El BAM Audaz intercepta el LSTM-31 'Alexander Otakovskiy'
Defensa española
La Armada intercepta un buque ruso con capacidad para 500 toneladas de blindados y 225 infantes de marina
El Buque de Acción Marítima Audaz localizó y monitorizó a un barco ruso que navegaba en el Estrecho de Gibraltar, según ha informado el Estado Mayor de la Defensa (EMAD), que ha precisado que el buque ruso, el LSTM-31 'Alexander Otakovskiy', navegaba desde el Atlántico en demanda del Mediterráneo oriental y que la interceptación se llevó a cabo en la vertiente mediterránea del Estrecho.
El Otakovskiy es un buque de la Flota del Norte que fue construido en Gdansk (Polonia) en 1977, y puesto en servicio en 1978. Con una eslora de 112 metros, tiene una capacidad de hasta 500 toneladas de vehículos blindados y 225 infantes de marina. Pese a la opacidad de las autoridades rusas sobre sus capacidades, se sabe que este buque de desembarco cuenta con 2 montajes de cañón acoplados de 57 mm AK-725, 2 lanzadores de MLRS A-215 Grad-M y 4 lanzadores de MANPADS Strela-2.
El LSTM-31 'Alexander Otakovskiy'
La misión del Audaz se inició a comienzos del mes de febrero, cuando el buque recibió la orden de localizar e identificar a varias unidades navales rusas que navegaban rumbo al Mediterráneo oriental procedentes del océano Atlántico. Estas actividades de seguimiento se enmarcan dentro de las tareas habituales de vigilancia marítima que realiza la Armada como parte del sistema de seguridad y defensa nacional, especialmente ante el tránsito de buques de países no pertenecientes a la OTAN por zonas estratégicas.
La interceptación operativa se produjo en la vertiente mediterránea del Estrecho de Gibraltar, uno de los puntos de paso más sensibles del entorno marítimo español. Desde ese momento, el BAM Audaz comenzó la misión de vigilancia y monitorización del buque de desembarco ruso, durante su navegación por aguas de interés nacional. El seguimiento se realizó conforme a los procedimientos establecidos, garantizando en todo momento el conocimiento preciso de la situación marítima.
Este tipo de operaciones no implica una acción hostil, sino que responde a la necesidad de mantener una vigilancia constante sobre los movimientos de unidades navales extranjeras en áreas estratégicas. El seguimiento cercano permite a las Fuerzas Armadas españolas disponer de información actualizada sobre el entorno marítimo, reforzar la capacidad de anticipación y asegurar una respuesta rápida y proporcionada ante cualquier eventualidad que pudiera afectar a la seguridad nacional.
La operación se ha desarrollado bajo la estructura del Mando Operativo Marítimo (MOM), uno de los mandos permanentes de las Fuerzas Armadas españolas. El MOM es el órgano responsable, a su nivel, del planeamiento, la conducción y el seguimiento de las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión en el ámbito marítimo. Depende orgánicamente del Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) y se encuentra subordinado al Mando de Operaciones.
Mando Operativo Marítimo
El Mando Operativo Marítimo tiene su sede en Cartagena y está bajo el mando del Almirante de Acción Marítima (ALMART), el vicealmirante Vicente Cuquerella Gamboa. Desde esta estructura se coordinan de forma permanente las actividades de vigilancia marítima que desarrollan los distintos buques de la Armada desplegados en aguas de soberanía, responsabilidad e interés para España.
Las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión se desarrollan de manera continuada y no están ligadas a un escenario de crisis concreto. Su finalidad es garantizar una presencia naval visible y constante que permita proteger los intereses marítimos nacionales, asegurar la libertad de navegación y colaborar con otras instituciones del Estado en la protección integral del espacio marítimo.