El BAM Relámpago de la Armada española disparando con el montaje ‘Oto Melara’
Armada española El comandante del buque Relámpago aboga por «mantener la estabilidad en una zona estratégica» como Canarias
El Buque de Acción Marítima Relámpago ha iniciado una operación de seguridad marítima en aguas del archipiélago canario dentro de las operaciones permanentes de presencia, vigilancia y disuasión de las Fuerzas Armadas. El Estado Mayor de la Defensa ha afirmado que la misión busca reforzar el control de los espacios marítimos de soberanía e interés nacional y mejorar el conocimiento del entorno marítimo en una zona considerada estratégica.
El capitán de corbeta Víctor Meijueiro Morado, comandante del Relámpago, subrayó la importancia de este tipo de despliegues para la seguridad nacional. Según explicó, «estas operaciones son fundamentales para garantizar la seguridad marítima, proteger nuestros intereses y mantener la estabilidad en una zona estratégica». El mando del buque también destacó que la presencia naval en el área permite asegurar una respuesta rápida ante cualquier incidente que pueda afectar a la actividad en el mar.
El buque «Relámpago» en acción
El Buque de Acción Marítima Relámpago ha zarpado del Arsenal de Las Palmas de Gran Canaria para iniciar una nueva operación de seguridad marítima en aguas del archipiélago. Durante esta misión, el buque llevará a cabo tareas de vigilancia y control del tráfico marítimo, así como actividades destinadas a incrementar el conocimiento del entorno marítimo en una zona especialmente relevante desde el punto de vista estratégico. Estas operaciones se desarrollan bajo control operativo del Mando de Operaciones y son coordinadas en el ámbito marítimo por el Mando Operativo Marítimo.
Elevado valor estratégico
Las aguas que rodean el archipiélago canario tienen un elevado valor estratégico por su posición geográfica. Canarias se encuentra en una encrucijada entre Europa, África y las rutas marítimas que conectan el Atlántico con el Mediterráneo, lo que convierte a esta región en un punto clave para el tráfico marítimo internacional.
Además del tránsito comercial, la zona presenta desafíos relacionados con la seguridad marítima, como el control de la inmigración irregular por vía marítima, la vigilancia de actividades ilícitas o la protección de infraestructuras y recursos marítimos. La presencia de unidades navales de la Armada permite reforzar la vigilancia permanente de estas aguas y mejorar la capacidad de respuesta ante posibles incidentes.
Las operaciones de seguridad marítima también contribuyen a garantizar la libertad de navegación y a mantener la estabilidad en un espacio donde confluyen intereses estratégicos de distintos países. En este contexto, las patrullas realizadas por buques de la Armada permiten mantener una vigilancia constante y reforzar la presencia del Estado en la mar.
El Relámpago pertenece a la Fuerza de Acción Marítima (FAM), una estructura de la Armada especializada en misiones de seguridad marítima y protección de los intereses nacionales en la mar. Estas unidades están diseñadas para realizar patrullas prolongadas y operar en escenarios donde es necesario mantener una presencia naval constante.
La versatilidad de los Buques de Acción Marítima les permite desempeñar misiones que van desde la vigilancia de pesquerías hasta la lucha contra la contaminación o el apoyo a operaciones de rescate. Con base en el Arsenal de Las Palmas de Gran Canaria, el Relámpago opera habitualmente en aguas del archipiélago y en áreas del Atlántico oriental.
La operación en la que participa el Relámpago se integra en el sistema de operaciones permanentes de las Fuerzas Armadas. Estas misiones, conocidas como operaciones de presencia, vigilancia y disuasión, constituyen uno de los pilares del modelo de defensa español en tiempo de paz.
En el ámbito marítimo, la planificación y conducción de estas operaciones corresponde al Mando Operativo Marítimo, órgano de la estructura operativa de las Fuerzas Armadas encargado de supervisar la vigilancia de los espacios marítimos de soberanía, responsabilidad e interés nacional.
Este mando está subordinado al Jefe de Estado Mayor de la Defensa y se encuentra bajo la dirección del Almirante de Acción Marítima, cargo que actualmente ocupa el vicealmirante Vicente Cuquerella Gamboa. Su sede se encuentra en Cartagena, desde donde se coordinan las operaciones navales que se desarrollan en el marco de las misiones permanentes. Dentro de esta estructura, diferentes unidades navales realizan patrullas periódicas bajo control operativo del Mando de Operaciones.