La 1.ª Cía del Tabor «Alhucemas» I/52 del Grupo de Regulares de Ceuta nº 52 (GREG 52) realiza tiro con misil contracarro
Ejército en Tierra Despliegue de los Regulares de Melilla con misil contracarro y tiro de precisión
La 1.ª Compañía del Tabor Alhucemas I/52, perteneciente al Grupo de Regulares de Melilla nº 52 (GREG 52), ha desarrollado durante los últimos días un programa de adiestramiento centrado tanto en el perfeccionamiento del tiro con misil contracarro como en una serie de ejercicios Alfa orientados al control de zona, la contrainsurgencia y la actuación en entornos complejos. Las actividades forman parte del plan de instrucción continuada de la unidad y buscan mantener la preparación operativa de sus efectivos, según ha informado el Ejército de Tierra.
Un efectivo de la 1.ª Cía del Tabor «Alhucemas» I/52 del GREG 52 lanza un misil contracarro
La instrucción se ha articulado en dos grandes bloques. El primero ha consistido en sesiones de tiro con misil contracarro, destinadas a mejorar la precisión, la coordinación entre equipos y la aplicación de los procedimientos establecidos para el empleo de este tipo de armamento. Según información difundida por el Ejército de Tierra, el objetivo es garantizar que los operadores sean capaces de actuar con eficacia en situaciones reales, donde la rapidez en la identificación del objetivo y la correcta secuencia de disparo resultan determinantes.
El entrenamiento ha incluido prácticas sobre blancos designados, ejercicios de localización y seguimiento, así como la simulación de escenarios en los que la unidad debe integrarse dentro de un esquema de maniobra más amplio. Este tipo de sesiones permite afianzar la coordinación entre tiradores, observadores y mandos intermedios, un aspecto considerado fundamental por el Ejército de Tierra para asegurar el rendimiento operativo del sistema contracarro.
Ejercicios Alfa
El segundo bloque se ha centrado en los denominados ejercicios Alfa, un conjunto de actividades de adiestramiento exigente que simula situaciones de control territorial y respuesta ante amenazas irregulares. Estas prácticas engloban el montaje de puntos de control (checkpoints), la inspección de vehículos y personas, el establecimiento de medidas de seguridad en áreas designadas y la ejecución de procedimientos vinculados a operaciones de contrainsurgencia.
La 1.ª Cía del Tabor «Alhucemas» I/52 del GREG 52 en un ejercicio Alfa de tiro de precisión
Durante las sesiones, los integrantes de la compañía han llevado a cabo controles de zona y movimientos tácticos orientados a reforzar la seguridad en áreas urbanizadas y semiurbanizadas. El Ejército de Tierra señala que estas acciones permiten mantener la capacidad de la unidad para operar en escenarios donde se combinan amenazas convencionales y asimétricas, un entorno que las Fuerzas Armadas consideran prioritario en su preparación actual.
La instrucción también ha incluido prácticas de tiro de precisión, con ejercicios destinados a mejorar la puntería en distancias variables y en condiciones de estrés operacional. Estos entrenamientos buscan garantizar que los tiradores mantengan la capacidad de actuar en apoyo a unidades desplegadas, ya sea en misiones de vigilancia, control de accesos o protección de convoyes.
Además, la compañía ha desarrollado sesiones de instrucción UAR (Unidad de Actuación Rápida), un componente habitual en los planes de adiestramiento de las unidades Regulares. Este tipo de instrucción se centra en la reacción inmediata ante incidentes súbitos, la reorganización rápida de efectivos y la respuesta ante amenazas inesperadas en diferentes tipos de terreno. Las prácticas permiten reforzar la cohesión, la velocidad de decisión y la adaptabilidad táctica de los equipos.
La 1.ª Cía del Tabor «Alhucemas» I/52 del GREG 52 en un ejercicio nocturno de tiro con precisión
El paquete completo de actividades se enmarca en la preparación permanente del Grupo de Regulares de Melilla nº 52, una de las unidades con mayor tradición histórica del Ejército de Tierra y cuya misión principal incluye la defensa y seguridad de la ciudad autónoma, así como la participación en operaciones en el exterior cuando así lo dispone el Estado Mayor de la Defensa. El desarrollo de ejercicios de este tipo permite mantener el nivel de adiestramiento requerido para afrontar misiones de vigilancia, despliegue rápido y operaciones de estabilización.
La combinación de prácticas técnicamente exigentes como el tiro con misil contracarro, junto con actividades orientadas a la seguridad en zona y la contrainsurgencia, responde a la necesidad de mantener capacidades versátiles y actualizadas. Las unidades Regulares, como parte de las fuerzas de presencia en plazas estratégicas, realizan de manera continuada programas de instrucción que integran armamento avanzado, técnicas de observación, control de área y respuesta ante amenazas híbridas.