La aldea más pequeña de la Navidad se encuentra en Vilagarcía de Arousa (Pontevedra), es imprescindible verla bajo el microscopio

La aldea más pequeña de la Navidad se encuentra en Vilagarcía de Arousa (Pontevedra), es imprescindible verla bajo el microscopioEFE

La Navidad más pequeña del mundo que solo se ve con un microscopio

Contiene casitas con ventanas y chimeneas, un molino, pequeños adornos y el árbol original en el centro

La aldea más pequeña de la Navidad se encuentra en Vilagarcía de Arousa (Pontevedra), es imprescindible verla bajo el microscopio y este año reivindica, además de ciencia y sostenibilidad, paz.

En 2023, en vez de competir por tener el árbol más grande de España, la asociación cultural Breogán, que representa a los residentes del barrio de O Piñeiriño, optó por cambiar el discurso y emprender un camino discordante, el de las miniaturas navideñas.

Pedro Falcón, miembro de esa asociación, explica a EFE que aquello surgió «como una sátira hacia los alcaldes» que estaban inmersos en una «carrera absurda».

«En nuestra organización no tenemos muchos medios, pero sí imaginación y se nos ocurrió meternos con ellos y hacer el árbol de Navidad más pequeño de España».

Medía apenas un centímetro de tamaño, dos si se tenía en cuenta el macetero en el que estaba plantado. Diseñado por la artesana Mariam García, estaba iluminado por tres luces led, hecho totalmente a mano y con materiales reciclados.

Aquello fue «muy mediático», como recuerda Falcón, y sirvió para promocionar el «pequeño barrio» en el que residen. A un amigo suyo, Adrián Seijas, que trabaja en el MERLN Institute, un prestigioso centro de investigación de la Universidad de Maastricht, en los Países Bajos, le hizo «mucha gracia» y propuso a sus compañeros hacer el árbol de Navidad más pequeño del mundo.

Así, lejos de crecer como el de Vigo (45 metros contando la estrella que lo corona), lo redujeron a la mínima expresión: 10 micras, 10 veces más pequeño que el grosor de un pelo humano.

Lo lograron gracias a la ciencia, la colaboración del MERLN Institute y el diseño de los investigadores Seijas y Elisabetta Avizzano.

El tamaño de una célula

En 2025, se propusieron ir todavía «más allá», así que se plantearon otro reto: construir un pueblo navideño alrededor de ese árbol que ahora va camino de ser récord Guinness.

El resultado es una creación que contiene casitas con ventanas y chimeneas, un molino, pequeños adornos y el árbol original en el centro. El conjunto mide 50 micrómetros, el tamaño de una célula, y para imprimirlo volvieron a recurrir a la polimerización de dos fotones, la misma técnica del año pasado.

«Nos permite crear estructuras con una precisión muy, muy grande», afirma Avizzano en un vídeo que han difundido en redes sociales.

Pero no solo se quedaron en eso. Querían que el pueblo tuviera también un mensaje, así que en la punta del árbol pusieron el símbolo de la paz y sobre una de las casitas, una paloma.

«2025 ha sido un año difícil. Hay guerras, hay división y nosotros, desde nuestro pequeño rincón de ciencia en Maastricht, queremos hacer un llamamiento a la paz y a la unidad para 2026», explican en la pieza audiovisual.

Ellos defienden que la ciencia avanza cuando se trabaja así, «juntos, sin fronteras», ya sea construyendo «un pequeño pueblo o dando forma a nuestro mundo».

Y ese es su deseo navideño, el que comparten «desde el barrio con la Navidad más pequeña, y las ideas más grandes»: calma, paz y pensamiento crítico. Porque, como ellos mismos sostienen, a veces, para decir algo importante no hace falta gritar, «basta con hacerlo diminuto».

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