Nueva visita del Rey Juan Carlos I a Galicia
El menú del restaurante familiar Muiño da Chanca elegido por el Rey Juan Carlos I en su visita a Galicia
La comida estuvo protagonizada por un menú ligado a la tradición culinaria gallega basado en productos de proximidad
El Rey Juan Carlos I ha regresado a Galicia apenas un mes después de su última estancia en las Rías Bajas, confirmando una vez más su estrecha vinculación con Sangenjo, la vela y el círculo de amistades que mantiene en la comunidad gallega. El viaje, que coincide con una nueva cita náutica, ha vuelto a despertar una enorme expectación tanto por sus movimientos públicos como por los encuentros privados y gastronómicos que acostumbra a protagonizar durante sus visitas.
El padre de Don Felipe VI ha viajado este miércoles en un avión privado desde Cascais, en Portugal, hasta Vigo, donde ha aterrizado pasadas las 13:20 horas en el aeropuerto de Peinador. Allí le esperaba su habitual anfitrión en Galicia, Pedro Campos, presidente del Real Club Náutico de Sangenjo. Apenas unos minutos después de tomar tierra, don Juan Carlos abandonó el avión y se desplazó junto a Campos en dirección a Sangenjo, epicentro una vez más de su agenda gallega marcada por la vela, los encuentros privados y la gastronomía tradicional.
Cambio de planes gastronómicos
En esta nueva visita, Don Juan Carlos tiene previsto asistir durante el viernes, sábado y domingo a la tercera Serie del VIII Circuito Liga Española para embarcaciones de la clase 6M, una competición habitual en su calendario gallego. En su anterior estancia, a mediados de abril, participó en la actividad náutica en Sangenjo, aunque sin competir directamente con el 'Bribón', siguiendo la regata desde una embarcación auxiliar en la que estuvo acompañado por la infanta Elena.
Sin embargo, más allá de los compromisos ligados a la vela, la visita ha vuelto a tener un marcado componente gastronómico, una constante en las estancias del rey emérito en Galicia. En esta ocasión, además, Don Juan Carlos se salió de su hoja de ruta habitual. En lugar de repetir en algunos de los restaurantes que frecuenta en Sangenjo y alrededores, el desplazamiento tomó rumbo hacia Meaño, en pleno corazón del Salnés, en un movimiento poco habitual y que añadió expectación a su primera parada culinaria de esta nueva visita a Galicia.
Y es que, durante sus estancias en Galicia, uno de los locales que con más frecuencia ha visitado Juan Carlos I es la marisquería D'Berto, en El Grove considerada por el propio emérito como su particular «templo» del marisco, donde suele degustar almejas, camarones y pescados a la brasa.
En la misma zona, también es habitual su presencia en el Real Club Náutico de Sangenjo, un lugar recurrente para encuentros familiares y comidas discretas con su círculo más cercano, así como en el Asador O Xesteira, donde ha disfrutado en varias ocasiones de carnes rojas.
Pero sin embargo, en esta ocasión decidió romper con sus habituales citas gastronómicas en la comarca y desplazarse hasta Meaño, donde se dio cita en el restaurante Muiño da Chanca, un establecimiento de carácter familiar que recibía, por primera, vez la visita del Rey Juan Carlos I.
Un menú de la cocina gallega tradicional
La comida estuvo protagonizada por un menú ligado a la tradición culinaria gallega, con productos de proximidad y recetas típicas de la cocina de las Rías Bajas. Entre los platos destacados figuró el mero de la ría a la brasa, uno de los pescados más apreciados de la costa gallega por su carne firme y su sabor suave, preparado con una elaboración sencilla para potenciar la calidad del producto.
A la mesa también llegó una empanada de chocos, uno de los grandes clásicos gastronómicos de la comarca, junto a una tortilla española compartida entre los comensales, habitual en este tipo de encuentros de carácter distendido.
Como broche final, el menú concluyó con unas filloas caseras, uno de los postres más emblemáticos de Galicia y muy vinculado a las celebraciones familiares y a la cocina tradicional. Una propuesta gastronómica alejada de sofisticaciones y centrada en los sabores más reconocibles de la comunidad, en línea con el tipo de cocina que el Don Juan Carlos suele buscar en sus frecuentes visitas a Galicia.
Y como en ocasiones anteriores, la estancia del Rey Juan Carlos I en Galicia combina discreción, agenda náutica y encuentros privados en el entorno de Sangenjo, donde mantiene su vínculo con el mar y la competición.