Una planta de biogás en una imagen de archivo

Una planta de biogás en una imagen de archivoEuropa Press

Así es la planta de biogás prevista en Laracha (La Coruña): 13 millones de euros y 63.000 toneladas

Esta instalación recibirá productos de diversas fracciones orgánicas de residuos agrícolas, purines y de la industria alimentaria

La Xunta de Galicia ha recibido un proyecto para la construcción y puesta en marcha de una planta de gestión de residuos orgánicos destinada a la producción de biometano y fertilizantes orgánicos en el municipio de Laracha (La Coruña), en un punto próximo a la carretera entre Ledoño y Cerceda.

Esta iniciativa industrial, a la que se opone el Ayuntamiento gobernado por el PP, se encuentra actualmente inmersa en el período de exposición al público, en el que los interesados pueden presentar las alegaciones que consideren oportunas. El Gobierno gallego, a través del departamento de Medio Ambiente, analizará esta actuación y determinará si es viable o no.

Claves

Como dato relevante, el promotor de esta factoría estima una inversión de 12,9 millones de euros para ejecutar esta instalación. La documentación técnica también recoge que esta planta tendrá una capacidad máxima de tratamiento de 63.500 toneladas al año (171 por día) y trabajará 8.400 horas anuales. Recibirá productos de diversas fracciones orgánicas de residuos agrícolas, purines y de la industria alimentaria.

Este nuevo recinto industrial ocupará una superficie total de 16.500 metros cuadrados, dentro de un solar de casi 100.000 metros cuadrados que formó parte de una antigua cantera.

El promotor señala que esta factoría se destinará a tratamiento mediante «digestión anaerobia de fracciones orgánicas sólidas» y líquidas para la producción de un fertilizante orgánico y la valorización del biogás obtenido para la generación de biometano para su «venta a la red de gas natural».

La instalación funcionará 24 horas al día durante toda la semana, aunque se ha previsto presencia de personal en la instalación seis días a la semana durante un turno de siete horas efectivas. El resto de horas la operativa será de forma remota. El personal de operación previsto será de entre tres y cuatro personas.

Sistema de seguridad

La documentación del proyecto recoge que el biogás es «un gas rico en metano», que es un compuesto «inflamable», capaz de formar «atmósferas explosivas». Además, tiene mayor capacidad como gas de efecto invernadero que el CO2.

Para mitigar ambos problemas, el promotor ha dispuesto dos elementos en la zona de los reactores de proceso y las cúpulas previstas en la instalación: antorcha de seguridad de la planta de biogás, para quemar el biogás que exceda el nivel de almacenamiento de las cúpulas, y válvulas de sobrepresión de los digestores, para que en caso de que la antorcha de seguridad no fuese suficiente y la presión interna de las cúpulas se incrementase, se activarían las válvulas de sobrepresión.

Impulsor del proyecto

Está promovido por la empresa Bioenergía A Coruña SL, vinculada a Aratel Energías Renovables. Esta última nació de la sinergia existente entre el Grupo Corporativo Arrate y Maetel. «Dos empresas muy relevantes en el sector de la energía renovable que unen sus esfuerzos para afrontar los desafíos del cambio climático y ofrecer soluciones para apoyar el proceso de transición energética actual, dotándolo de una energía renovable y limpia, creando así un futuro sostenible», según explican en su página web corporativa.

Además, indican que su equipo de expertos cuenta con «un largo historial en el mercado energético» y se encarga de la dirección integral de cada proyecto, desde el estudio previo hasta la entrega ejecutando proyectos llave en mano.

Postura municipal

El Ayuntamiento organizó ayer miércoles una reunión con los vecinos en la que hizo pública su postura sobre el proyecto. El alcalde, José Manuel López Varela (PP), expresó su «rechazo frontal» a esta iniciativa y recordó que el Gobierno local ya votó a favor de una moción que pedía oponerse a esta actuación durante un pleno municipal celebrado a finales de marzo. Además, anunció que el Ejecutivo municipal presentará alegaciones.

Por su parte, los técnicos municipales explicaron la complejidad del proyecto y el estado actual de la tramitación administrativa. Indicaron que el uso de suelo rústico permite este tipo de instalaciones tanto en Laracha como en cualquier otro municipio de Galicia.

El proyecto se encuentra actualmente en la fase de Evaluación Ambiental Integrada y Evaluación de Impacto Ambiental, procedimientos que son responsabilidad de la Xunta de Galicia. Así, la administración regional debe solicitar informes sectoriales a diferentes organismos, entre ellos Aguas de Galicia, Patrimonio Cultural, Seguridad Aérea, Salud Pública y Medio Ambiente Rural, con el objetivo de analizar en profundidad los posibles efectos de la iniciativa. El Ayuntamiento espera que el proyecto no tenga que superar estos procedimientos, dados los potenciales impactos que presenta.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas