F-35 con su peculiar diseño futurista
Defensa Hito europeo: Países Bajos carga armamento en un F-35A de EE.UU. por primera vez
Los especialistas manipularon municiones estadounidenses conforme a los procedimientos técnicos, tablas de datos, protocolos de seguridad y compatibilidades de equipo del sistema de armas
La cooperación europea en torno al F-35A dio un salto técnico y operativo el pasado 5 de diciembre de 2025 en la base de RAF Lakenheath (Reino Unido ). Allí, especialistas en armamento de la Real Fuerza Aérea y Espacial de los Países Bajos realizaron por primera vez una carga de armas de servicio cruzado sobre un F-35A Lightning II de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, perteneciente al 48º Ala de Caza. La operación tuvo lugar ante los Jefes del Aire Aliados, reunidos en la cita anual del Grupo de Jefes del Aire Europeo, y se considera un hito en la interoperabilidad de quinta generación dentro de la OTAN, informó el Comando Aéreo de la OTAN.
F-35 Lightning II
F-35 Lightning II
F-35B
La carga certificada por personal no estadounidense sobre un aparato norteamericano constituye, según la Alianza, una demostración tangible del rumbo que persigue el Mando Aéreo Aliado (AIRCOM): fuerzas capaces de operar, dispersarse y sostenerse en territorio aliado sin necesidad de trasladar todo su apoyo logístico nacional. Esta lógica responde a las prioridades del concepto Agile Combat Employment (ACE), que busca multiplicar la resiliencia, dispersión y capacidad de continuidad operativa de las unidades aéreas europeas ante un escenario de alta competencia estratégica.
Munición estadounidense
Durante la demostración, las tripulaciones neerlandesas se ejecutan en una secuencia completa de certificación estándar del F-35A, manipulando municiones estadounidenses conforme a los procedimientos técnicos, tablas de datos, protocolos de seguridad y compatibilidades de equipo del sistema de armas. Se trata de un proceso altamente reglado , que exige plena coincidencia entre los datos técnicos y los sistemas de control de armamento del F-35A, toda vez que el avión integra sensores, puntos duros y gestión de cargas completamente digitalizados.
El objetivo de este tipo de certificaciones es que las unidades F-35 de los países Aliados puedan operar desde bases aliadas —no necesariamente propias— en caso de crisis, con la garantía de recibir mantenimiento, armamento y apoyo técnico inmediato.
Dos Air Force F35 italianos
El general de brigada de la Fuerza Aérea Belga Patrick Goossens, subdirector del Grupo Aéreo Europeo, subrayó esta necesidad: «Es fundamental que, para el próximo aumento de la flota de F-35 en Europa, todos los países puedan ser muy flexibles y colaborar». Recordó además que el número de operadores europeos de F-35 crece cada año, lo que obliga a que «aunque operamos los mismos sistemas y nuestro personal recibe la misma formación diaria, podemos seguir armonizando nuestros procedimientos».
El Teniente Primero Jarno Rutten, oficial de armamento del Mando de Combate Aéreo de la Real Fuerza Aérea y Espacial de los Países Bajos, destacó que el ejercicio evidencia que las capacidades conjuntas reforzarán la efectividad futura del arma aérea aliada: «La carga de armamento interservicio del F-35 demuestra el poder de la colaboración. Hemos aprendido valiosas lecciones trabajando con otras naciones, lo cual nos beneficiará a todos en el futuro».
La demostración pública en RAF Lakenheath es el resultado de un año de intercambios bilaterales entre especialistas neerlandeses y estadounidenses, centrados en datos técnicos, normas de seguridad, sincronización de equipos y certificaciones de personal. Estos trabajos preparatorios han permitido asegurar que las herramientas, documentación técnica, diagnósticos de sistemas y medidas de seguridad converjan con total precisión.
Según el Teniente Coronel estadounidense Larry Sepassi, subcomandante del 48º Grupo de Mantenimiento, el objetivo último es mostrar que los F-35 operarán en un entorno plenamente aliado, independientemente de su bandera de origen: «En definitiva, estamos demostrando la interoperabilidad para garantizar que nuestros F-35 puedan aterrizar en las bases de F-35 de otros países. El objetivo es asegurarnos de proporcionar esta disuasión demostrando que EE. UU. y otros países aliados pueden trabajar de forma simultánea y conjunta».
La OTAN destaca que el ejercicio supone un movimiento claro desde la interoperabilidad conceptual —procedimientos comunes, doctrina y entrenamiento— hacia una interoperabilidad operacional y logística real, aplicable en despliegues dispersos y escenarios de presión sobre las cadenas de suministro.
Este avance complementa otras iniciativas recientes, como los ejercicios de reabastecimiento cruzado realizados durante Trident 25, centrados en la capacidad de reabastecer aeronaves aliadas desde medios de diferentes países. Con la carga de armamento del F-35A, la Alianza confirma que la estandarización necesaria para operar cazas de quinta generación ya está pasando del papel a la rampa de vuelo.
A medida que nuevos países europeos incorporan el F-35A Lightning II —la plataforma de combate más extendida entre los futuros operadores aliados—, la capacidad de sostén cruzado se convierte en un elemento central de la estrategia de defensa colectiva. La combinación de sensores avanzados, logística digitalizada y apoyo multinacional permite que los cuadros desplegados funcionen como una sola red operativa, independientemente del país anfitrión.