Fragata «Numancia» (F-83)
Fuerzas Armadas La Armada ensaya a bordo de una fragata un sistema capaz de neutralizar enjambres de drones
La fragata Numancia ha concluido su participación en la evaluación operativa del sistema antidron Crow, una solución tecnológica desarrollada para hacer frente a la creciente amenaza de aeronaves no tripuladas en entornos marítimos. Las pruebas, llevadas a cabo en aguas próximas a la Base Naval de Rota (Cádiz), han permitido validar en condiciones reales las capacidades del sistema para detectar, identificar y neutralizar drones en distintos escenarios tácticos.
Durante el ejercicio, que se ha extendido a lo largo de tres jornadas en la mar y una en puerto, se han ejecutado múltiples perfiles de vuelo empleando drones de diferentes tamaños y prestaciones. Estos lanzamientos se han realizado desde el buque remolcador La Graña, desde instalaciones en tierra en la base gaditana y desde la propia fragata, lo que ha permitido recrear situaciones operativas diversas y exigentes. El objetivo ha sido comprobar la eficacia del sistema Crow en tareas de vigilancia, seguimiento y respuesta ante amenazas aéreas no tripuladas.
Sistema antidron Crow desarrollado por Indra
La actividad ha estado dirigida por el Centro de Evaluación para el Combate de la Armada, que ha coordinado los trabajos junto a personal civil responsable del desarrollo del sistema y con el apoyo de un equipo de pilotos profesionales de drones comerciales. Esta combinación de medios militares y civiles ha permitido someter al sistema a un entorno de pruebas realista, cada vez más representativo de los escenarios actuales de conflicto.
El sistema Crow ha sido concebido específicamente para contrarrestar la proliferación de drones en operaciones navales. Integra sensores avanzados, tecnologías de inhibición electrónica y el uso de granadas especializadas para localizar y neutralizar objetivos. Esta combinación permite actuar frente a amenazas individuales, pero también ante ataques más complejos, como los que implican enjambres de drones coordinados, una de las principales preocupaciones en la guerra moderna.
Su arquitectura modular constituye uno de sus principales valores operativos. Este diseño facilita su integración en distintas plataformas, tanto embarcadas como terrestres, y permite adaptar sus capacidades en función de la misión. De este modo, el sistema puede desplegarse en buques, bases o instalaciones estratégicas, ofreciendo una respuesta flexible ante amenazas emergentes.
La evaluación del sistema se enmarca en un contexto marcado por el incremento del uso de sistemas no tripulados en el ámbito marítimo. La aparición de drones cada vez más accesibles, autónomos y difíciles de detectar ha obligado a las marinas a reforzar sus capacidades de defensa cercana. En este sentido, el desarrollo de soluciones como Crow responde a la necesidad de proteger unidades navales frente a ataques de bajo coste pero alto impacto potencial.
Desde la Armada se subraya además el carácter nacional del proyecto, que refleja la estrecha colaboración entre las Fuerzas Armadas y la industria española de defensa. Este tipo de iniciativas contribuye a reforzar la autonomía estratégica, al tiempo que impulsa la innovación tecnológica en un ámbito considerado prioritario para la seguridad nacional.
La fragata Numancia F-83
La participación de la fragata Numancia en estas pruebas pone de manifiesto su papel como plataforma de experimentación y validación de nuevas capacidades. Los resultados obtenidos servirán para perfeccionar procedimientos operativos, evaluar futuras integraciones del sistema a bordo y avanzar en el desarrollo de soluciones que incrementen la protección frente a amenazas no tripuladas.
Integrada en la 41 Escuadrilla de Escoltas, con base en Cádiz, la Numancia es la tercera unidad de una serie de seis fragatas. Cuenta con una eslora de 138 metros y un desplazamiento cercano a las 3.900 toneladas, lo que le permite operar con una amplia variedad de sistemas de combate. Está equipada para desempeñar misiones de defensa aérea, guerra antisubmarina, vigilancia marítima y control del tráfico en zonas de interés estratégico.
Escenarios híbridos
En los últimos años, la fragata ha participado de forma activa en operaciones tanto nacionales como internacionales. Entre ellas destaca su contribución a la operación Atalanta, desplegada en el océano Índico para luchar contra la piratería en el golfo de Adén y frente a las costas de Somalia. Asimismo, ha intervenido en misiones de seguridad cooperativa, protección de la navegación y ejercicios multinacionales de alta exigencia.
La incorporación de capacidades como las que ofrece el sistema Crow representa un paso más en la adaptación de la Armada a un entorno operativo en constante evolución. La amenaza que representan los drones, tanto en conflictos de alta intensidad como en escenarios híbridos, obliga a desarrollar respuestas tecnológicas ágiles y eficaces.
Los ensayos realizados en Rota suponen un avance relevante en la validación de sistemas antidron de origen nacional. A medida que se analicen los resultados obtenidos, se espera que estas capacidades puedan integrarse de forma progresiva en distintas unidades, reforzando la protección de los buques y aumentando su supervivencia en zonas de operaciones cada vez más complejas.