El Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), general Antonio Piñeiro, durante los Premios Armada 2026

El Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), general Antonio Piñeiro, durante los Premios Armada 2026Armada

Premios Armada 2026  El importante discurso del AJEMA: «La Armada está lista para actuar en cuanto se nos ordene»

El Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), general Antonio Piñeiro, pronunció ayer un relevante discurso durante la entrega de los Premios Armada 2026 en el que afirmó que mientras haya una ruta marítima que proteger, una amenaza que disuadir, un compromiso que cumplir junto a nuestros aliados, la Armada estará lista para afrontar ese reto y actuar en cuanto se nos ordene». El AJEMA subrayó asimismo la importancia de la diplomacia de defensa que desarrolla la Armada a nivel internacional. En este sentido afirmó: «en el mundo actual ser una Armada fiable, comprometida, capaz de desplegar e interoperar a miles de millas, codo con codo con nuestros aliados es de capital importancia para generar apoyos que serán de utilidad, seguro, en otras crisis que aparentemente poco tienen que ver o nada con lo que estamos haciendo».

El AJEMA pronunció estas palabras durante la gala de entrega de Premios Armada 2026, que tuvo lugar en Madrid ante un concurrido público. Al acto asistieron la ministra de Defensa, Margarita Robles; la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce; la secretaria de Estado Directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Esperanza Casteleiro; el jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, general de ejército Amador Enseñat y Berea; el jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire, general del Aire Francisco Braco Carbó; o el secretario general de Política de Defensa, almirante Juan Francisco Martínez Núñez. Robles, que no tenía previsto tomar la palabra, dedicó sin embargo unas emotivas palabras de recuerdo y apoyo a los heridos en el accidente del Centro de Buceo de la Armada en Cartagena. Este año el Premio Especial de la Armada a medios de comunicación recayó en Informativos Telecinco liderado por Carlos Franganillo; y el Premio Institución fue para Clúster Marítimo Español.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, tuvo un emotivo recuerdo a los heridos en el accidente del Centro de Buceo de la Armada en Cartagena

La ministra de Defensa, Margarita Robles, tuvo un emotivo recuerdo a los heridos en el accidente del Centro de Buceo de la Armada en CartagenaArmada

El Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada centró su discurso en la necesidad de explicar a la sociedad la misión de la Armada y en hacer visible el trabajo que realizan sus hombres y mujeres dentro y fuera de España. Desde el comienzo subrayó que comunicar forma parte de la responsabilidad de la institución: «Una sociedad difícilmente puede valorar aquello que no conoce». A su juicio, explicar los desafíos de la seguridad y la defensa resulta esencial para comprender por qué una Armada moderna continúa siendo necesaria para proteger la libertad, la seguridad y la prosperidad de los españoles.

Piñeiro repasó así un año especialmente intenso, en el que la Armada ha mantenido una presencia simultánea en numerosos escenarios internacionales. Destacó que España ha demostrado disponer de una fuerza naval capaz de actuar prácticamente en cualquier entorno, con despliegues desde el Atlántico y el Mediterráneo hasta el Índico, el Pacífico, el Ártico y la Antártida. Mientras tanto, los infantes de Marina han participado en misiones en Rumanía, reforzando el flanco oriental de la OTAN, y en Irak, contribuyendo a la estabilidad y la seguridad.

La industria de defensa no construye únicamente buques, construye soberanía, construye autonomía estratégica, empleo cualificado y futuroAntonio PiñeiroAlmirante Jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA)

Entre los ejemplos de presencia internacional citó el despliegue de la fragata Álvaro de Bazán en el Pacífico, donde ha participado en el ejercicio Rimpac junto a 31 países aliados. Para el AJEMA, estas operaciones reflejan que la seguridad es cada vez más una cuestión colectiva y que la distancia geográfica tiene menor importancia cuando se trata de defender intereses compartidos. «Adiestrarnos juntos, operar juntos y estar preparados para actuar juntos, también es disuadir», afirmó.

La capacidad de adaptación de las unidades navales fue otro de los aspectos destacados. Piñeiro recordó la actuación de las fragatas F-100: "Las unidades de la 31 Escuadrilla, nuestras Fragatas F-100, nos han ofrecido este año también un ejemplo de esa capacidad de adaptación. Integradas inicialmente en el grupo de combate del portaaviones francés Charles de Gaulle, en el Mar del Norte, cambiaron inmediatamente su misión para acompañarlo en una misión absolutamente diferente y estar presentes en la Europa Oriental en aguas cercanas a Chipre. Piñeiro vinculó esa capacidad con tres conceptos fundamentales: interoperabilidad, fidelidad y compromiso.

La secretaria de Estado directora del CNI, Esperanza Casteleiro, entrega el premio de relato corto a Alejandro  Herrero Mas

La secretaria de Estado directora del CNI, Esperanza Casteleiro, entrega el premio de relato corto a Alejandro Herrero MasArmada

También puso como ejemplo el despliegue Atlántico 26 y el grupo de combate expedicionario Dédalo, que cruzó el océano, participó con fuerzas aliadas en el ejercicio Fleetex, en la costa este de Estados Unidos, y demostró la capacidad española para proyectar una fuerza naval a grandes distancias. La presencia del buque escuela Juan Sebastián de Elcano y de las unidades del despliegue en Nueva York, durante las celebraciones del 250 aniversario de la independencia estadounidense, le permitió reivindicar la conexión entre historia y modernidad. «Nuestra historia y nuestro futuro navegando juntos», resumió.

El AJEMA puso asimismo el foco en el esfuerzo humano que sostiene las operaciones. Recordó que durante el año permanecieron desplegadas simultáneamente y durante periodos prolongados las cinco fragatas F-100 y posteriormente las seis fragatas F-80. Detrás de cada buque, explicó, existe una estructura formada por dotaciones, arsenales, ingenieros, personal de recursos humanos y organizaciones logísticas capaces de mantener las operaciones durante meses y a miles de millas de España. A ese esfuerzo añadió el de las familias de los militares, que soportan las ausencias y mantienen el apoyo durante los despliegues. «Ellas también sirven a España», afirmó.

La diplomacia de defensa, clave

La presencia global de la Armada, según Piñeiro, no responde a una voluntad de «estar por estar», sino a la necesidad de proteger los intereses españoles en un mundo interconectado. Una crisis aparentemente lejana puede terminar afectando a España, mientras que mantener una Armada fiable y capaz de operar con aliados permite generar relaciones y apoyos útiles en futuras situaciones. El AJEMA definió este papel como «diplomacia de la defensa», vinculándolo estrechamente con la acción exterior de España.

El Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, general de ejército Amador Enseñat y Berea, entrega los premios Juventud en su modalidad de trabajo escolar

El Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, general de ejército Amador Enseñat y Berea, entrega los premios Juventud en su modalidad de trabajo escolarArmada

Uno de los principales ejes del discurso fue la creciente importancia estratégica del dominio marítimo. Piñeiro señaló que durante años se dio por garantizado que la energía llegaría a los hogares, internet funcionaría permanentemente y las mercancías circularían sin interrupciones. Los acontecimientos registrados en el estrecho de Ormuz, el mar Rojo y Europa demuestran, a su juicio, que esa normalidad necesita protección. España, recordó, es una nación marítima: por mar llegan recursos energéticos, circula la mayor parte del comercio y bajo el mar discurren cables submarinos fundamentales para las comunicaciones, las transacciones financieras y parte del suministro energético.

Proteger lo que no resulta visible

De ahí su afirmación de que la Armada y sus aliados deben proteger también aquello que no resulta visible. «Protegemos las rutas que sostienen nuestra economía, protegemos la libertad de navegación», explicó, subrayando además la necesidad de estar preparados para proteger las infraestructuras submarinas. En este ámbito situó al buque de acción marítima de intervención subacuática Poseidón y al Proserpina, concebidos como nuevas herramientas para vigilar, localizar, inspeccionar e intervenir bajo la superficie. «No son simplemente dos barcos nuevos, son nuevas herramientas para proteger aquello que sostiene nuestro día a día», destacó.

El Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire, Francisco Braco Carbó, entrega los premios Juventud en su modalidad Joven investigador

El Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire, Francisco Braco Carbó, entrega los premios Juventud en su modalidad Joven investigadorArmada

Otro capítulo estuvo dedicado al liderazgo internacional de España. La Armada ha asumido responsabilidades de mando y coordinación dentro de la OTAN, incluido el liderazgo del componente marítimo de la Fuerza de Reacción Aliada y, por primera vez, del componente marítimo de la Alianza en el Atlántico dentro de sus planes de disuasión y defensa. Piñeiro resumió esta idea con una frase central: «El liderazgo no se proclama, el liderazgo se demuestra», mediante preparación, capacidad de decisión en situaciones complejas y generación de confianza entre los aliados.

El AJEMA vinculó también el presente con la tradición naval española al recordar el quinto centenario del nacimiento de Álvaro de Bazán. Cinco siglos después, su figura, afirmó, sigue representando valores como la preparación, la adaptación, el liderazgo y el servicio a España. «Los barcos han cambiado, los escenarios han cambiado, pero los valores permanecen».

En la parte final del discurso, Piñeiro abordó el futuro de la Armada y la transformación de la visión recogida en Armada 2050 en programas concretos. Subrayó que la planificación militar comienza mucho antes de construir un buque: exige estudiar escenarios futuros, identificar amenazas, formar talento y reunir a la Armada, la industria y la universidad. Inteligencia artificial, sistemas autónomos, gestión avanzada de datos, guerra electrónica y ciberdefensa marcarán esta evolución. La conclusión en este ámbito fue clara: «En el futuro la capacidad de adaptación será tan importante como la propia capacidad de combate».

Como muestra de esa transformación citó las fragatas F-110, los submarinos S-80 y los nuevos helicópteros NH-90 y NH-60R. No se trata, destacó, de proyectos lejanos, sino de programas que ya están generando capacidades concretas para la Armada. Al mismo tiempo, reivindicó el papel estratégico de la industria naval y de defensa española. «La industria de defensa no construye únicamente buques, construye soberanía, construye autonomía estratégica, empleo cualificado y futuro», afirmó.

Finalmente, Piñeiro regresó al papel de la comunicación y a la necesidad de fortalecer la cultura de defensa. Explicar por qué se protegen cables submarinos, por qué se invierte en nuevas capacidades o por qué miles de militares pasan meses lejos de sus familias forma parte, señaló, de una responsabilidad compartida. «Por eso comunicar es también servir», afirmó. La defensa de España, añadió, no corresponde únicamente a quienes visten el uniforme, sino al conjunto de la sociedad.

El discurso concluyó con un reconocimiento a los marinos y a sus familias y con el compromiso de mantener a la Armada preparada para actuar cuando sea necesario. Piñeiro cerró evocando a la Virgen del Carmen y deseando que continúe protegiendo a quienes navegan lejos de España y acompañando a sus familias.

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