», explica Clavijo. Además, su sistema de propulsión diésel-eléctrico con tecnología AIP (propulsión independiente de la atmósfera) le otorga una mayor discreción y autonomía bajo el agua, un aspecto fundamental para este tipo de misiones.

España pasa así a formar parte del reducido grupo de doce países del mundo con capacidad para diseñar y construir sus propios submarinos, un logro que el comandante considera motivo de orgullo nacional. «Debemos sentirnos orgullosos de pertenecer a esta selecta lista», afirma.

La vida dentro del Isaac Peral, según su comandante, «es rutinaria, pero esa rutina es esencial para asegurar su perfecto funcionamiento». La dotación trabaja en un sistema de guardias rotativas que combina tiempo operativo, descanso y tareas personales, siempre orientadas al mantenimiento y explotación de los sensores del buque.

Clavijo describe la vida submarina como una existencia de «máximos y mínimos»: máxima convivencia, compañerismo y confianza en el entrenamiento, pero mínima intimidad, espacio y comunicación con el exterior. «Esta convivencia, mínimos y privaciones nos da una impronta especial, de la que estamos orgullosos: somos submarinistas», resume.

Limitaciones en las comunicaciones

Entre los principales desafíos del despliegue, el comandante subraya las limitaciones en las comunicaciones. «Vivimos en un mundo donde la inmediatez es esencial, y esto no puede ser así en las operaciones de submarinos», explica. Cada comunicación supone un momento crítico en el que el buque es más vulnerable a la detección, por lo que su frecuencia está estrictamente controlada por el comandante.

Esta restricción afecta también a la comunicación personal de la dotación con sus familias, que solo pueden enviar un correo electrónico diario. Preguntado por los retos ante una larga navegación, el capitán responde con claridad: «Sin duda, el primero que destacaría son las comunicaciones. Vivimos en un mundo donde la inmediatez es esencial, y esto no puede ser así en las operaciones de submarinos. El ritmo de comunicaciones lo marca la situación táctica, una responsabilidad que recae en el comandante. Comunicar supone un momento crítico, pues durante ese periodo de tiempo somos más vulnerables a la detección».

«Esto también afecta a las comunicaciones personales de mis hombres y mujeres con sus familias, que son siempre vía email y tan solo un mensaje diario. Hay que tratar de hacer balance entre la vulnerabilidad operativa frente al bienestar de la dotación al permitirles comunicarse con sus seres queridos, pero todos somos muy conscientes de la importancia de mantener esta «desconexión» para cumplir con eficacia nuestra misión», afirma.

Orgullo por la dotación

El comandante dedica unas palabras especiales a las familias de sus marinos, a quienes transmite «orgullo» y «tranquilidad». «Me siento muy orgulloso de todos ellos, y sé que sus familias sienten lo mismo. Todos están ejerciendo su papel de manera intachable, con un nivel excelente de compromiso y profesionalidad que los hace únicos», afirma.

El Isaac Peral navega con dos patronas a bordo, la Virgen del Carmen y la Virgen del Pilar, cuyas imágenes se encuentran en la cámara de mando y control. «Desde allí, nos vigilan y nos protegen bajo su manto», concluye Clavijo.

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