Aviones de combate AV-8B Harrier II españoles en un ejercicio de ataque a larga distancia con la OTAN

Aviones de combate AV-8B Harrier II españoles en un ejercicio de ataque a larga distancia con la OTANNATO Allied Joint Force Command Norfolk - JFCNF

Armada  Los veteranos Harrier españoles ejecutan un golpe marítimo de largo alcance

El Grupo de Ataque Expedicionario Español, integrado en la estructura de mando de la OTAN y bajo el control de STRIKFORNATO, ha ejecutado un ejercicio de golpe marítimo de largo alcance (Maritime Long-Range Strike) durante la fase Neptune Strike 26-3, una de las principales actividades de adiestramiento de la Alianza para reforzar la capacidad de disuasión y respuesta en escenarios de alto peligro. Los veteranos aviones de combate AV-8B Harrier II españoles han protagonizado el despliegue.

Esta maniobra consiste en el empleo de aviones de combate embarcados que despegan desde un buque para atacar objetivos terrestres situados a gran distancia, antes de regresar a la plataforma naval. Se trata de una capacidad clave para proyectar poder militar desde el mar sin necesidad de establecer bases aéreas en territorio aliado o desplegar fuerzas terrestres, proporcionando una respuesta rápida y con un elevado grado de supervivencia.

Un piloto de Harrier saluda ante de participar en un ejercicio de "golpe marítimo de largo alcance" durante Neptune Strike 26-3

Un piloto de Harrier saluda ante de participar en un ejercicio de «golpe marítimo de largo alcance» durante Neptune Strike 26-3SPMARFOR HQ

El ejercicio permite validar la integración entre el componente naval y el aéreo, así como la coordinación con los sistemas de mando y control de la OTAN. Además, pone a prueba la planificación de misiones complejas, el intercambio de información táctica y la sincronización de operaciones en un entorno multidominio, donde intervienen fuerzas navales, aéreas y de apoyo conjunto. Neptune Strike 26-3 marca la primera expansión de la serie hacia el Alto Norte/Atlántico Norte como parte de Arctic Sentry, una de las Actividades de Vigilancia Reforzadas de la OTAN, y extiende el alcance operativo de la Alianza hacia uno de los entornos más estratégicamente significativos y exigentes de la OTAN

El ejercicio Neptune Strike 26-3 contempla la participación del Grupo de Ataque de Portaaviones del Reino Unido, liderado por el HMS Prince of Wales, junto al Grupo de Ataque Expedicionario Español, liderado por el HMS Castilla y apoyado por 14 naciones aliadas. Estos dos grupos de ataque colaborarán con buques, submarinos y aeronaves de Croacia, Dinamarca, Francia, Grecia, Islandia, Italia, Noruega, Polonia, Portugal, la República de Macedonia del Norte, Rumania, España, el Reino Unido y Estados Unidos, así como con la Fuerza de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento de la OTAN (NISRF).

Neptune Strike 26-3 marca la primera expansión de la serie hacia el Alto Norte/Atlántico Norte como parte de Arctic Sentry, una de las Actividades de Vigilancia Reforzadas de la OTAN, y extiende el alcance operativo de la Alianza hacia uno de los entornos más estratégicamente significativos y exigentes de la OTAN

Según pone de manifiesto la Alianza, operar en el Ártico y el Atlántico Norte expone a las fuerzas aliadas a condiciones extremadamente complejas que difieren mucho de las áreas de operaciones tradicionales de muchas naciones. Por tanto, el entrenamiento en este entorno permite integrar capacidades multinacionales, perfeccionar procedimientos y adaptarse a un panorama de seguridad cada vez más complejo y cambiante. Al ensayar operaciones multidominio integradas en estas condiciones, la Alianza fortalece su capacidad de respuesta.

Un avión de combate AV-8B Harrier II despega durante el ejercicio militar Neptune Strike 26

Un avión de combate AV-8B Harrier II despega durante el ejercicio militar Neptune Strike 26OTAN

El ejercicio Neptune Strike se lleva a cabo en varias fases a lo largo del año, cada una diseñada en torno a un enfoque operativo específico que permite a la Alianza practicar el mando y control (C2) con las fuerzas multinacionales ya desplegadas en Europa. Según informa la OTAN, las fases anteriores se centraron en el Mediterráneo occidental y central, integrando actividades en cinco regiones marítimas. Su diseño flexible permite a la OTAN adaptar cada fase a las necesidades operativas cambiantes y a la disponibilidad de las fuerzas desplegadas.

La participación española en Neptune Strike 26-3 demuestra la capacidad del Grupo de Ataque Expedicionario para operar dentro de fuerzas multinacionales de la OTAN y ejecutar misiones de alta complejidad. Hay que recordar que la vida útil de los Harrier españoles está programada hasta 2032 gracias a que la Armada española implementó un plan de extensión de vida útil.

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