Mirabel
El mirabel, el 'oro amarillo' de Galicia que solo se puede disfrutar tres semanas al año
Esta fruta de la comarca del Bajo Miño es un tesoro efímero de sabor único que solo crece entre la última quincena de julio y la primera de agosto
Galicia es mucho más que sus famosos mariscos y carnes; es una despensa inagotable de joyas de la tierra con sello propio. La huerta gallega es un mosaico de sabores más allá de los clásicos, escondiendo tesoros que solo brotan en esta comunidad autónoma. Entre esos productos únicos se encuentra una de las frutas más efímeras de España: el mirabel.
Este pequeño fruto, de un dorado intenso y dulzor equilibrado, es una variedad de la ciruela que nace en las tierras de la comarca del Bajo Miño. En concreto, en el municipio pontevedrés de O Rosal, que también destaca por ser la tercera de las cinco subzonas de la Denominación de Origen Rías Bajas en número de bodegas y en volumen de uva vinificada.
Aunque el sabor del mirabel es único por su dulzura y aroma, su singularidad va más allá, ya que apenas brota durante tres semanas al año, entre la última quincena de julio y la primera de agosto, lo que convierte cada cosecha en una carrera contrarreloj para quienes buscan disfrutar de este manjar en fresco antes de que desaparezca de los mercados.
Aunque se cree que el origen de este fruto se sitúa en Asia, su corazón productivo late hoy en la región francesa de Lorena. Allí, las ciudades de Nancy y Metz se erigen como los epicentros de un cultivo que ha hecho de esta zona su estandarte gastronómico, con una producción del 75 %. En Galicia, en cambio, solo crece en el valle de O Rosal, cuyas tierras cuentan con las condiciones ideales para su cultivo.
Herencia viva
Casi todas las casas de la zona cuentan con un árbol de mirabel gracias a que en los años 30 un profesor de la zona, José Sánchez García, llevó los primeros árboles de mirabel a España desde la zona de la Selva Negra. No solo impartía clases, también fue alcalde y un empresario de renombre que fundó la primera fábrica de conservas vegetales en Galicia: Conservas Vegetales José Sánchez García.
Lo que comenzó como un modesto proyecto para preservar el dulce artesanal de su mujer, Consuelo de Santiago, cobró una nueva dimensión gracias a su visión. En el 67, esta conservera, ahora conocida como La Rosaleira, empezó a comercializar sus icónicos grelos.
Alto valor nutricional
Más allá de su exclusividad, el mirabel destaca por su alto valor nutricional. Su riqueza en vitaminas A y C le otorga potentes propiedades antioxidantes, a las que se suma un equilibrado aporte de minerales esenciales como calcio, potasio, magnesio y fósforo. Además, tiene un alto contenido en agua y fibra.
Aunque su destino principal es la repostería, el mirabel también es usado como aderezo para carnes, aportando un sofisticado contraste agridulce. Además, su versatilidad ha saltado a la coctelería de autor como ingrediente estrella de la ginebra Ginabelle, del Pazo Val do Miño.