La N-VI en Galicia, una de las carreteras más peligrosas
Galicia registra un preocupante aumento de muertes en carreteras en 2025: estas son las principales causas
Tres de cada cuatro muertes ocurrieron en carreteras secundarias, y la mayoría de las víctimas fueron conductores
El año 2025 cerró en Galicia con una alarma en rojo en sus carreteras: 96 personas perdieron la vida en accidentes de tráfico, seis más que en 2024 y la cifra más alta desde 2023. La mayoría de estas muertes ocurrieron en carreteras secundarias, donde la velocidad, la falta de señalización y la imprudencia siguen cobrando un alto precio.
El Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, presentó el balance provisional de siniestralidad vial 2025, destacando que, aunque España en general registró una ligera disminución de víctimas mortales, Galicia sufrió un incremento preocupante. A nivel nacional, se contabilizaron 1.119 fallecidos en 1.028 accidentes, el segundo valor más bajo desde 1960, excluyendo los años de pandemia.
Accidentes en carreteras secundarias
En Galicia, tres de cada cuatro muertes ocurrieron en carreteras secundarias, y la mayoría de las víctimas fueron conductores (818), seguidos de pasajeros (198) y peatones (103). Los turismos concentraron el mayor número de fallecidos, con 531 víctimas, mientras que motoristas y peatones, considerados usuarios vulnerables, representaron el 40% de las muertes.
El tipo de accidente más frecuente fue la salida de vía, responsable de 481 fallecimientos (43% del total), seguida de las colisiones frontales, que causaron 237 muertes. Además, 165 víctimas mortales no utilizaban sistemas de seguridad, y uno de cada cuatro conductores de turismo o furgoneta no llevaba cinturón.
Por edad, los mayores de 65 años sufrieron 239 fallecimientos, representando el 21 % del total, un aumento de 14 respecto a 2024.
Durante la campaña de Navidad 2025-2026, se registraron 35 accidentes con 39 víctimas mortales, un descenso del 20 % respecto al año anterior. Aun así, la mayor parte de las muertes (82 %) ocurrió en vías secundarias, mientras que solo siete fallecimientos se produjeron en autopistas y autovías.
El balance refleja que, pese a ciertos avances y al récord de 36 días sin víctimas mortales, las carreteras gallegas siguen siendo peligrosas, especialmente para motoristas, peatones y conductores de vías secundarias. Las autoridades insisten en extremar las precauciones y en cumplir con las normas de seguridad para reducir esta cifra que todavía resulta alarmante.