Pilar Farjas, directora de Cáritas Santiago
Pilar Farjas, directora de Cáritas en Santiago: «Ahora tener un trabajo no impide que estés en situación de pobreza»
Cáritas tiene como objetivo ayudar a las personas a ser independientes para que puedan tejer su futuro
Desde 1947, Cáritas se ha comprometido con la sociedad para disminuir los problemas causados por la falta de recursos. En Galicia, como en el resto del país, sus voluntarios y trabajadores actúan incansablemente para suplir las necesidades de muchas personas que no cuentan con el apoyo económico y social suficiente. Pilar Farjas es directora de Cáritas en Santiago de Compostela y relata la situación actual y cómo ha cambiado el perfil de la persona a la que necesitan ayudar hoy en día.
«Cáritas es la Iglesia andante. No es una ONG al uso. Es la comunidad eclesial en atención a la situación y exclusión social y la búsqueda justicia social», resume Pilar en conversación con El Debate.
Cáritas tiene el compromiso de abordar las situaciones difíciles desde un punto de vista centrado en la «familia y el entorno familiar». Esto supone que, cuando se trata un caso, se analiza a toda la familia para tener una idea más completa del problema y de cómo solucionarlo.
Tal y como relata Pilar, la clave está en «facilitar nuevos proyectos de vida y la autonomía». Esto supone una mejora de la situación económica desde el punto de vista laboral y de formación. Es decir, que las personas en exclusión sean capaces de vivir por sí mismas junto a sus familias. «La independencia requiere independencia económica», subraya la directora de Cáritas en la capital gallega.
Pilar asegura que el «60 % de personas que requieren ayuda, son inmigrantes» y que esa cifra ha ido aumentando en los últimos años. Además, apunta una gran diferencia con etapas anteriores y es que, hoy en día, muchas de ellas son personas empleadas o pluriempleadas que, aún así, no tienen para vivir. «Sin un contrato digno es imposible esa autonomía», añade, destacando que también hay cada vez más madres monoparentales que necesitan más ayuda.
Además, apunta a que la subida de los costes de los productos básicos ha acentuado las situaciones de pobreza. La inflación imposibilita a muchas personas tener la capacidad de adquirir alimentos o servicios mínimos por el sueldo con el que cuentan.
Ejes principales
Pilar explica que la labor de Cáritas tiene varios ejes. El primero es el ya comentado de la inserción laboral y la atención a las necesidades básicas. Para ello disponen de cursos de formación rápidos que aumentan las posibilidades de empleabilidad de aquellos que no trabajan.
Además, cuentan con un sillón solidario de dentista y de óptica para cubrir estos servicios que la seguridad social no incluye en su cartera y, por tanto, muchas personas no pueden optar a ello, incluidas las personas que están en la cárcel.
Por otro lado, se lucha contra la soledad no deseada que provoca «aislamiento y problemas de salud mental». Esto no ocurre únicamente con las personas mayores, sino también con niños o población inmigrante.
El último eje es la vivienda. Cáritas Diocesana de Santiago cuenta con 36 viviendas para familias de acogida a las que se les paga el alquiler y los suministros.
Tanto para Pilar como para su equipo, los objetivos están claros: mejorar la vida de aquellos más necesitados y facilitarles un futuro en el que puedan ser dueños de sus vidas.