Imagen de archivo de un pensionista en un parque.

Eduardo Parra / Europa Press
19 julio 2019, anciano, vejez
19/7/2019

Foto de archivoEuropa Press

La cuidadora que heredó de un anciano con deterioro cognitivo fue a un notario que lo vio «coherente»

«Le recomendé que podía añadir la condición de cuidarlo y dijo que no hacía falta», ha explicado el notario

El juicio a una mujer acusada de quedarse con la herencia de un anciano con deterioro cognitivo ha arrancado este jueves en Santiago de Compostela. El primero de los dos días que durará ha estado centrado en aclarar cuál era el estado mental en el que el hombre, ahora fallecido, firmó su testamento y, en 2020, una escritura de compraventa, cuyo coste nunca fue abonado.

Entre otras declaraciones de testigos, el notario que atestiguó la firma de ambos documentos vio «coherente» la escritura de compraventa en relación al testamento, con el que, tiempo antes, hizo heredera a la enjuiciada. Cuando firmó este documento sobre su herencia, la víctima explicó que esta era la persona que lo cuidaba y que, además, «era su amiga».

«Le recomendé que podía añadir la condición de cuidarlo y dijo que no hacía falta», ha explicado el notario. También ha negado que el atestador le manifestase que hubiera realizado otros testamentos anteriores. Sin embargo, en un encuentro a solas con él antes de la firma de la escritura (en 2020), no notó «nada especialmente llamativo» sobre su estado: «Persona de pocas palabras, pero claro en sus decisiones».

A ambas citas fue acompañado de un perito de herencias, que también ha declarado este jueves; y, únicamente a la segunda, también asistió la acusada, para la que la Fiscalía pide seis años. Preguntado el notario si percibió algún tipo de presión, ha indicado: «Yo desde luego no la advertí».

Por su parte, este perito, que se encargaba de preparar la documentación y acompañarle a firmar, ha asegurado, respecto a su estado, que «era un señor normal», aunque sí ha reparado en la sordera de un oído. Lo que sí ha trasladado es que el fallecido llegó a decirle que «había hecho varios testamentos».

Advertencia a la Fiscalía

Entre el periodo que fue cuidado por la acusada y un último tiempo en el que estuvo ingresado en una residencia, fue atendido en las Urgencias de un hospital. Allí fue asistido por una trabajadora social del Servicio Gallego de Salud (Sergas), que ha explicado que el hombre le manifestó que estaba ingresado porque «la persona que lo cuidaba lo había empujado».

En este contexto, habló con la acusada, que le informó de que ella era la propietaria de la antigua casa de la víctima. Esta trabajadora del Sergas, que llegó a revisar los ingresos en cuenta del fallecido, ha asegurado: «No había ningún ingreso. Todos los ingresos que había eran de sus pensiones».

De esta forma, realizó un informe para que el Ministerio Fiscal investigase estas circunstancias, en el que llegó a afirmar que podían existir «irregularidades» en la transmisión patrimonial, tal y como ha recordado el fiscal a través de sus preguntas.

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