Aeronave en producción TARSIS
Un proyecto gallego creará aeronaves sin tripulantes para la prestación de servicios públicos
Los proyectos se llevarán a cabo utilizando infraestructuras clave proporcionadas por la Xunta de Galicia, como el aeródromo de Rozas y el centro mixto CIAR
Escenarios como el de la agricultura, las playas o los montes contarán pronto con una supervisión mayor a raíz de un proyecto colaborativo entre la Xunta de Galicia y dos empresas tecnológicas.
El desarrollo de la tecnología se ha vuelto imprescindible para la mejora de las acciones de prevención y actuación en todo tipo de campos. La colaboración entre la empresa privada y las administraciones permite la creación de proyectos como el de la UTE formada por Tenobit, multinacional tecnológica dedicada a la ingeniería digital e industrial de uso dual, y AERTEC, empresa internacional de tecnología e ingeniería especializada en Aeronáutica y Defensa.
El programa tiene como finalidad promover soluciones innovadoras basadas en sistemas aéreos no tripulados (UAS) para mejorar la prestación de los servicios públicos y proyectar una visión de futuro para la región. Se realizará a través de ocho proyectos que permitirán aplicar distintas soluciones a distintos campos.
La idea es fusionar dos tipos de aeronave para crear una más grande que las convencionales pero con mayor autonomía y con despegue y aterrizaje vertical, lo que permitiría una mayor accesibilidad. Además, contará con un sistema híbrido que consiga una mayor autonomía. «Los modelos pequeños cuentan con un motor eléctrico que tiene 20 minutos de autonomía», resaltan fuentes la UTE que consideran la fusión de ambas aeronaves como un importante avance.
Además, según resaltan este tipo de aparatos cuentan con un nivel de precisión alto y realizan misiones previamente planeadas de manera automática. Todo ello a pesar de que se realice una supervisión constante desde centros de control con personal especializado.
Los proyectos se llevarán a cabo utilizando infraestructuras clave proporcionadas por la Xunta, como el aeródromo de Rozas y el centro mixto CIAR, brindando así un entorno ideal para pruebas y ensayos. Además, la Xunta contribuirá a los proyectos con aportación económica y recursos administrativos para facilitar la investigación y pruebas necesarias. Se estima que gracias a estos proyectos se crearán hasta 51 nuevos empleos directos vinculados a la industria aeroespacial y alrededor de 540 empleos indirectos en la región hasta 2028.
La colaboración con PYMES y grandes empresas gallegas fortalecerá la cadena de suministro local y creará un entorno industrial innovador y sostenible, diversificando la industria tradicional hacia el sector aeronáutico. También, la industria tecnológica, especialmente TIC, se beneficiará de desarrollos intensivos en software.
Además, el programa contempla la colaboración con diversos grupos de investigación de las Universidades de Vigo, A Coruña y Santiago, así como con varios centros tecnológicos gallegos, lo que aumentará la competitividad de éstos en el ámbito aeroespacial, permitiéndoles abrir nuevos campos de investigación, colaborar con empresas del sector y generar reinversiones y futuras colaboraciones.