Cuatro años a las órdenes del almirante Garat
Premiado en las jornadas, su retirada coincidió casi en el tiempo con sus aportaciones a este periódico, referente, como él, de la información de Defensa y geoestrategia
Juan Rodríguez Garat, tras ser premiado en la IV Jornada de Defensa El Debate
No se había colocado en El Debate el cuadro de Madrid que adorna la redacción –ni el busto de su fundador Ángel Herrera Oria– cuando el almirante Juan Rodríguez Garat ya publicaba sus primeros artículos en el periódico. Suyos fueron los análisis de la guerra de Ucrania, algo que parecía improbable pero que cargó de razones a quienes defienden que la paz y la estabilidad en Europa no son algo que haya que dar por supuesto.
Garat ha recibido el premio de El Debate con el que comenzó la IV Jornada de Defensa del periódico. Y lo ha recibido con esa forma de hablar tan suya, sin necesidad de papeles y con un tono a mitad de camino entre la timidez y el convencimiento, que no son incompatibles. Tras 47 años de servicio (24 de ellos en destinos a flote), el almirante se incorporó al periódico, en cuya redacción se ha sentido «cómodo». Por eso, «si estuviera en mi mano», añadió, le hubiera dado el premio a El Debate por dejarle combatir cada semana contra molinos de viento como el «escepticismo» o la «arrogancia» en materia de Defensa. Garat, que tiene un libro titulado de forma idéntica a su videoanálisis semanal –Tambores de guerra–, concluyó sus palabras de agradecimiento pidiendo que el aplauso previsto para él fuera «para El Debate, que ha hecho mucho más que yo por el bien de España».
Juan Rodríguez Garat, tras recoger el galardón
Los jefes de Estado Mayor aplauden a Juan Rodríguez Garat tras su intervención
Le siguió en el uso de la palabra el almirante Piñeiro, jefe de Estado Mayor de la Armada, quien provocó una nueva ovación al agradecer a Garat –«uno de mis mentores en la Armada»– su compromiso, su vocación de servicio y su amor a la mar; pero también el traducir desde los medios «cuestiones complejas al lenguaje de los ciudadanos».
Fue también didáctico Piñeiro cuando explicó la necesidad de una «autonomía estratégica». No obstante, en los últimos años se ha hablado mucho de independencia energética (la que nos faltó al comienzo de la guerra de Ucrania), de independencia alimentaria (cuando escaseó el grano por ese mismo conflicto) y de independencia tecnológica (cuando vemos que Europa se queda atrás en materia de inteligencia artificial, entre otros desarrollos). «Quien depende de la tecnología de otros –advirtió Piñeiro– termina dependiendo también de sus decisiones».
Y es que ni la paz ni la estabilidad están garantizadas, menos aún si no se invierte en «disuasión», un concepto que el Jefe de Estado Mayor de la Armada definió como «la herramienta más eficaz para evitar un conflicto abierto». Piñeiro reconoció que la disuasión es cara y requiere inversión, pero la factura siempre será inferior a la que exigiría un conflicto bélico. Si adaptamos el refrán de nuestras abuelas, «más vale prevenir que reclutar». Sin duda.
El Hotel Wellington de Madrid volvió a acoger la Jornada de Defensa El Debate
Van casi tantas jornadas de Defensa como años tiene el periódico desde su relanzamiento. Un periódico que fue pionero en 1910, cuando comenzó, y que lo fue en 2021 cuando le dio a los contenidos de Defensa una presencia que antes no existía y que ha permeado, por la propia coyuntura mundial y el interés de los lectores, otras secciones del diario como Internacional y Economía.