Una de las acciones que tomaron contra los okupas en La Zapateira, La Coruña
La Zapateira, el barrio de La Coruña al que España mira como ejemplo de lucha contra los okupas
Esta zona residencial de las afueras de ciudad herculina decidió organizarse para hacer frente a esta problemática creciente y crear una red vecinal
Galicia se sitúa como la región de España con mayor porcentaje de viviendas vacías con un 28,8 % de inmuebles desocupados. Según los últimos datos publicados por Alquiler Seguro, existen un total de 506.351 propiedades que no se ponen en el mercado, en buena medida por la inseguridad jurídica y las malas experiencias previas con inquilinos, ya sea por impagos o daños.
La okupación se ha convertido en un grave problema en España, siendo el país de la Unión Europea con más casos, debido al alto precio de la compra y el alquiler, a la escasez de vivienda social y a una ley que no protege a los propietarios frente a los usurpadores. La legislación vigente complica los desalojos y alarga el proceso durante años en los juzgados, dejando a los dueños en una situación de absoluta vulnerabilidad.
De ahí que hayan proliferado las empresas especializadas en desocupar viviendas. También las ideas ingeniosas de vecinos preocupados que han decidido tomar cartas en el asunto ante la falta de soluciones por parte de los ayuntamientos. Es el caso del barrio de La Zapateira. Esta zona residencial de las afueras de La Coruña decidió organizarse para hacer frente a esta problemática creciente en sus casas y crear una red vecinal.
«Al final de la pandemia sufrimos una okupación triple. Hubo uno de los okupas que aún encima presumió de okupación, y ya era recochineo. No era por un problema social, sino por chulería y los vecinos nos dijimos que estaba en nuestros manos hacer algo, además de denunciar», explica el presidente de la Asociación de Vecinos de La Zapateira, Juan Sánchez-Albornoz Gómez, en conversación con El Debate.
Cacerolas y silbatos
Montaron un grupo de Whatsapp, que ahora cuenta con 350 miembros, y se organizaron para hacer difícil la vida de los okupas. «Convocamos una concentración con cacerolas y silbatos para hacerles la vida complicada y demostrarles que en nuestro barrio no íbamos a consentir esto. Tuvo mucha repercusión en la prensa y en los okupas, que vieron que los vecinos éramos hostiles», cuenta. Les costó, pero consiguieron que desalojasen las viviendas okupadas porque, como apunta Sánchez, es gente que no quiere tener problemas.
Los resultados avalan a esta organización vecinal desde entonces. Tras su iniciativa tuvieron algún conato de okupación pero llevan años viviendo tranquilos y, ante cualquier alarma o sospecha, se avisan a través de mensajes. Sus vecinos son un ejemplo de lucha contra este problema y son muchos los que han recurrido a ellos para conocer su sistema. Como cuenta, les han llamado de otros barrios de La Coruña, pero también de otras ciudades de España.