La Armada española lidera una fuerza multinacional de 3.000 militares en la costa este de Estados Unidos
Fuerzas Armadas Solo EE.UU. y la Armada española: así se reparten el mando de la mayor fuerza naval desplegada en la costa este
La Armada ha reforzado su proyección internacional tras asumir el mando de una de las siete agrupaciones navales del ejercicio FLEETEX-250, organizado por la US Navy en la costa este de Estados Unidos. España ha sido el único aliado que ha dirigido una de las fuerzas de combate del ejercicio, una responsabilidad que situó bajo mando español a más de 3.000 militares de 14 naciones, en unas maniobras que se desarrollaron en el marco de las conmemoraciones del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.
El liderazgo español recayó en el comandante del Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad (CGMAD) y del Spanish Maritime Forces Headquarters (SPMARFOR), encargado de dirigir una de las agrupaciones navales desplegadas durante el ejercicio. De las siete fuerzas constituidas por la Marina de los Estados Unidos, cinco estuvieron bajo mando estadounidense, una fue dirigida por la OTAN y la séptima quedó bajo responsabilidad española, un hecho que refleja el nivel de confianza depositado por los aliados en las capacidades de mando y control de la Armada.
Cazas de combate Harrier españoles en el LHD Juan Carlos I durante el ejercicio Fleetex-26
La participación española se encuadró dentro del Grupo de Combate Expedicionario Despliegue Atlántico 26, una fuerza concebida para proyectar poder naval a larga distancia y operar de forma integrada con aliados en escenarios de elevada complejidad, según ha informado el Estado Mayor de la Defensa. Durante dos semanas, los militares españoles incrementaron su interoperabilidad con las marinas participantes, validaron procedimientos tácticos y mejoraron su capacidad para actuar en un entorno multidominio, donde confluyen amenazas aéreas, navales, submarinas y terrestres.
El ejercicio comenzó el 16 de junio con una fase inicial de integración de las fuerzas y diversas actividades institucionales. Posteriormente, las unidades desarrollaron cuatro jornadas de adiestramiento en la mar destinadas a perfeccionar la coordinación entre los distintos componentes de la fuerza multinacional. Finalmente, las maniobras culminaron con tres días de simulación de un conflicto de alta intensidad, concluyendo el 28 de junio tras someter a las unidades participantes a un escenario diseñado para reproducir las condiciones operativas más exigentes.
Adiestramiento anfibio y multidominio
Durante el FLEETEX-250, el Grupo de Combate Expedicionario español puso en práctica un amplio abanico de capacidades militares. Entre las actividades desarrolladas figuraron desembarcos y reembarques de la fuerza de Infantería de Marina, ejercicios tácticos en tierra, zafarranchos de combate durante el cruce simulado de un estrecho bajo amenaza enemiga, operaciones aéreas con diferentes aeronaves y simulaciones de bajas masivas para entrenar la respuesta sanitaria en combate.
A ello se sumaron ejercicios avanzados de guerra antiaérea, antisubmarina, de superficie y anfibia, disciplinas esenciales para garantizar la supervivencia y eficacia de una fuerza naval moderna frente a amenazas convencionales y emergentes. Todo el adiestramiento se desarrolló en un entorno táctico de máxima dureza, concebido para evaluar la rapidez de reacción, la coordinación multinacional y la cohesión entre unidades de diferentes países.
Los principales activos de la Armada
Para este despliegue, España movilizó algunos de sus medios navales más relevantes para operaciones expedicionarias. El núcleo de la fuerza estuvo formado por el buque de proyección estratégica LHD Juan Carlos I, considerado el mayor buque de guerra de la Armada y eje de las capacidades anfibias españolas.
Junto a él participaron el buque de asalto anfibio Castilla, las fragatas Blas de Lezo y Reina Sofía, además del buque de aprovisionamiento de combate Patiño, encargado de garantizar el sostenimiento logístico durante las operaciones.
La Armada española lidera una fuerza multinacional de 3.000 militares en la costa este de Estados Unidos
La componente terrestre estuvo integrada por una Agrupación Reforzada de Desembarco del Tercio de Armada, reforzada con vehículos tácticos y embarcaciones anfibias, lo que permitió desarrollar operaciones de proyección desde la mar hacia tierra en coordinación con el resto de fuerzas aliadas.
Un reconocimiento al nivel de la Armada
Asumir el mando de una agrupación multinacional en un ejercicio organizado por la US Navy constituye uno de los cometidos de mayor responsabilidad que puede desempeñar una marina aliada. Este tipo de designaciones exige disponer de estructuras permanentes de mando, personal altamente cualificado y sistemas plenamente interoperables con los estándares de la OTAN.
El CGMAD y SPMARFOR representan precisamente esa capacidad española para ejercer el mando de fuerzas navales internacionales, una competencia adquirida tras años de participación en operaciones y ejercicios aliados en el Atlántico, el Mediterráneo y otras zonas de interés estratégico.