La fragata española Álvaro de Bazán (F-101) participa en el ejercicio militar marítimo más grande del mundo, el RIMPAC.
Armada española El despliegue récord de una fragata española: 161 días, 30.000 millas y cuatro grandes ejercicios navales
La fragata Álvaro de Bazán (F-101) ha regresado este martes, 20 de octubre, a su base en el Arsenal Militar de Ferrol, tras completar un despliegue internacional de 161 días que comenzó el pasado 12 de mayo. Durante más de cinco meses de operaciones, el buque de la Armada ha recorrido 30.000 millas náuticas, equivalentes a aproximadamente 1,3 vueltas al mundo, y ha participado en cuatro importantes ejercicios multinacionales en los océanos Atlántico y Pacífico.
El atraque en el muelle número 3 de Ferrol pone fin a una misión que ha permitido a España reforzar su presencia naval en el Indo-Pacífico y estrechar la cooperación con marinas aliadas y asociadas fuera del ámbito habitual de la OTAN. El despliegue ha puesto a prueba las capacidades operativas de la fragata en escenarios de elevada exigencia, con ejercicios de lanzamiento real de armamento, defensa contra misiles balísticos y operaciones navales multinacionales. La F-101 también ha desempeñado funciones de mando y ha participado en actividades de cooperación y representación diplomática en los distintos puertos visitados.
La fragata F-101 demuestra su capacidad de combate en RIMPAC con el lanzamiento de un misil Harpoon
RIMPAC 2026: España participa en el mayor ejercicio naval del mundo
Uno de los hitos principales del despliegue fue la participación de la Álvaro de Bazán en RIMPAC 2026, celebrado en aguas del archipiélago de Hawái. La fragata representó por primera vez a España en estas maniobras, consideradas las mayores de carácter marítimo del mundo. El ejercicio reunió a unas 30 naciones, 35 buques, cinco submarinos y más de 200 aeronaves, proporcionando un escenario de adiestramiento de gran complejidad para las fuerzas participantes.
Durante la fase en la mar, la F-101 efectuó el lanzamiento real de un misil antibuque Harpoon en un ejercicio de hundimiento controlado, conocido por sus siglas en inglés como SINKEX. La actividad se desarrolló de forma coordinada con el destructor japonés JS Kongo, en una demostración de las capacidades de combate del buque español y de la interoperabilidad entre ambas marinas.
Los ejercicios de este tipo permiten comprobar el funcionamiento de los sistemas de armas en condiciones operativas y mejorar la coordinación entre unidades de diferentes países. La participación española también contribuye a reforzar los procedimientos comunes y la capacidad de actuación conjunta en escenarios marítimos alejados de las bases nacionales.
La fragata española asume el mando en Pacific Dragon 26
Tras RIMPAC, la Álvaro de Bazán asumió un cometido destacado en Pacific Dragon 26, el ejercicio bienal de defensa contra misiles balísticos. El buque español desempeñó el papel de unidad de mando y embarcó al comandante y al Estado Mayor del Destroyer Squadron 31 (COMDESRON-31) de la US Navy.
La participación puso el foco en el sistema de combate AEGIS, una de las principales capacidades tecnológicas de las fragatas de la clase Álvaro de Bazán. Este sistema integra sensores, equipos de seguimiento y medios de combate para detectar, identificar y seguir amenazas, además de facilitar la coordinación de las respuestas defensivas.
En Pacific Dragon 26, la F-101 demostró su capacidad para contribuir a la detección y seguimiento de amenazas balísticas en un entorno multinacional de elevada complejidad tecnológica. El ejercicio permitió, además, reforzar la integración de la fragata española con las fuerzas estadounidenses y con los procedimientos empleados en operaciones de defensa antimisil. La experiencia adquirida en este ámbito tiene especial relevancia para una Armada que busca mantener la preparación de sus unidades para operar junto a las principales marinas aliadas.
GALAPEX y UNITAS: operaciones navales en América del Sur
La siguiente fase del despliegue llevó a la Álvaro de Bazán a América del Sur, donde participó en GALAPEX, en Ecuador, y en UNITAS LXVII-2026, organizado por la Marina de Guerra del Perú. UNITAS es uno de los ejercicios navales multinacionales con mayor tradición, y su edición de 2026 permitió a la fragata española continuar el adiestramiento conjunto con otras fuerzas navales en un escenario operativo diferente al del Pacífico central.
Durante estas maniobras, la F-101 volvió a realizar un ejercicio de hundimiento controlado. En esta ocasión empleó su montaje principal de cinco pulgadas contra el antiguo buque anfibio peruano B.A.P. Eten. La fragata también ejecutó misiones de fuego naval de apoyo en la bahía de Salinas, actividades destinadas a entrenar el empleo de la artillería naval en apoyo de operaciones militares. Tras concluir su participación en los ejercicios sudamericanos, la dotación realizó una escala logística en el puerto colombiano de Cartagena de Indias antes de iniciar el tránsito de regreso a España.
El Indo-Pacífico, un escenario estratégico para la Armada
Más allá de los resultados del adiestramiento, el despliegue ha servido para reforzar la presencia española en una región de importancia creciente para la seguridad marítima internacional. La Armada destaca que la protección de los intereses nacionales y de las líneas de suministro no se limita a las aguas próximas al territorio español. También requiere mantener una presencia operativa en los principales corredores marítimos y comerciales, así como desarrollar relaciones de cooperación con las marinas de otros países.
La capacidad de desplegar una fragata durante más de cinco meses, mantenerla operativa a miles de millas de su base y participar en ejercicios de distinta naturaleza constituye una prueba de la capacidad expedicionaria de la Armada. A ello se suman los cometidos diplomáticos y de representación desarrollados durante las escalas. La presencia del buque en los puertos visitados ha contribuido a estrechar relaciones, fomentar la cooperación internacional y proyectar la imagen de España en el exterior.