La emotiva carta de una hija al servicio de oncología de Pontevedra tras perder a su madre
La carta de una hija al servicio de oncología de Pontevedra tras perder a su madre: «La hicisteis sentir querida»
Fue escrita para cumplir el último deseo de su madre y en ella agradece el trato recibido por parte de todo el personal sanitario durante los meses más difíciles de su vida
El lado más humano de la sanidad ha vuelto a emocionar en Galicia. El servicio de oncología del Hospital Provincial de Pontevedra, integrado en el Complejo Hospitalario Universitario de Pontevedra, ha recibido una carta de agradecimiento que ha conmovido tanto a profesionales sanitarios como a pacientes y familiares.
La autora es la hija de una mujer fallecida recientemente tras luchar contra una enfermedad oncológica. En la carta, escrita para cumplir el último deseo de su madre, agradece el trato recibido por parte de todo el personal sanitario durante los meses más difíciles de su vida. El mensaje destaca no solo la profesionalidad del equipo médico, sino también la cercanía, la empatía y la humanidad con la que acompañaron a la paciente y a su familia.
Gracias por cuidarla con tanta dignidad
«Gracias por cuidar de mi madre con tanta dignidad y tanto corazón hasta el final», expresa la joven en uno de los fragmentos más emotivos de la misiva, difundida por el área sanitaria pontevedresa. La hija explica que, durante el proceso de enfermedad, el personal consiguió que su madre se sintiese «acompañada, tranquila y querida», algo que considera fundamental en una etapa marcada por la incertidumbre y el dolor.
La carta también revela una historia muy personal detrás de ese agradecimiento. La joven cuenta que su madre siempre había querido que estudiase algo relacionado con el ámbito sanitario. Aunque durante años no dio ese paso, finalmente decidió formarse como auxiliar sociosanitaria en los últimos meses de vida de su madre. Una decisión que tomó, según explica, pensando en poder cuidarla si algún día lo necesitaba.
La carta enviada al hospital provincial
Sin embargo, la enfermedad avanzó rápidamente y la mujer falleció pocas semanas después de que su hija terminase sus prácticas profesionales en una residencia, donde posteriormente fue contratada. La joven recuerda incluso que estuvo a punto de abandonar esas prácticas para no separarse de su madre en un momento tan delicado. Pero fue la propia paciente quien la animó a continuar, convencida de que estaba «bien cuidada» por el personal del hospital.
Ese gesto quedó grabado para siempre en la memoria de la familia. Por eso, en la carta, la hija reconoce que pudo afrontar el final con más serenidad gracias al acompañamiento recibido por el equipo sanitario. Además, asegura que la vocación y la entrega demostradas por las profesionales del servicio reforzaron todavía más su admiración por el trabajo asistencial.
Desde la gerencia del área sanitaria de Pontevedra han querido agradecer públicamente unas palabras que consideran un reconocimiento al compromiso y a la sensibilidad de los profesionales que trabajan en procesos especialmente complejos desde el punto de vista emocional.
La historia ha generado numerosas reacciones de cariño en redes sociales y vuelve a poner el foco en la importancia de la humanización sanitaria, especialmente en unidades donde el acompañamiento emocional resulta tan importante como la propia atención médica.