Desfile de Miu Miu
El mandilón de las abuelas del rural gallego se sube a la pasarela de París
Esta prenda con la que evitaban antaño mancharse, acabó convirtiéndose en símbolo de esas yayas trabajadoras e incansables que reunían a la familia a la mesa cada fin de semana
Muchos de los que han crecido en Galicia tendrán en su memoria a su abuela ataviada siempre con un mandilón, como si fuese un uniforme sempiterno bajo el que ejercían de superheroínas. Esta prenda, de estampado de cuadros o floral, con la que evitaban antaño mancharse, fue mucho más allá de su uso original. Acabó convirtiéndose en símbolo de esas yayas trabajadoras e incansables que reunían a la familia a la mesa cada fin de semana.
Ya las retrató el pintor de Cambre Joseba Muruzábal, más conocido como Yoseba MP, con retratos y murales de abuelas con mandilones cargando cubos de patatas o grelos. Lleva años plasmando a estas mujeres con gran éxito. De hecho, se podría decir que es su trabajo más memorable.
El binomio abuela-mandilón también fue protagonista en el mítico anuncio de Gadis ‘Vivamos como galegos’, donde utilizaron símbolos puramente gallegos como este o un perro de raza can de palleiro. También haciendo mención al licor café y a algunas expresiones típicamente gallegas.
Hoy esa misma prenda se ha convertido en tendencia gracias al último desfile de Miu Miu en la Semana de la Moda de París. La casa italiana atavió a sus modelos con todo tipo de delantales, batas y mandilones, dejando atrás el concepto de prenda de andar por casa y elevando este emblema del rural gallego a la categoría de lujo y alta costura.
Otro de los diseños de Miu Miu
Una segunda vida para la ropa de trabajo
Cierto es que no es la primera vez que la ropa de trabajo acaba convirtiéndose en objeto de deseo. El denim estaba destinado a ser un tejido para el uso de trabajadores al tratarse de un material más resistente. Otro buen ejemplo es el trench o gabardina, que nació como un abrigo militar para los soldados británicos durante la Primera Guerra Mundial.
Las batas de Miu Miu ponen el foco en la tradición y en ese mundo rural. Lo que está por ver es si esa moda se consolida en las calles porque no encaja muy bien con la estética urbana. Pese a todo en algunas mercerías gallegas ya han notado un aumento significativo de los pedidos. De hecho, desde que la marca subió los mandilones a la pasarela parisina tienen encargos de mujeres que llaman hasta de Madrid para hacerse con uno.