Relevo de mando en alta mar de tres unidades españolas del ‘Despliegue Atlántico 26’
Armada española
Inédito triple relevo de mando en alta mar: portaaeronaves Juan Carlos I, fragata Blas de Lezo y Grupo Naval de Playa
La Armada ha llevado a cabo el relevo de los comandantes de tres de las principales unidades del Grupo de Combate Expedicionario español Despliegue Atlántico 26 mientras la agrupación navegaba por la costa este de Estados Unidos. El cambio de mando, realizado tras la participación en el ejercicio multinacional FLEETEX-250 y antes de la llegada a la base naval de Norfolk, supone uno de los hitos más relevantes de una misión que continuará en las próximas semanas con nuevas actividades internacionales y con la asunción de responsabilidades de la OTAN en el Atlántico Norte.
Los relevos han afectado al portaaeronaves L-61 Juan Carlos I, la fragata Blas de Lezo (F-103) y el Grupo Naval de Playa (GRUPLA), tres capacidades fundamentales para las operaciones anfibias y de proyección de la Fuerza Naval española. La circunstancia de que los tres cambios de mando se hayan producido durante un despliegue operativo, lejos de territorio nacional, refleja el elevado grado de disponibilidad de la Armada y su capacidad para mantener la continuidad del mando en cualquier escenario.
Relevo de mando en alta mar de tres unidades españolas del ‘Despliegue Atlántico 26’
Relevo de mando en alta mar en el ‘Despliegue Atlántico 26’
El capitán de corbeta Juan Ros Posac entregó el mando del Grupo Naval de Playa al capitán de corbeta Manuel Beltrán Gutiérrez tras completar un periodo de dos años al frente de la unidad. Durante el acto recordó que inició su etapa de mando en Helsinki, en Finlandia, y la concluye en la costa este de Estados Unidos, un recorrido que, en su opinión, demuestra la vocación expedicionaria de una unidad preparada para operar en cualquier litoral del mundo. Definió al GRUPLA como una fuerza de élite «capaz de operar en cualquier playa del mundo» y permanentemente preparada para intervenir allí donde sea necesario.
El Grupo Naval de Playa constituye una capacidad esencial de la Brigada de Infantería de Marina para las operaciones anfibias. Su misión consiste en organizar y controlar las zonas de desembarco, facilitar el movimiento de tropas, vehículos y material entre los buques y la costa, coordinar la logística inicial de una cabeza de playa y garantizar el flujo continuo de refuerzos y abastecimientos durante una operación anfibia, una función indispensable para el éxito de este tipo de misiones.
También se produjo el relevo al frente de la fragata Blas de Lezo. El capitán de fragata Pedro Ramos Carbonell cedió el mando al capitán de fragata Santiago Santamaría Reyero después de dos años al frente de uno de los principales escoltas de la Flota. Durante su despedida destacó el privilegio que ha supuesto dirigir uno de los buques de guerra más avanzados de Europa y recordó especialmente la formación militar de Su Alteza Real la Princesa de Asturias a bordo de la fragata durante su etapa de instrucción naval.
La Blas de Lezo pertenece a la clase Álvaro de Bazán, diseñada para proporcionar defensa aérea de área, escolta de grupos navales y operaciones de guerra antisubmarina y de superficie. Equipada con el sistema de combate AEGIS y el radar multifunción SPY-1D, constituye uno de los pilares de la capacidad de defensa aérea de la Armada y una plataforma habitual en operaciones de la OTAN y de la Unión Europea.
La fragata Blas de Lezo
El tercer relevo correspondió al LHD Juan Carlos I, buque insignia de la Armada, donde el capitán de navío Santiago Martínez Mata entregó el mando al capitán de navío Alfredo Saco Díaz. Durante su intervención recordó algunos de los momentos más significativos de su etapa al frente del buque, entre ellos la participación en las labores de apoyo a la población afectada por la DANA en la Comunidad Valenciana y el primer cruce atlántico realizado bajo su mando.
Martínez Mata resumió la experiencia afirmando que «el privilegio de haber mandado a ambos, acero y corazones, es el tesoro que me llevo tras estos dos años», en referencia tanto al buque como a su dotación.
Por su parte, Alfredo Saco Díaz afronta esta nueva responsabilidad con un profundo conocimiento del buque. Formó parte de la dotación original del Juan Carlos I durante su construcción y primeras navegaciones, al integrarse en la denominada dotación de quilla, encargada de preparar la incorporación del buque al servicio. En su primer mensaje a la tripulación recordó los valores tradicionales de la Armada —Honor, Valor, Disciplina y Lealtad— como principios que deberán seguir guiando la actividad del buque durante el despliegue.
El portaaeronaves L-61 Juan Carlos I
El Despliegue Atlántico 26 constituye una de las mayores operaciones navales desarrolladas por España durante este año. La agrupación está integrada por cinco buques: el Juan Carlos I, las fragatas Blas de Lezo y Reina Sofía, el Buque de Aprovisionamiento de Combate Patiño y el buque de asalto anfibio Castilla, desde el que ejerce el mando el vicealmirante comandante del Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad y del Spanish Maritime Forces Headquarters (SPMARFOR).
La fuerza reúne alrededor de 2.500 militares, 75 vehículos, 12 embarcaciones anfibias y diez aeronaves, entre ellas aviones AV-8B Harrier II Plus, helicópteros SH-60 Seahawk y H135 Nival de la Armada. A ello se suma un Batallón de Desembarco Reforzado de Infantería de Marina, una sección de Infantería de Marina italiana y personal del Ejército de Tierra especializado en guerra electrónica, sistemas aéreos no tripulados, obtención de inteligencia y control del apoyo de fuegos.
Independencia de Estados Unidos
Tras concluir el ejercicio FLEETEX-250 junto a la Marina de Estados Unidos y otros aliados, la agrupación española pondrá rumbo a Nueva York para participar en la Revista Naval Internacional organizada con motivo del 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos. Posteriormente iniciará el tránsito de regreso hacia Europa.
Durante ese regreso, y a lo largo del mes de julio, el Spanish Maritime Forces Headquarters asumirá además el mando de la Commander Task Force Atlantic (CTF Atlantic) de la OTAN, la agrupación encargada de coordinar la vigilancia y la protección del área atlántica de responsabilidad de la Alianza. Esta activación refuerza el papel de España como uno de los principales contribuyentes a la seguridad marítima aliada y consolida la capacidad de la Armada para liderar fuerzas multinacionales en operaciones de alta intensidad.