La Armada Española acogió a líderes y amigos a bordo de la fragata Álvaro de Bazán, atracada en la Base Conjunta Pearl Harbor-Hickam
Armada española Una fragata española ya está en Pearl Harbour: maniobras militares, diplomacia naval y paella
La fragata F-101 Álvaro de Bazán ha atracado en la Base Conjunta Pearl Harbor-Hickam, en Honolulu (Hawái), donde inicia una nueva fase de su despliegue en el océano Pacífico como parte de la participación de la Armada en el ejercicio multinacional RIMPAC 2026, el mayor adiestramiento naval internacional del mundo.
La escala en Hawái permitirá a la dotación desarrollar actividades de cooperación con marinas aliadas y reforzar las relaciones con los socios estratégicos de España en la región del Indo-Pacífico, un área de creciente relevancia para la seguridad marítima internacional. Durante la estancia del buque, la Armada Española recibió a bordo a autoridades civiles y militares, así como a representantes de países participantes en el ejercicio, en un acto de diplomacia naval destinado a estrechar la cooperación entre aliados. Una paella sirvió para llevar un ejemplo de la gastronomía española a la histórica base naval estadounidense.
Un momento del acto a bordo de la fragata Álvaro de Bazán en la Base Conjunta Pearl Harbor-Hickam en apoyo a RIMPAC
La F-101 Álvaro de Bazán, buque cabeza de su clase, constituye uno de los principales activos de escolta de la Armada. Equipada con el sistema de combate AEGIS y el radar multifunción AN/SPY-1D, está especializada en la defensa antiaérea de fuerzas navales y puede integrarse plenamente en agrupaciones de combate de la OTAN y de la US Navy. Sus capacidades le permiten detectar y seguir simultáneamente numerosos blancos aéreos y de superficie, así como coordinar la defensa de una fuerza naval frente a amenazas complejas.
La presencia del buque español en RIMPAC 2026 supone una nueva demostración de la capacidad expedicionaria de la Armada y de su interoperabilidad con las principales marinas del mundo. Organizado por la US Navy, el ejercicio reúne cada dos años a decenas de países, centenares de aeronaves, buques y submarinos para adiestrarse en operaciones de alta intensidad, guerra antisubmarina, defensa antiaérea, operaciones anfibias, interdicción marítima y ayuda humanitaria.
El despliegue de la Álvaro de Bazán también refuerza la proyección internacional de las Fuerzas Armadas españolas en el Indo-Pacífico, una región donde España mantiene un interés creciente en la defensa de la libertad de navegación, la estabilidad marítima y la cooperación con aliados y socios estratégicos. La participación en RIMPAC ofrece además la oportunidad de integrar a la fragata en grupos de combate multinacionales y de validar sus capacidades en escenarios operativos de elevada exigencia.