Casa Morriña
De escenario de película a reclamo turístico: la casa en Galicia donde Mario Casas rodó su último éxito se alquila
Se sitúa en uno de los principales destinos de turismo rural en Galicia y aspira además al reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO
El mercado turístico y, en particular, el del alquiler vacacional ha demostrado en los últimos años una sensibilidad creciente a factores externos como la exposición mediática. Localizaciones que hasta entonces apenas figuraban en los circuitos habituales pueden revalorizarse de forma casi inmediata tras su aparición en producciones audiovisuales o al ser asociadas a rostros conocidos. Este fenómeno no solo incrementa la demanda, sino que redefine el posicionamiento de determinados destinos.
Uno de los ejemplos recientes se encuentra en la Ribeira Sacra, donde una casa rural ha ganado notoriedad tras su aparición en una película de ficción, pasando de ser una opción dentro de la oferta rural a convertirse en reclamo turístico. La presencia del actor Mario Casas en este entorno ha contribuido a amplificar su visibilidad, situando la vivienda en el foco mediático y aumentando su atractivo .
De escenario a reclamo turístico
Se trata de Casa Morriña, una destacada vivienda rural ubicada en el municipio lucense de Chantada, en pleno corazón de la Ribeira Sacra. Una zona reconocida por sus impresionantes cañones fluviales y sus característicos viñedos en bancales, que se ha consolidado como uno de los grandes referentes del turismo rural en Galicia. Además, refuerza su proyección internacional al aspirar al reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO.
La aparición de la vivienda en la película Zeta ha actuado como un auténtico catalizador de su popularidad. En varias escenas, el personaje interpretado por Mario Casas utiliza el porche de la casa, un espacio que ha terminado convirtiéndose en su principal reclamo.
Casa Morriña se ha consolidado como uno de los alojamientos más demandados de la zona, impulsado por su creciente visibilidad. El precio de alquiler parte de unos 280 euros por noche en temporada baja, aunque las tarifas tienden a incrementarse durante los meses de verano, coincidiendo con el pico de demanda. Según reflejan las principales plataformas de reserva, la ocupación alcanza niveles muy elevados en julio y agosto, con una disponibilidad cada vez más limitada para quienes no planifican su estancia con antelación.
A pesar de situarse en un rango de precios medio-alto dentro del turismo rural gallego, la casa mantiene una alta demanda. Factores como su ubicación, el diseño y la vinculación con la película explican este interés creciente.
Así es este alojamiento de cine
Más allá de su proyección mediática, Casa Morriña es una antigua construcción de piedra rehabilitada en 2019, en un proyecto que buscó conservar la esencia de la vivienda original incorporando elementos actuales.
El inmueble se distribuye en dos plantas. En la parte superior se encuentra un salón amplio con chimenea y una galería acristalada orientada hacia el río Miño, uno de los espacios más representativos de la casa. Las habitaciones, ambas exteriores y con baño privado, ofrecen vistas al entorno natural y están diseñadas para garantizar privacidad y comodidad.
En la planta baja se sitúa la cocina con comedor, además de un aseo y acceso directo al exterior. Es en esta zona donde se encuentra el elemento más singular de la vivienda: el porche de madera con vistas directas al río Miño que es uno de los principales atractivos para los huéspedes.
La experiencia de alojamiento se complementa con las posibilidades que ofrece la zona. La Ribeira Sacra cuenta con una amplia oferta de actividades vinculadas a la naturaleza, como rutas de senderismo entre viñedos, paseos en embarcación por los cañones fluviales o visitas a monasterios históricos del románico gallego.
Asimismo, el río Miño permite la práctica de deportes acuáticos como kayak o paddle surf, además de la pesca recreativa. Todo ello refuerza el atractivo de la zona como destino turístico integral, más allá del propio alojamiento.