Edificio de Infra en Arroyo de la Vega (Madrid)
Industria de defensa Indra obtiene 15 nuevos proyectos del Fondo Europeo de Defensa, incluido un radar multibanda 4D
la compañía española Indra ha reforzado su posición como uno de los principales actores de la innovación militar en Europa tras ser seleccionada para participar en 15 proyectos del Fondo Europeo de Defensa (EDF), en la última convocatoria impulsada por la Comisión Europea. La compañía española no solo se mantiene como la empresa nacional con mayor presencia en estos programas, sino que también se sitúa entre las tres firmas europeas con mayor peso en iniciativas estratégicas de investigación y desarrollo en el ámbito de la defensa.
La compañía participa en proyectos cuyas cifras reflejan la magnitud de las iniciativas y su relevancia para el desarrollo de capacidades militares avanzadas en el continente. En concreto, 76 millones en proyectos de I+D logrados en esta convocatoria por Indra, lo que supone un 13% más que el año 2023, en el que se había conseguido el último máximo de 67 millones. 60 millones provienen de subvenciones de la Comisión y 16 en contratos de I+D a través del Ministerio de Defensa Español.
Radar naval y ciberdefensa
Entre los programas más destacados, Indra asume el liderazgo de dos iniciativas clave. Por un lado, el proyecto SHIMBAD se centra en el desarrollo de un radar multibanda 4D de nueva generación destinado a equipar futuros buques de combate europeos, una capacidad crítica para mejorar la detección y seguimiento de amenazas en entornos complejos.
Por otro, el proyecto ECC2 está orientado a reforzar las capacidades operativas de mando y control en el ámbito de la ciberdefensa, un dominio cada vez más relevante en los escenarios de conflicto actuales. Con esta iniciativa, la compañía afianza su posición en sistemas de ciberseguridad y gestión de operaciones digitales en el ámbito militar.
Proyectos estratégicos multidominio
Más allá de los programas que lidera, Indra participa en algunas de las iniciativas más relevantes de esta edición del EDF, especialmente aquellas vinculadas al desarrollo de la denominada nube de combate. Este concepto, clave en la guerra moderna, busca integrar en tiempo real sensores, plataformas y sistemas de mando en los dominios aéreo, terrestre y naval.
En este ámbito destacan proyectos como EICACS, LATACC2 y E-DOMINION, que abordan la digitalización del campo de batalla y la interconexión de sistemas. Asimismo, la compañía forma parte del programa FAMOUS3, tercera fase de una iniciativa centrada en el desarrollo de plataformas terrestres avanzadas y sus sistemas asociados, consolidando su presencia en el ámbito de los vehículos blindados de nueva generación.
Indra destaca que su papel en estos programas no se limita a su propia actividad tecnológica, sino que actúa como empresa tractora del sector industrial español. Su participación facilita la integración de grandes empresas, pymes, centros de investigación y universidades en consorcios europeos, fortaleciendo el tejido industrial nacional y su proyección internacional.
Este enfoque colaborativo es uno de los pilares del EDF, que promueve el desarrollo conjunto de capacidades entre países europeos, favoreciendo la interoperabilidad y la eficiencia en el gasto en defensa.
Más de 90 proyectos
La trayectoria de Indra en el ámbito de los programas europeos de defensa respalda su posición actual. A lo largo de las distintas convocatorias del EDF y sus programas preparatorios, la compañía ha participado en más de 90 proyectos de I+D, liderando 13 de ellos.
Estas iniciativas constituyen, en muchos casos, la base sobre la que se desarrollarán futuros programas de adquisición conjunta de capacidades militares en Europa. En este sentido, la participación de Indra le permite posicionarse estratégicamente para formar parte de los grandes proyectos que definirán el futuro de la defensa europea en la próxima década.
El avance de estos programas se enmarca en los objetivos marcados por la Unión Europea para reforzar su capacidad de respuesta en materia de seguridad y defensa, especialmente a través del Defence Readiness Roadmap 2030. La implicación de empresas como Indra resulta clave para garantizar el desarrollo de tecnologías críticas dentro del continente, reduciendo la dependencia de terceros países.