Antigua factoría cerámica Álvarez de Cabral
El patrimonio industrial olvidado de Vigo
La antigua factoría cerámica Álvarez de Cabral se encuentra en estado de abandono
El plan promovido por las empresas Inversiones Subel y Residencial El Rocío para crear 950 viviendas en un ámbito de Vigo ubicado junto a la avenida Álvarez-Ramón Nieto, vuelve a poner en el foco el abandono que sufre uno de los elementos más característicos del patrimonio industrial de la ciudad, que espera por una nueva vida. En concreto, la antigua factoría cerámica Álvarez de Cabral.
Esta iniciativa incluye la rehabilitación del patrimonio industrial, incluyendo el edificio administrativo de Santa Clara y la chimenea del horno, que se integrarán como elementos centrales de una gran plaza pública. Otros restos industriales preexistentes también se conservarán, reforzando la memoria histórica del antiguo complejo y conectando visual y ambientalmente con la ribera del río Lagares, según recoge el documento.
Esta fábrica, que hoy es víctima del olvido, tiene una larga historia detrás. La llegada de Porcelanas Santa Clara a la zona de Cabral se remonta al año 1937 con la explanación de una gran zona donde la empresa Manuel Álvarez e Hijos decidió construir tres nuevas fábricas. Entre los años 1939 y 1941 comienzan a funcionar las Casablanca, de vidrio soplado, Royal China, de loza y Santa Clara, de Porcelana.
El edificio de la fábrica de Santa Clara se construyó en el año 1941, obra de los arquitectos Francisco Castro Represas y Pedro Alonso Pérez. Este se conforma mediante un prisma de veinte por sesenta metros de planta de cuatro alturas de lenguaje claramente racionalista en su marcada horizontalidad y en la disposición de los vanos alineados e interrumpidos por franjas verticales.
En cuanto a los materiales empleados, todo el edificio está hecho con hormigón revocado y pintado. La fachada principal, la de acceso, es completamente simétrica y está atravesada por una franja vertical rematada en una cornisa de mayor altura que el resto de la fachada decorada con un reloj con el logotipo de la empresa.
Ejemplo
El Plan General de Ordenación Urbana de Vigo señala que el edificio proyectado por Castro y Alonso, terminado en 1941, es sin duda «un ejemplo local de arquitectura industrial racionalista». Eso sí, matiza que «ese elemento original fue objeto posteriormente de “una ampliación mucho más descuidada, que no responde a la misma mano ni esmero en el diseño, lo que menoscaba el valor e interés de la pieza original de Castro y Alonso».
En cuanto al estado de conservación, el nuevo plan para crear 950 viviendas asegura que «no se encuentran en mejores condiciones de conservación los elementos de división interior en los recintos que estuvieron en uso», pero se pueden apreciar «salas de oficinas, despachos, sanitarios e incluso una sala-auditorio, aunque en un estado de avanzado deterioro».
Este conjunto fabril lleva cerca de un cuarto de siglo sin actividad. En marzo de 2002 se paró la producción en este recinto que había fundado Manuel Álvarez.