El Rey Juan Carlos se ha desplazado hasta Sansenxo y ha recibido el trofeo de campeón de la Liga de 2023 de la clase 6 Metros tras una jornada intensa de regatas. El padre de Felipe VI ha mostrado su lado más cercano con muchos detalles que demuestran su humildad. Ha estado atento con los periodistas que le estaban esperando, les ha agradecido su presencia y ha tenido un bonito detalle con ellos: se ha preocupado por cómo estaban llevando el frío.

El Rey Juan Carlos ha llegado al Real Club Náutico de Sanxenxo exhibiendo su mejor sonrisa y sin entrar en ninguna polémica. Los reporteros le preguntaron por la entrevista que Ángel Cristo, hijo de Bárbara Rey, ha dado en Telecinco, pero don Juan Carlos no ha participado en el conflicto. Ángel acusa a Bárbara de haber chantajeado al Rey y este último prefiere guardar silencio.

La Intanta Elena, hija mayor del Rey, también se ha trasladado hasta Galicia para participar en el torneo y ha competido contra su padre. Doña Elena de Borbón también se ha dejado ver relajada, de hecho ha organizado un almuerzo en la calle junto a un grupo de amigos.

La simpática foto del Rey Juan Carlos tomando un bocadillo

El padre de Felipe VI ha demostrado su carácter campechano. “Gracias por estar aquí pasando frío”, les ha dicho a un grupo de reporteros que le estaban grabando. El Rey ha estado acompañado del presidente del  Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco. Él también ha sido testigo de su amabilidad y cercanía.

Don Juan Carlos llegó a Galicia el pasado lunes 20 de noviembre y su estancia en Sanxenxo ha estado repleta de escenas interesantes. Como por ejemplo el momento en el que ha decidido almorzar un bocadillo junto a sus compañeros mientras esperaban a que se levantase el viento para salir a navegar. Finalmente, El Bribón, capitaneado por Juan Carlos, ha agrandado este sábado su palmarés con el título de campeón de España de la Liga de 6 metros.

El Rey Juan Carlos se ha alojado en casa de Pedro Campos

Don Juan Carlos se ha alojado en el domicilio de Pedro Campos, uno de sus grandes amigos y presidente del club náutico local. El Rey ha saludado a todos los periodistas que se han interesado por él y ha declarado que está “muy bien”. Prueba de ello es que ha vuelto a triunfar en las regatas.

La Infanta Elena se ha desplazado hasta Sanxenxo para participar en el torneo y para disfrutar de la compañía de su progenitor. Una vez más, ha quedado patente que padre e hija disfrutan de una bonita relación.

Nueva visita del Rey Juan Carlos I a GaliciaGTRES

El menú del restaurante familiar Muiño da Chanca elegido por el Rey Juan Carlos I en su visita a Galicia

La comida estuvo protagonizada por un menú ligado a la tradición culinaria gallega basado en productos de proximidad

El Rey Juan Carlos I ha regresado a Galicia apenas un mes después de su última estancia en las Rías Bajas, confirmando una vez más su estrecha vinculación con Sangenjo, la vela y el círculo de amistades que mantiene en la comunidad gallega. El viaje, que coincide con una nueva cita náutica, ha vuelto a despertar una enorme expectación tanto por sus movimientos públicos como por los encuentros privados y gastronómicos que acostumbra a protagonizar durante sus visitas.

El padre de Don Felipe VI ha viajado este miércoles en un avión privado desde Cascais, en Portugal, hasta Vigo, donde ha aterrizado pasadas las 13:20 horas en el aeropuerto de Peinador. Allí le esperaba su habitual anfitrión en Galicia, Pedro Campos, presidente del Real Club Náutico de Sangenjo. Apenas unos minutos después de tomar tierra, don Juan Carlos abandonó el avión y se desplazó junto a Campos en dirección a Sangenjo, epicentro una vez más de su agenda gallega marcada por la vela, los encuentros privados y la gastronomía tradicional.

Cambio de planes gastronómicos

En esta nueva visita, Don Juan Carlos tiene previsto asistir durante el viernes, sábado y domingo a la tercera Serie del VIII Circuito Liga Española para embarcaciones de la clase 6M, una competición habitual en su calendario gallego. En su anterior estancia, a mediados de abril, participó en la actividad náutica en Sangenjo, aunque sin competir directamente con el 'Bribón', siguiendo la regata desde una embarcación auxiliar en la que estuvo acompañado por la infanta Elena.

Sin embargo, más allá de los compromisos ligados a la vela, la visita ha vuelto a tener un marcado componente gastronómico, una constante en las estancias del rey emérito en Galicia. En esta ocasión, además, Don Juan Carlos se salió de su hoja de ruta habitual. En lugar de repetir en algunos de los restaurantes que frecuenta en Sangenjo y alrededores, el desplazamiento tomó rumbo hacia Meaño, en pleno corazón del Salnés, en un movimiento poco habitual y que añadió expectación a su primera parada culinaria de esta nueva visita a Galicia.

Y es que, durante sus estancias en Galicia, uno de los locales que con más frecuencia ha visitado Juan Carlos I es la marisquería D'Berto, en El Grove considerada por el propio emérito como su particular «templo» del marisco, donde suele degustar almejas, camarones y pescados a la brasa.

En la misma zona, también es habitual su presencia en el Real Club Náutico de Sangenjo, un lugar recurrente para encuentros familiares y comidas discretas con su círculo más cercano, así como en el Asador O Xesteira, donde ha disfrutado en varias ocasiones de carnes rojas.

Pero sin embargo, en esta ocasión decidió romper con sus habituales citas gastronómicas en la comarca y desplazarse hasta Meaño, donde se dio cita en el restaurante Muiño da Chanca, un establecimiento de carácter familiar que recibía, por primera, vez la visita del Rey Juan Carlos I.

Un menú de la cocina gallega tradicional

La comida estuvo protagonizada por un menú ligado a la tradición culinaria gallega, con productos de proximidad y recetas típicas de la cocina de las Rías Bajas. Entre los platos destacados figuró el mero de la ría a la brasa, uno de los pescados más apreciados de la costa gallega por su carne firme y su sabor suave, preparado con una elaboración sencilla para potenciar la calidad del producto.

A la mesa también llegó una empanada de chocos, uno de los grandes clásicos gastronómicos de la comarca, junto a una tortilla española compartida entre los comensales, habitual en este tipo de encuentros de carácter distendido.

Como broche final, el menú concluyó con unas filloas caseras, uno de los postres más emblemáticos de Galicia y muy vinculado a las celebraciones familiares y a la cocina tradicional. Una propuesta gastronómica alejada de sofisticaciones y centrada en los sabores más reconocibles de la comunidad, en línea con el tipo de cocina que el Don Juan Carlos suele buscar en sus frecuentes visitas a Galicia.

Y como en ocasiones anteriores, la estancia del Rey Juan Carlos I en Galicia combina discreción, agenda náutica y encuentros privados en el entorno de Sangenjo, donde mantiene su vínculo con el mar y la competición.

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